– Vaya, ¡pues me he equivocado de negocio! -exclamó Root ale_gremente.
El magnate del armamento resplandeció casi como desde lejos.
– No, no se ha equivocado.
Con la intención de entender algo sobre los principios de fun__rigane, a la que se había enganchado Kit debido a su últimamente cada vez más intensa fascinación por la belleza nipona.cionamiento de la repentinamente deseable arma, el afable mercader de la muerte se encontraba charlando en un cafetín apartado con un puñado de cuaternionistas, entre ellos Barry Nebulay, el Doctor V Ganesh Rao, hoy metamorfoseado en negro americano, y Umeki Tsu
– Nadie parece saber qué son estas ondas -dijo Barry Nebulay-. En sentido estricto no puede llamárselas hertzianas, porque, para em__tudinales a la vez que transversales. Es posible que los cuaternionistas lleguen a comprenderlas algún día.pezar, se comportan de modo distinto con el Éter, parecen ser longi
– Y los traficantes de armas, no nos olvidemos -sonrió Mulciber-. Se dice que el inventor de esta arma ha encontrado el modo de in__canzarse las fuerzas invisibles.troducirse en la parte escalar de un Cuaternión, donde pueden al
– De los cuatro términos -asintió Nebulay-, el escalar, o térmi____________________ma intensificada del Tiempo mismo.trada en ese término puede considerarse debida al Tiempo, una forno w, como el barítono en un coro de peluquería o la viola en un cuarteto de cuerda, siempre ha sido señalado como el excéntrico. Si se toman los tres términos vectoriales como dimensiones en el espacio, y el término escalar como el Tiempo, entonces toda la energía encon
– El Tiempo -explicó el Doctor Raoes el Término más Avanza_do, ¿me sigue?, que trasciende y condiciona i,j, y k, el visitante oscuro del Exterior, el Destructor, el que satisface la Trinidad. Es el inmisericorde latido del reloj del que todos queremos escapar para alcanzar la falta de pulso de la salvación. Es todo eso y más.
– Un arma basada en el Tiempo…-comentó reflexivamente Viktor Mulciber-, bien, ¿y por qué no? Es la única fuerza que nadie sabe cómo derrotar, resistir o invertir. Mata todas las formas de vida tarde o temprano. Con un Arma de Tiempo uno puede llegar a ser la perso_na más temida de la historia.
– Preferiría ser la más amada -dijo Root.
Mulciber se encogió de hombros.
– Porque usted todavía es joven.
No era el único comerciante de armas de la ciudad. De algún modo el rumor había llegado a otros, allá donde estuvieran: en sus compartimentos de tren, en las camas de las esposas de ministros de aprovisionamiento, de vuelta a la maleza en afluentes inexplorados, ex____________________das de sus viajes y se fueron a Ostende, como si asistieran a un torneo internacional de ajedrez.ravillas…; y uno tras otro presentaron sus excusas, cambiaron las agentendiendo sus mantas en alguno de los mil desolados claros que había en la abrasada y baqueteada laterita roja donde nada volvería a crecer, exhibiendo ante los lesionados y los despojados sus inventarios de ma
Pero llegaron demasiado tarde, porque Piet Woevre se les había adelantado desde el principio; y así sucedió que cierta tarde de oto_ño, entre los atestados Bulevares Interiores de Bruselas, auténtico vi____________________ta o en disposición de trueque. Más adelante, Woevre se enteraría de que podría haber conseguido el artículo más barato en Amberes, pero había demasiados barrios en esa ciudad, sobre todo en las cercanías de los muelles, que ya no podía visitar sin más precauciones que las que tal vez mereciera el objeto.nes robados, tomaron una cerveza para guardar las formas y salieron por detrás para cerrar el trato. A su alrededor, el mundo estaba en venleza. Se reunieron en una taberna frecuentada por receptores de biesumó por fin la adquisición con Edouard Gevaert, con quien ya había hecho negocios en el pasado, aunque no exactamente de esa naturavero de lo ilícito en los alrededores de la Gare du Midi, Woevre con
Cuando lo tuvo en sus manos, a Woevre, que había sido incapaz de imaginárselo como algo distinto de un arma, le sorprendió y de____________________tada a la medida perfecta, un despliegue de luz entre un cuidadoso desorden de ángulos, un centenar de borrosos destellos…caras de la Italia septentrional para que se ajustara a la perfección a las facetas exactas del objeto que había en su interior, una piel negra cortuche de cuero, confeccionado con delicadeza por fabricantes de máscepcionó un poco descubrir que era tan pequeño. Había esperado algo del orden de una pieza de artillería Krupp, tal vez montado a partir de diferentes partes, que, para su transporte, requeriría trenes de mercancías. Pero en lugar de eso era algo que cabía en un lustroso es
– Estará seguro de que es esto, ¿no?
