»La Historia ha irrumpido como una inundación, ya nos rodea a todos, y me he quedado a la deriva sin certidumbres, sólo conjeturas. En Gotinga, por un tiempo, tras la revolución en Rusia, al menos un grupo de refugiados bolcheviques heréticos me consideraba útil. El reciente entendimiento entre Inglaterra y Rusia parece haber incre____________________TINO, sólo ellos lo saben, pero no lo dirán. Es como si yo poseyera, sin saberlo, una clave para un mensaje cifrado de gran importancia, y otros desearan hacerse con él cueste lo que cueste.tánicos. En cuanto a la utilidad que todavía pueda tener para el CREmentado mi valor para los Ministerios de Exteriores y de la Guerra bri
«Aquellos en cuya compañía viajo pero que, me temo, ya no me consideran de los suyos, en el pasado se presentaron como busca____________________vesando?siados- años, que algún día podría seguir sus pasos. Ahora que han perdido mi confianza, debo buscar en otro sitio… Pues ¿qué misión tengo aquí, en este peligroso segmento del espacio-tiempo, más que trascenderlo y, con él, trascender también la hora trágica que está atradores de algún tipo de trascendencia… Creí, durante muchos -dema
»En el pasado, las matemáticas me parecieron el camino; la vida interior de los números me llegó como una revelación, tal vez de un modo similar a como lo vivió un aprendiz pitagórico hace mucho tiempo en Crotona: un reflejo de una realidad menos accesible, me_diante el estudio a fondo de la cual uno podría ir más allá del arduo mundo dado.
»El Profesor McTaggart, de Cambridge, adoptó lo que se deno__ponsabilidad exclusiva de cada uno.minaría una visión optimista, y tengo que confesar que, durante un tiempo, compartí su idea de una comunidad de espíritus en perfecta armonía, en la que las viejas historias de sangre y destrucción habrían dado paso por fin a una era de ilustración y paz, que él comparaba a una sala de descanso estudiantil sin maestro. Puede que hoy me haya vuelto un poco más nietzscheana, que crea de nuevo en la llegada de un futuro tenebroso de esclavitud y peligro, ese del que tú intentaste rescatarme. Pero la salvación de cada uno es, en última instancia, res
»En el pasado había abrigado la tonta idea de que todo este va____________________quiera ahora como adulta capaz, te induzca a incumplirlo. Aunque no puedo decir con certeza cuándo, o siquiera si llegará a darse el caso, me obsesionaba la posibilidad de que, si de hecho nos encontrábamos por fin, ambos, contra nuestras voluntades, nos enzarzáramos en una grave, quizá fatal, pelea.rior, aunque sea inconscientemente, has estado favoreciendo. Ésas son cuestiones sobre las que siempre has observado el más riguroso voto de Silencio, y no espero que ninguna de las razones que te dé, ni sigabundeo debía de tener un objeto: una convergencia natural hacia ti, y que nos bastaría reunimos para que todo se aclarara por fin. Pero últimamente, cada vez más, me cuesta obviar tu profesión, los señores a los que sirves, los intereses que, todo este tiempo allá en el Asia Inte
»Pero anoche por fin viniste en un sueño. Dijiste: "No soy en ab____________________samentedimos o, más bien, nos alzaron, como en un arrebato mecánico, hasta una gran ciudad aerotransportada, habitada por una pandilla de serios jóvenes que consagran su vida a oponerse a la tiranía y a la muerte, a quienes rápidamente consideré Compasivos. Sus rostros eran curiosoluto como me habías imaginado". Me tomaste de la mano. Ascen concretos, rostros que podrían aparecer fácilmente en la vida del día normal de aquí abajo, hombres y mujeres a quienes reconoce_ría por quienes eran…
«Solían hacer visitas a todas horas, surgiendo rápidamente del de_sierto vacío, iluminados desde dentro. No lo soñé, padre. Cada vez que se iban de nuevo, era para volver a "El Trabajo del Mundo", siempre esa misma frase, una fórmula, una oración. La suya era la más elevada de las llamadas. Si tenía algún sentido que viviéramos en este desolado yermo, ése era el de mantener la esperanza de que algún día nos llevaran entre ellos, el de aprender el Trabajo, trascender el Mundo.
