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Aral asintiу con un gesto y esbozу una sonrisa.

— Supuse que sabrнa cuidarte.

— Lo hizo, desde luego.

Droushnakovi, ocupando su puesto junto a Cordelia en cuanto el sargento lo hubo abandonado, sacudiу la cabeza con desconfianza y los siguiу por el pasillo. Despuйs de unos momentos de vacilaciуn, el resto del cortejo tambiйn los siguiу.

— їHas sabido algo de Illyan? — le preguntу Cordelia.

— Aъn no. їKou te puso al corriente?

— Me hizo un resumen, lo cual es suficiente por ahora. Supongo que entonces tampoco sabrбs nada de Padma y Alys Vorpatril, їverdad? Йl sacudiу la cabeza con pesar.

— Pero ninguno de ellos se encuentra en la lista de las personas capturadas por Vordarian. Creo que se esconden en la ciudad. El bando de Vordarian no oculta la informaciуn. De haberse realizado mбs arrestos importantes lo sabrнamos. Йse es el problema con estas malditas refriegas civiles: todo el mundo tiene un hermano… Alguien lo llamу desde el otro extremo del pasillo.

— ЎSeсor! ЎOh, seсor!

— Sуlo Cordelia sintiу cуmo Aral se tensaba, ya que el brazo por donde lo sujetaba se contrajo.

Un empleado de la jefatura acompaсaba a un hombre alto, con traje de faena negro e insignias de coronel en el cuello.

— Allн estб, seсor. El coronel Gerould ha llegado de Marigrad.

— Oh. Bien. Debo ver a este hombre ahora… — Aral mirу a su alrededor con prisa, y sus ojos se posaron sobre Droushnakovi -. Drou, por favor, acompaсa tъ a Cordelia a la enfermerнa. Que la examinen, que la… que le hagan todo lo necesario.

El coronel no era ningъn oficial de despacho. En realidad, parecнa reciйn llegado del frente, dondequiera que estuviese «el frente» en esa guerra de lealtades. Su uniforme estaba sucio y ajado, como si hubiese dormido con йl, y el olor a humo que desprendнa eclipsaba el vaho montaсйs de Cordelia. Tenнa el rostro avejentado por la fatiga. Sin embargo, parecнa sуlo sombrнo, no derrotado.

— En Marigrad ha estallado una guerra civil, almirante — informу sin mбs preбmbulos.

Vorkosigan esbozу una mueca de disgusto.

— Entonces, quiero pasarla por alto. Venga conmigo al salуn tбctico… їquй tiene en el brazo, coronel?

Una franja de tela blanca y una mбs angosta en color pardo rodeaban la manga negra del oficial.

— Es mi identificaciуn, seсor. Nos resultaba imposible distinguir a quiйn disparбbamos. Los hombres de Vordarian visten de rojo y amarillo, lo mбs parecido al rojo oscuro y dorado que pudieron conseguir, supongo. La franja simboliza el pardo y plateado de Vorkosigan, por supuesto.

— Hum… Eso me temн. — Vorkosigan estaba extremadamente serio -. Quнtesela. Quйmela. Y transmita el mensaje al frente. Usted ya tiene un uniforme, coronel, un uniforme que le ha entregado el emperador. Si estбn combatiendo, es por йl. Deje que los traidores cambien sus uniformes.

El coronel pareciу sorprendido por la vehemencia de Vorkosigan, pero despuйs de un momento comprendiу; se arrancу la franja del brazo y se la guardу en el bolsillo.

— Sн, seсor.

Aral soltу la mano de Cordelia con un esfuerzo evidente.

— Nos veremos en nuestras habitaciones, cariсo. Mбs tarde.

A ese ritmo, serнa varios dнas mбs tarde. Cordelia sacudiу la cabeza con impotencia, echу una ъltima mirada a su cuerpo robusto como si de algъn modo pudiese guardarlo en su mente, y siguiу a Droushnakovi por el laberinto subterrбneo de la base Tanery. Al menos, con Drou, Cordelia pudo alterar el itinerario de Vorkosigan y tornar un baсo primero. Luego descubriу que en las habitaciones de Aral le aguardaban varios trajes de su talla, que delataban el buen gusto que Drou habнa adquirido en el palacio.

Por supuesto, todos los informes mйdicos de Cordelia habнan quedado en Vorbarr Sultana, tras las lнneas enemigas. El mйdico de la base sacudiу la cabeza y pidiу un formulario nuevo en su panel de informes.

— Lo siento, seсora Vorkosigan. Tendremos que comenzar por el principio. Le ruego que colabore conmigo. Tengo entendido que ha experimentado cierta clase de problemas femeninos.

No, la mayor parte de mis problemas han sido por culpa de los hombres. Cordelia se mordiу la lengua.

— Se me efectuу una transferencia placentaria, dйjeme ver… tres mбs… — Tuvo que contar con los dedos -. Hace unas cinco semanas.

— Discъlpeme, їuna quй?

— Di a luz mediante una operaciуn quirъrgica. No funcionу bien.

