La voz calló. Faivonen vio cómo el globo iba flotando sobre el valle. Luego, se acercó al extremo del reborde más cercano a la chimenea, cogió la cuerda y el garfio y los aseguro a una mata.
Inició el descenso.
¿Qué haremos sin el diamante? se horrorizó Sullivan.
— Muy sencillo. Nos hemos quedado — respondió Faivonen — sin calculadores, aviones, radios y todo eso que decidimos eliminar hasta que pudiéramos construirlos con materiales locales. Esta embarcación es la prueba de lo que somos capaces de fabricar. La joven generación decía que, teniendo a Beedee como archivo, no hacía falta aprender a leer y escribir. Beedee era, en realidad, nuestro fracaso. Y tú lo sabes.
— Yo lo sé. Pero otros no. Y querrán lincharte por haber echado a perder todos los datos reunidos acerca de Medea en esos veinte años. Ah. No podremos sobrevivir sin esos datos.
— Nadie me linchará y lograremos sobrevivir aseguró Faivonen. En primer lugar, no hemos perdido nada. La mayoría de los datos ya son de conocimiento general y están anotados, o los recordará alguien. En segundo lugar… Sullivan, hace años que Beedee sabía que esos globos son inteligentes, pero no lo comunicó a nadie porque previó que se interferirían con su estilo de vida. Sabía de sobras que el río de bióxido de carbono fluye en un sentido y el aire atmosférico en otro, y que los gases tenían que mezclarse, por lo que habría oxígeno suficiente varios metros por debajo de la nube gaseosa. La verdad es que ya era imposible confiar en él, y una vez la gente lo comprenda no pensarán en lincharme.
— ¿Quieres decir que esto ya lo hizo antes?
Sí. Debí destruirle por matar a Ruta, pero me engañó y creí que sólo había sido un error suyo. Tal vez si regresa pronto y yo sigo con vida y he olvidado un poco lo sucedido, podré preguntarle cuáles son los detalles exactos.
— Hablas de Beedee como si fuese una persona y no un objeto. ¿Consideras de veras que es… un ser vivo?
Sí, tan vivo como tú o como yo, y potencialmente un miembro de la sociedad. Pero, ¿qué finalidad tiene un embustero EN UNA SOCIEDAD?
FIN