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Ella, mientras tanto, había decidido quedarse a vivir allí para siempre.

El primer compromiso de los Zombini, en el Teatro Verdi de Trieste, había sido un triunfo. Recibieron críticas extasiadas no sólo locales sino también en los periódicos de Roma y Milán, y se les re__nas de antelación.tuvo una semana más, así que cuando por fin llegaron a Venecia, su contrato ya había sido ampliado y las localidades agotadas con sema

– Así que éste es el Malibran.

– La casa de Marco Polo está al doblar la esquina.

– Eh, ¿crees que vendría si le regaláramos unas entradas?

– Aquí, Cici, piensa rápido.

– ¡Yaagghh!

Cici recordó que en realidad aquello sólo parecía un elefante de tamaño natural trazando un arco por el aire a punto de aterrizar en__tante, aunque hoy se dice que vaga cómodamente por las selvas de su África nativa. Otra Famosa Hazaña de Paquidermo Volante resuelta con soltura.cima de él y aplastarlo. Dio un paso al lado en el último momento, ejecutó un limpio paso «pincette» y se guardó el animal en uno de los bolsillos secretos de su chaqueta de mago, donde se desvaneció al ins

Entre bastidores, Vincenzo Miserere, el representante de ventas de la fábrica de espejos de la Isola degli Specchi, contemplaba el espec__bía tenido que tomar un tren a Trieste) le pareció bien merecida.táculo apreciativamente. A lo largo de los años había visto números de todo tipo, y la gran reputación de los Zombini (para ir a verlos ha

– Creo que en el pasado ya hubo unos Zombini por Venecia -le dijo a Luca-. Hace mucho tiempo. Pásense por la fábrica mientras es__sidad de Pisa, nos está echando una mano. A lo mejor encuentra algo.tén por aquí, tenemos una biblioteca completa llena de documentos antiguos que estamos catalogando. El Professore Svegli, de la Univer

Bria había oído hablar de los Zombini venecianos desde que era niña, cuando un día su padre la había hecho pasar a su estudio y ha_bía extraído de su suntuoso caos un antiguo volumen encuadernado en piel de tiburón, The travels and adventures of Niccolo dei Zombini, Specchiere. En el siglo XVII, la familia había enviado a Niccolo como aprendiz a los fabricantes de espejos de la isla, que, como los sopla____________________bro que Luca le enseñó a Bria arrancaba con su partida de la isla. Luca adoptó la costumbre de leer a los niños para dormirlos: undores confinados en una pequeña isla pantanosa, como prisioneros, con la prohibición de marcharse: el castigo para quien lo intentara era la persecución y la muerte. Pese a todo, Niccoló consiguió huir, y el lidores de vidrio de Murano, protegían fanáticamente los secretos de su oficio. Las corporaciones de hoy en día son amables y respetuosas en comparación con aquellos primigenios propietarios de fábricas, cuyo secretismo y obsesión no hacían más que agravarse a medida que se sucedían los años y las generaciones. Mantenían a sus trabaja guaglion per__ternacionales de espías, cuando lo único que se necesitaba para ir por delante era más velocidad y un poco de imaginación. Niccoló se las ingenió para desaparecer en medio de todo aquel ruido y confusión, pues eso era Europa por entonces.seguía a otro, de una punta a la otra por todo el mapa de Europa, a lo largo del Renacimiento, sin telégrafos, sin pasaportes, sin redes in

– Según una versión de la historia -dijo Luca-, acabó embarcán____________________neros, vaqueros, jugadores y, ¿sabéis qué?, ¿en el sur antes de la Guerra de Secesión? Un par de nosotros fuimos negros.je, incluidos nosotros, pero ningún Zombini más se dedicó nunca al negocio de los espejos, y eso que fuimos de todo: picapedreros, cantidose para América, donde se casó, tuvo hijos, empezó un nuevo lina

– Ya.

– Cómo, ¿es que nunca habéis visto el árbol genealógico de la fa_milia? Tened, mirad, Elijah Zombini, maestro de chefs, la primera lasagna al sur de la línea Mason-Dixon, que utilizaba sémola en lugar de ricotta, ¿no lo conocíais?

Y como había sucedido desde que Bria era bebé, Luca pasó a otra de sus historias y, uno tras otro, los niños se fueron quedando dormidos…

Isola degli Specchi figuraba en algunos mapas pero estaba ausen__ricamente que no existía. El día que la visitaron Luca y Bria, parecía una isla bastante normal, a la que llegaba un vaporetto normal, con talleres de espejos normales, salas de fundición, de crisoles, talleres de pulido, con el único elemento peculiar de un ala entera a la que no se animaba a entrar a los visitantes, en cuya puerta se leíate en otros. Parecía depender del nivel de las aguas en la Laguna, que variaba de un día para otro. También, tal vez, era una cuestión de fe, pues había venecianos muy bien informados que aseguraban categó terapia.

El Professore Svegli estaba en los archivos de la fábrica rodeado de documentos escritos en papel antiguo y pergamino.

– Los registros de su ancestro -les dijo como saludo- son tan difí_ciles de localizar como lo fue el mismo hombre.

– Me sorprende que no destruyeran todos los registros que pu_dieran.

– No se les habrá ocurrido. Hoy en día estamos acostumbrados a pensar en la identidad como el mero contenido de un dossier. Pero por entonces un hombre podía tener múltiples identidades, los «docu__do en el manicomio de San Servolo, pero, por alguna misteriosa razón (¿simulaba locura como parte de un plan para huir?, ¿tenía amigos en el Palazzo Ducale?), no le hicieron nada pese a un comportamiento que hubiera mandado almentos» se inventaban o falsificaban con facihdad. El caso de Niccoló dei Zombini es especialmente complejo, porque en cierto momento también se volvió loco, un gaje del oficio bastante frecuente entre aquellos perfeccionistas fabricantes de espejos. Debería haber acaba manicomio a cualquier otro, y se le permitió seguir trabajando. Tal como fueron las cosas, puede que fuera el úni_co que supiera por qué.

El Professore escogió cuidadosamente una hoja casi transparente de vitela y la colocó sobre una superficie plana de celuloide blanco.

– Se cree que esto es un dibujo original del denominado paramorfico, realizado sobre vitela uterina, muy rara y cara, y que no está prepa__teriales utilizados para pulir: la brea, el colorete y demás. Según parece, Niccoló escapó de aquí alrededor de 1660, llevándose unrada para que le dé mucha luz del día. También parece que existen plantillas de trabajo entintadas en pergaminos de menor calidad, pero la mayoría de ellas se han deteriorado por el uso, así como por los ma paramo fico, y no volvió a saberse de él.