– Buen punto. Podría estar uno de ellos en esa etapa de ser así, -podría ser la hermana de la esposa, – la que hace mucho está casada. Vamos a mantenerlos cubiertos, pero no creo que sea la siguiente-.
– Hablando del siguiente, ¿a dónde voy?-
– ¿Hmm? Columbia. Tengo que encontrar a la empleada. Ella dio una residencia como su dirección, y el lugar de venta donde trabaja. Ella no ha respondido a su enlace y no ha devuelto ninguna de las llamadas de Peabody. Sólo quiero ubicarla. -
– Entonces, ¿por qué no ir al huerto? -
– ¿Al huerto?-
– Y elegir un melocotón.- Ella pudo utilizar un enlace que estuviera a mano para llamar.
Vestida con un traje rojo encendido y con zapatos que enfatizaban su altura -y le hicieron vibrar a Eve los tobillos cuando los vio- Peach Lapkoff esperaba fuera del edificio de la administración. Los ojos afilados adquirieron un tono sensual cuando le tendió las dos manos a Roarke.
– Es maravilloso verte.-
Eve, que estaba allí, arqueó las cejas, cuando se besaron las mejillas. -Y tú-le dijo Roarke. -Te ves genial.-
– Yo voy a llegar al fondo de los bolsillos de algunos ex-alumnos en breve. Es mejor que mirar por fuera. Teniente. -Ella ofreció a Eve su mano. -He encontrado a Fiona. Ella ha estado en un retiro de dos días. No están permitidos los dispositivos de comunicación. Yo la he sacado, ya que parecía lo suficientemente importante como para interrumpir. Ella está aquí. No estaba segura si iba a requerirla en mi oficina, o en algún otro. -
– No es necesario. No debe tomar mucho tiempo. -
– He oído los informes de que hubo otro asesinato. Otra joven violada y asesinada. -
– Podemos confirmar que los casos están conectados.-
– Los medios de comunicación no tiene problemas lanzando especulaciones acerca de un asesino en serie, dirigido a mujeres jóvenes. Tenemos un montón de mujeres jóvenes en el campus. Hay gran preocupación. -
– Yo le aconsejaría a sus estudiantes y al personal tomar precauciones. Pero las afirmaciones de los medios de comunicación o especulaciones no tienen la confirmación de la NYPSD-.
Peach siguió mirando a Eva como si tuviera rayos X en su cerebro. -Yo estaba preocupado cuando pidió que localizara a Fiona Wallace. Que podría tener alguna razón para creer que está en peligro. -
– Por supuesto que no. Se refiere a una venta que hizo el pasado marzo en el Centro Deportivo que puede conectarse a la investigación. -
– Me siento aliviada.- Peach miró sobre la cabeza de Eve. -Aquí viene-.
– ¿Reconoce usted a todos sus alumnos a la vista, Dra. Lapkoff?-
– Peach-, dijo. -No, no lo hago, pero miré su ID cuando pidió que localizara a la señorita Wallace. -
– Dra. Lapkoff. -La chica no tenía más de veinte años, con la piel pálida como la luna y lo que parecían ser varios kilos de pelo rojo apilados en la parte superior de su cabeza. Ella estaba un poco sin aliento, Eve llegó a la conclusión, por el viaje a través del campus y el miedo al ser convocada por el presidente.
– Tú no estás en ningún problema.- Dijo la mujer en un suave tono maternal. Y no serás penalizada por el tiempo que estés fuera del retiro. Ella es la teniente Dallas, del NYPSD. Ella espera que tú la puedas ayudar. -
– ¿Ayudar?-
– Sí. ¿Le gustaría que yo me marchara, teniente? -
– No es necesario. Tú trabajas en el Centro Deportivo-.