»¿Por qué han permanecido en silencio, tanto tiempo? En silen____________________nerable, y eso atormenta mi corazón…tuación, tengo que ascender, porque aquí abajo soy muy ciega y vultás allí, a salvo, entre los Compasivos. Te lo ruego. Si sabes algo, por favor. Puedo seguir vagando, pero no puedo perpetuarme en esta silegio? Tengo que encontrarlos de nuevo. Puede que no sea demasiado tarde para mí. A veces, imagino que has dirigido una expedición a Shambhala, al mando de tropas de jinetes con casacas rojas, y ahora escio e invisibles. ¿He perdido la capacidad de reconocerlos?, ¿el privi
«¿Conoces la historia del príncipe erudito tibetano del siglo XVI Rinpungpa? De duelo por el reciente fallecimiento de su padre, que le ha convertido en el último de su dinastía, mientras su reino sufre el asedio de enemigos, Rinpungpa cree que sólo puede buscar consejo en Shambhala, donde su padre, una vez renacido, habita ahora. Así que el príncipe le escribe una carta, aunque no sabe cómo enviarla. Pero entonces, en una visión, se le aparece un yogui, que es también él mismo, el hombre lúcido y fuerte en el que sabe que debe conver__de también que ese yogui será su mensajero.tirse, ahora que su padre ha ido a Shambhala, y Pdnpungpa compren
»El señor Kit Traverse, que te lleva esta carta, viaja, como yo mis____________________sión y fuga, e incluso, con suerte, de vez en cuando, de contraataque. No es mi "otro yo", pero en cierto sentido es mi hermano.cimiento más que imperfecto, y que bien podrían hacerle daño. Debe seguir, como yo, una instrucción práctica e intensiva en forma de evama, a merced de Fuerzas de cuyos usos y poder no tiene un cono
»Padre, hace mucho tiempo que soy consciente de una extraña duplicidad en mi vida: una niña rescatada de la esclavitud pero que proseguía su viaje a través de la misma antigua senda de degradación. En algún lugar, otra versión de mí está en Shambhala contigo. Esta ver_sión de mí que se ha quedado atrás, como el príncipe Rinpungpa, debe contentarse con escribir una carta. Si la recibes, encuentra el modo de responder, por favor.
»Con mi amor,
»Inshalá.»
Más adelante, la gente preguntaría a Kit por qué no había traído una cámara de mano. Reparó entonces en que cada vez más europeos empezaban a definirse a sí mismos por los lugares adonde habían po____________________llas instantáneas mal encuadradas y desenfocadas.minablemente a cualquiera que se quedara sentado y quieto ante aquedido permitirse viajar, y parte de la gracia consistía en aburrir inter
Guardaba algunos de los talonarios de billetes del viaje, así que sa____________________de los rusos salían de susmoneros antes de verlos, se subió a un tren y cruzó el Cáucaso, donbía vagamente que su ruta le había llevado, vía Bucarest, hasta Constantza donde se subió a un pequeño vapor desvencijado, navegó a lo largo de la costa del Mar Negro hasta Batumi, donde se olían los li dukhans para verlos pasar, alzando amistosa_mente sus vasos de vodka. Bosques de rododendros se derramaban por las laderas de las montañas, y gigantescos troncos de nogales bajaban flotando por la inclinada corriente, destinados a barras de cantinas como las de Colorado en las que Kit se había repantigado de joven. La última parada de la línea era Bakú, en el mar Caspio, donde tuvo la impresión, aunque no la prueba fotográfica, de encontrarse en un muy remoto puerto petrolífero barrido por la arena, de que era de noche aún en pleno día, con cielos infernales llenos de hirvientes rojos y negros, más bien matices de negro, donde no era posible huir del olor que lo impregnaba todo, calles que no llevaban a ninguna parte, nunca a más de un paso de un estupor drogado o de la cuchilla de un moro o un oriental; donde la vida no era sólo barata sino que tenía valor negativo, según los representantes de las empresas occidentales allí des____________________tiguos adoradores del fuego, garabatos de torres petrolíferas y muelles de carga contra la luz borrosa que reflejaban las aguas.masiado fácil de perder… La única distracción eran las fiestas que se celebraban a bordo de los yates de las empresas, amarrados entre los buques cisterna en los muelles, con los ojos de buey sellados contra la arena y el olor del petróleo. El futuro de esos visitantes, hablando en términos prácticos, no le pareció muy prometedor a Kit, que se marchó de Bakú contemplando con cierto horror desde la cubierta de abrigo el puerto que se perdía bajo cielos negros, entre columnas de fuego, chorros de gas natural que ardían desde los tiempos de los antinados, siempre encantados de marear a cualquiera con el tema: en Bakú no se podía confiar en nadie, demasiado dinero que ganar, de