– Espero no ser tan tonto como para venderle algo que no sea lo que usted piensa que es, Woevre.
– Pero la enorme energía…, sin ningún componente periférico, ni una alimentación de fuerza de algún tipo, como…
Mientras Woevre no paraba de dar vueltas al aparato a la luz in__dad que vio en el rostro del agente. Era un deseo tan desmesurado…, nada que este intermediario hasta cierto punto ingenuo ni ninguna otra persona hubiera visto antes: el deseo de poseer un arma única que pudiera aniquilar el mundo entero.cierta del crepúsculo y las farolas, a Gevaert le sorprendió la serie
Cada vez que Kit se ponía a pensar en sus planes, que no hacía tanto incluían Gotinga, se le planteaba siempre la interesante pregunta de por qué estaba demorándose en este punto con forma vagamen__do en común, con unte glandular del mapa, asediado, detenido al borde de la historia, no tanto una nación cuanto una profecía de un destino que sería sufri ostinato de miedo casi sub-audible…
Hasta hacía poco no se le había ocurrido que Umeki pudiera de____________________daba de su cerebro a ese milagro, a esa hechicera del Oriente.vida, tensa, silenciosa, a la cama, y entregó lo que por entonces quequisitas piernas aferrándole el cuello, se puso de pie y la llevó, ingrállarse, adorar su florido coñito con la lengua y la boca hasta que ella se abandonara al silencio, y seguidamente, como si lo hiciera todos los días, asiéndola todavía por cada nalga justamente en medio, con sus expo libre de su vida hasta ese momento. En esa valoración no resultaba de mucha ayuda que ella luciera su sombrero de vaquera. Supo, con la certidumbre del que recuerda una vida anterior, que debía arrodifunda sensación de que había desperdiciado la mayor parte del tiemsempeñar algún papel en todo aquello. Ambos habían sabido buscarse excusas para ir cayendo cada vez más dentro del campo emocional del otro, hasta que una tarde fatídica en la habitación de la chica, con la lluvia en descenso otoñal al otro lado de la ventana, ella apareció en el umbral desnuda, la sangre, bajo la piel tan fina como una lámina de plata que vibrara, casi cantando por el deseo. Kit, que se tenía por un hombre de cierta experiencia, se quedó pasmado al comprender que era inútil imaginar que las mujeres tuvieran otro aspecto. Tuvo la pro
Kit siguió viendo de lejos a Pléiade Lafrisée de vez en cuando, por el Digue, en las salas de juego o en las gradas del Hipódromo Wellington, por lo general asistiendo a las actividades caprichosas de al____________________peraba que ella ya hubiera dado lo peor de sí. Pero se preguntaba qué pintaba todavía aquella mujer en la ciudad.más, tras el desgraciado incidente en la fábrica de mayonesa él sólo esgún deportista de visita. Todos esos tipos parecían bastante ricos, pero siempre podía ser simple fachada. Aunque, con Umeki y lo demás, no daba la impresión de que él se desviviera por retomar el contacto, y sabía qué limitado era el uso que ella le había dado hasta ahora; ade