– Oh, sí, no es mala idea, Scott. Ponme al día de cuál va a ser mi cometido -repitió Joel para a continuación exclamar-. ¡¿Qué demonios pasa aquí abajo?!
Scott sonrió.
– Bienvenido al SF-14.
Se trasladaron a la sala de reuniones de las instalaciones, donde Scott sirvió unos cafés y procedió a presentar brevemente el proyecto y explicar las capacidades secretas de cada una de las cuatro fases del sistema de defensa estratégica de Israel. Después de una hora de discurso abordó finalmente el papel que Joel habría de desempeñar en todo el plan.
– La razón de que estés aquí -explicó Scott- es que hace dos noches, el doctor Claude Remey, nuestro especialista en software, cometió la insensatez de entrometerse en una disputa doméstica de sus vecinos. Como resultado, nuestro doctor está ahora mismo inconsciente en la cama de un hospital con una puñalada a escasos centímetros del corazón. Te he traído para que te encargues de completar el proyecto en el que él estaba trabajando.
Joel conocía a Remey. Habían trabajado juntos en un par de proyectos pero nunca se habían llevado bien. Con todo, sentía lo que le había ocurrido.
– Lo que ves es una instalación de backup completamente operativa del Centro de Operaciones de Defensa Estratégica. No se trata solamente de un Centro de Ensayo. El doctor Arnold Brown, responsable de desarrollar las instalaciones, estipuló desde el principio que el conocimiento de su existencia se limitara al menor número de personas necesario. En el caso de que Israel fuera invadido, el centro debía seguir en manos israelíes a todo coste.
»El coronel White, en realidad es teniente coronel, a quien acabas de conocer, formaba parte de una cadena de mando compuesta por oficiales de general a capitán que había de hacerse cargo de las instalaciones en caso de invasión. La finalidad de la cadena era evitar que el funcionamiento de la instalación quedara inutilizado en el caso de que la potencia invasora arrestara a todos los altos cargos. Como así fue, los superiores del coronel White fueron todos arrestados durante los primeros días de la invasión y la responsabilidad de las instalaciones recayó sobre él.
»El plan inicial para las instalaciones en el caso de que se perdiera el CODE durante una invasión incluía tres supuestos. En primer lugar y si se presentaba la ocasión, las instalaciones podrían utilizarse para atacar el flanco enemigo, cortar sus vías de suministro y debilitar las fuerzas de apoyo. El segundo supuesto tenía en cuenta la posibilidad de que la potencia invasora intentara utilizar nuestras capacidades nucleares contra nosotros, en cuyo caso se frustraría el ataque desde las instalaciones mediante la anulación de los controles del CODE. Por último, la instalación está capacitada para neutralizar armas nucleares. Si se hubiesen producido el segundo o tercer supuesto, el procedimiento a seguir era el de proceder a la destrucción de cada misil amenazado, o amenazador, mediante la activación por control remoto de pequeños explosivos en el silo, que inutilizarían el silo y la ojiva, sin detonar la cabeza nuclear, por supuesto.
»Lo que ocurrió con la invasión rusa no estaba previsto. Como te contaba en el café -por cierto, el café es uno de los diversos locales seguros de que disponemos en la ciudad-, los rusos nos han proporcionado una oportunidad del todo inesperada. Al concentrar el grueso de sus tropas lejos de las zonas pobladas -Scott hizo aquí una pausa para señalar la ubicación de las tropas rusas en un amplio mapa que colgaba de la pared-, se han puesto, literalmente, a tiro de esta instalación.
»La primera fase de nuestro plan, por lo tanto, consiste en neutralizar el CODE y lanzar seis misiles Gideon de corto alcance cargados con bombas de neutrones contra cada una de las posiciones rusas. La elección de este tipo de misil se debe a tres razones muy importantes. La más obvia es que, puesto que estaremos atacando objetivos dentro de nuestras fronteras, es absolutamente esencial limitar el área de destrucción. Enseguida volveré a este tema.