— Ya veo. Cinco semanas desde el parto. — El hombre tomу nota -. їY cuбl es su queja actual?

No me gusta Barrayar, quiero volver a casa, mi suegro trata de matar a mi hijo, la mitad de mis amigos han escapado para salvar la vida, no consigo diez minutos a solas con mi marido porque ustedes lo estбn consumiendo frente a mн, me duelen los pies, me duele la cabeza, me duele el alma… Era demasiado complicado. El pobre hombre sуlo querнa algo para anotar en el formulario, no un ensayo.

— Cansancio — logrу decir Cordelia al fin.

— Ah. — Se le iluminу el rostro y registrу este dato en su informe -. Fatiga posparto. Eso es normal. — Alzу la vista y la observу con atenciуn -. їHa considerado la posibilidad de iniciar un programa de ejercicios fнsicos, seсora Vorkosigan?

14

— їQuiйnes son los hombres de Vordarian? — preguntу Cordelia a Aral con frustraciуn -. Hace semanas que estoy escapando de ellos, pero es como si sуlo los hubiese vislumbrado unos momentos por un espejo retrovisor. Se supone que uno debe conocer al enemigo. їDe dуnde proviene su interminable provisiуn de hombres?

— Oh, no es interminable. — Aral esbozу una sonrisa y comiу otro bocado del guisado.

Milagrosamente, al fin se encontraban a solas en el sencillo apartamento subterrбneo para oficiales superiores. Un ordenanza les habнa traнdo la cena en una bandeja, colocбndola sobre una mesa baja frente a ellos. Para alivio de Cordelia, entonces Aral habнa despedido al vacilante subordinado.

Aral tragу el bocado y continuу.

— їQuiйnes son? En su mayorнa, cualquiera que, en la cadena de mando, depende de algъn oficial que ha escogido el bando de Vordarian y no ha tenido el valor de desertar de su unidad para presentarse en alguna otra. La obediencia y la cohesiуn han sido profundamente inculcadas en estos hombres. Han aprendido que cuando las cosas se ponen difнciles, deben mantenerse unidos.

Por lo tanto, el desgraciado hecho de que su superior los induzca a la traiciуn hace que se refugien aъn mбs en la uniуn con sus compaсeros. Ademбs — aсadiу con una sonrisa triste -, sуlo serб traiciуn si Vordarian pierde.

— їY Vordarian estб perdiendo?

— Mientras Gregor y yo sigamos con vida, no podrб vencer. — Asintiу con un gesto -. Vordarian me estб acusando de todos los crнmenes que se le ocurren. El mбs grave es el rumor que ha difundido sobre que he secuestrado a Gregor tratando de conseguir el imperio para mн. Supongo que con esto pretende descubrir el escondite de Gregor. Йl sabe que el emperador no estб conmigo. De lo contrario se habrнa sentido tentado de atacar la base con una bomba nuclear. Cordelia frunciу los labios.

— їPues quй quiere? їCapturar a Gregor o matarlo?

— Matarlo sуlo si no logra capturarlo. Cuando llegue el momento adecuado, yo mismo presentarй a Gregor en pъblico.

— їPor quй no ahora?

Aral se reclinу con un suspiro de fatiga, y apartу la bandeja sin terminar la comida.

— Porque quiero ver cuбntos hombres de Vordarian logro atraer a mi bando antes del desenlace. Deserciуn no es el tйrmino correcto… regreso tal vez. No quiero inaugurar mi segundo aсo en funciones con cuatro mil ejecuciones militares. Por debajo de cierto grado, puede concederse un perdуn basado en el juramento de lealtad presentado a sus superiores. Pero quiero salvar a todos los oficiales superiores que pueda. Ademбs de Vordarian, ya hay cinco condes que no tendrбn salvaciуn. Maldito sea por haber iniciado esto.

— їQuй estбn haciendo las tropas de Vordarian? їEsto es una guerra estбtica?

— No del todo. Йl desperdicia su tiempo y el mнo, tratando de ganar algunas plazas fuertes como el depуsito de suministros en Marigrad. Eso nos conviene, ya que mantiene ocupados a los comandantes de Vordarian y no les permite pensar en lo que a nosotros nos preocupa verdaderamente: las fuerzas espaciales. ЎSi encontrara a Kanzian!

— їTus servicios de informaciуn todavнa no lo han localizado? — El almirante Kanzian era uno de los dos hombres del alto mando barrayarйs a quienes Vorkosigan consideraba como sus superiores en estrategia. Kanzian era un especialista en operaciones espaciales; las fuerzas con base en el espacio tenнan gran fe en йl. «Nunca verб estiйrcol pegado a sus botas» lo habнa definido Kou, para diversiуn de Cordelia.

— No, pero Vordarian tampoco lo tiene. Ha desaparecido. Pido a Dios que no haya muerto en algъn estъpido tiroteo callejero, y se encuentre enterrado en alguna parte sin identificaciуn. Serнa una terrible pйrdida.