– Sí, señora. Soy estudiante durante todo el año, y trabajo allí para ayudar con los gastos. He trabajado allí por más de un año. -
– Estabas trabajando allí el treinta y uno de marzo.-
– Ah. Yo no estoy segura. Tal vez. -
– Le vendiste varios artículos a este hombre.- Eve señaló el boceto. -¿Te acuerdas de él?-
– No estoy segura. Exactamente. Fue hace dos meses, y somos una tienda muy popular. Puede estar muy ocupada. -
– Tengo una lista de lo que compró. Tal vez te ayude a recordar. -Eve comenzó con la lista, vio parpadear a Fiona, cuando llegó a los zapatos. -¿Te acuerdas?-
– Lo hago. Fue una venta muy grande, y los zapatos son muy caros. Me acuerdo porque le dije que salían a la venta, por un día, en sólo una semana más. Diez por ciento, y eso es mucho cuando se van por tres facturas y media, ¿sabe? Pero él lo quería en ese momento. Parecía un poco diferente de esta imagen. Es por eso que no lo reconocí de inmediato. -
– ¿Cómo es eso?-
– Tenía el pelo mucho más largo y ondulado. Tenía un pelo mag. Era muy lindo. Supongo que coqueteé con él un poco, como se hace, le pregunté si vivía en el campus, y que estudiaba. Creo que dijo que estaba viviendo fuera del campus. Él era bueno, pero no ligó de nuevo, así que pensé que estaba viendo a alguien o yo no le llamaba la atención. Hice una broma acerca de que le había tocado la lotería o algo así porque iba a comprar tanto. Recuerdo que sonrió, y dije, -wow, una sonrisa asesina. Y él dijo -pensé que era gracioso- que el hábito hace al monje. Parecía una cosa extraña de decir cuando estás comprando camisetas y ese tipo de cosas. Yo lo embolsé todo, y se fue. -
– ¿Lo volviste a ver?-
– No, yo no lo creo.-
– Bueno Fiona. Gracias. -
– ¿Ha hecho algo ilegal?-
– Estamos interesados en hablar con él. Si lo ves, hazme un favor. No te acerques a él, y ponte contacto con nosotros. -Eve le dio una tarjeta.
– Claro. ¿Debo volver al retiro ahora? -
– Sí,- le dijo Peach. -regresa-.
– Sí, señora. -
– ¿Eso ayuda?- Peach preguntó cuando Fiona salió a toda prisa.
– Esto confirma algo de información, continúa estableciendo el patrón, y me dice que está satisfecho con algunas victorias. En ocasiones es petulante. Sí, eso es útil. Como tú lo has sido. Gracias. -
– Estoy feliz de poder ayudar, y espero en los informes de los medios de comunicación, que muy pronto, se halla detenido a este hombre.-
– Yo también-
Cuando llegaron al coche, Roarke preguntó: -¿Y ahora qué?-
– Tengo que volver sobre la lista de nombres y datos de los relacionados con la detención de Irene Schultz. Tengo que hablar con ellos, todos ellos, y tratar de averiguar su próximo objetivo. -
– No todos viven en Nueva York-.
– No- Ella subió al coche. -Pero tiene, al parecer, una fuente sin fin de identificaciones, y créditos para ir con ellos. Tal vez su próximo objetivo esté en Nueva York, tal vez no. Necesito entrevistar a todas las conexiones a los posibles objetivos para tratar de solucionarlo. -
– No todas las conexiones viven en Nueva York, tampoco, o en la ciudad. Podrías, por supuesto, tomar un servicio de transporte desde y hacia, o llevar a cabo las entrevistas a través del -enlace-.
– Prefiero un cara a cara, pero no es práctico, así que la mayoría tendrá que ser por enlace. El problema es que la gente se expande. Se casan y / o tienen hijos. Los niños hacen lo mismo. O tienen hermanos que lo hacen. Entre veinte y tantos años, tienes una horda en espiral de una sola persona. -
– La gente y su propensión a la progenie.- Divertido con ella, Roarke negó con la cabeza. -¿Qué puede hacerse?-
– Lo que me gustaría hacer es traer a todos a la Central, tomarlos de uno a la vez, y si es necesario, a todos juntos, para ver si las respuestas de una persona se destacan en algo más que de otra.-
– Yo puedo arreglar eso.-
Ella le dio una mirada suave, mientras él los llevaba a casa. -¿Qué? ¿Tú transportarás a todo el mundo a la central, -desde donde quiera que estén? No sólo es poco práctico, muchos de ellos no van a querer. Otro problema con la gente es que tienen vidas, y puede ponerse irritables cuando se les pide que ayuden en una investigación policial en la que pueden o no estar implicados. -