»La segunda razón es que el efecto de la radiación de la ojiva Gideon es el que menos tarda en disiparse de entre todas nuestras ojivas. Nuestras tropas podrán penetrar en la zona afectada por la explosión entre seis y ocho horas después del impacto. La Zona Cero será completamente habitable en tres semanas.
»En tercer y último lugar, si el ataque tiene éxito y nuestro escudo antimisiles consigue contrarrestar el ataque nuclear ruso de represalia -ésa es la segunda fase del plan-, entonces tendremos que hacer frente inmediatamente a una segunda amenaza de las fuerzas convencionales árabes y rusas. Para limitar la respuesta de los árabes, lo que haremos será: en primer lugar, mantener a nuestros enemigos en el mayor grado de confusión posible inutilizando las líneas de comunicaciones, y en segundo lugar, realizar el ataque durante el Hajj.
Scott se refería a la peregrinación anual de los musulmanes a la Meca en Arabia Saudí. Los ritos del Hajj incluyen la circunvalación de la Ka'ba en la Meca y recorrer siete veces el camino entre los montes de Safa y Marwa, como hizo Hagar, la concubina de Abraham, durante su búsqueda de agua. Estos ritos pueden llevar varios días, tras los cuales los peregrinos se reúnen en grupo en la llanura de Arafa para rezar. Durante el Hajj, el Corán prohíbe a los musulmanes hacerle daño a ningún ser vivo, incluidos sus enemigos.
Scott desparramó un puñado de fotografías sobre la mesa.
– Como puedes ver, las imágenes vía satélite de los campamentos rusos revelan importantes depósitos secretos de armas, tanto de fabricación rusa como armas israelíes requisadas.
El contenido de las fotografías sorprendió a Joel. Se habían construido docenas de enormes almacenes de carácter provisional, y junto a ellos se distinguían ordenadas formaciones de tanques, helicópteros y carros blindados de transporte de tropas. Parecía un gigantesco aparcamiento.
– ¿Qué es lo que pretenden? -preguntó.
– Sospechamos que los rusos hacen acopio de equipo militar para lanzar un ataque convencional contra Arabia Saudí y Egipto. Después, asumimos que irán a por los otros países ricos en petróleo de la región. La información que sobre esta sospecha hemos obtenido de los servicios secretos es limitada, pero es obvio que no necesitan ese tipo de armamento sólo para mantener Israel bajo control.
– ¡Pretenden utilizar Israel como base para hacerse con los campos de petróleo árabes y con el canal de Suez! -concluyó Joel incrédulo.
– Eso parece -dijo Scott sin el menor asomo de emoción.
– Pero si nosotros tenemos esas fotografías vía satélite, es seguro que Estados Unidos las tiene también. ¿Por qué no hacen nada para detenerles?
– Ellos intentan solucionar el tema por vía diplomática. Que nosotros sepamos, no existe un plan de intervención militar. Al parecer, sus sospechas acerca de las intenciones de los rusos no siguen la misma línea que las nuestras. Como sabes -continuó Scott retomando el tema que les ocupaba-, la bomba de neutrones se desarrolló para destruir personas, no material. Mata principalmente mediante la liberación inmediata de radiación, no por calor o por la onda expansiva de la explosión, como es el caso de otras armas nucleares. Por tanto, la tercera razón para utilizar los Gideon es la de poder eliminar al personal ruso sin destruir el armamento. Antes mencionaste que aun cuando nos deshiciéramos de los rusos no tendríamos armas para defendernos de los árabes, pues bien, será la propia reserva de armamento de los rusos la que nos proporcione las armas que necesitamos. Para reducir al máximo los daños materiales, hemos establecido el objetivo de impacto a cuatrocientos metros del perímetro de cada uno de los campamentos rusos. De la selección de objetivos se encarga Ron Samuel, que te explicará más detalladamente esa parte del proyecto cuando hayamos terminado. Con suerte, habrá terminado su trabajo de aquí a unos días y entonces podrá echarte una mano con tu parte.