Y así cruzó el mar Caspio, entre petroleros de la Bnito y flotas de pesca del esturión; en Krasnovodsk se subió al ferrocarril transcaspiano, que lo llevó a lo largo del borde del Qara Qum, el cual se abría inmenso e inabarcable a la izquierda, mientras que a la derecha, como una parábola, acequias y campos de algodón se extendían hacia las montañas, y la gente vendía melones en las paradas donde se reponía el agua. Lo que le parecía verdaderamente memorable en ese tramo del trayecto no era tanto el escenario como una especie de metafísica del ferrocarril, mientras permanecía en pie entre vagones, al viento, mirando primero a un lado y luego al otro, dos fragmentos de paisaje radicalmente diferentes. Las llanuras fluían de derecha a izquierda, las montañas de izquierda a derecha, dos corrientes opuestas, cada una sostenida por la masa inimaginable del mundo visible entero, cada una fluyendo a la velocidad del tren, una colisión en curso y en silen____________________gún modo, el tiempo no podía darse por supuesto. Aceleraba y se ralentizaba, como una variable que dependía de otra cosa, algo, hasta el momento, indetectable.garse en tres dimensiones, pero estaban los elementos añadidos. De alporal en movimiento, como era de esperar, consistía en llevarle a uno a un espacio que contenía ejes imaginarios: el viaje parecía despleles del tiempo y de su propia conciencia observadora escindida en derecha e izquierda. El efecto de rotar noventa grados en un eje temcio, cuya naturaleza vectorial era evidente, aunque no tanto los pape
En Merv, las vías giraban hacia la izquierda y entraban en el de_sierto, tan despejado como un cielo limpio, por el que corrían, como bandadas de pájaros, manadas de gacelas. La estructura se revelaba ahí de inmediato: el desierto puntuado por oasis en una geografía de la crueldad, las barkhans o dunas de arena móviles de más de treinta me____________________tos de remisión en las vidas de desgracia, como objeto de rumores, de alucinaciones, de plegarias, no siempre donde se suponía que debían aparecer.tuamente era una región de vacío, un terreno en el cual se llevarían a cabo las transacciones letales. Los oasis, o los contornos desdibujados, remotos y humeantes de los árboles saksaul, aparecían como momenputación por su capacidad para resistir incluso en las más extremas condiciones: los depredadores tendían a ser aéreos y las presas a vivir bajo la superficie, mientras que la misma superficie que los definía mupuchadas, pero no exactamente proyecciones mundanas del ángel de la muerte, pues las especies de por aquí se habían ganado toda una retros de altura, que podían poseer conciencia o no, cubiertas y enca
De su entrevista con Lionel Swome, Kit sacó la conclusión de que el transcaspiano, así como el transiberiano y otras líneas, habían sido esenciales en la revolución de 1905, y mientras avanzaban, quedaban todavía vestigios posrevolucionarios que así lo atestiguaban: coberti__nadamente para tratarse de caravanas de camellos.zos reducidos a cenizas sombrías, vagones de mercancías abandonados, grupos de jinetes en la lejanía moviéndose demasiado rápida y orde
– El año pasado te jugabas la vida si pasabas mucho tiempo por aquí fuera. Uno tenía que ir armado y viajar en grandes grupos. Sim_ple y puro bandidaje.
Kit había entablado conversación con un ayudante de maquinista que volvía con pase gratuito a Samarcanda, donde vivía con su espo_sa e hijos.
– Pero desde que Namaz Premulkov se escapó de la cárcel el año pasado en Samarcanda, las cosas han empezado a cambiar. Namaz es un héroe en estas regiones; cuando se escapó, sacó a otros cincuenta hombres de la cárcel con él, que enseguida se han convertido en algo más que simples mortales. Las hazañas eran de por sí notables, pero hablando en términos prácticos, Namaz también puso cierta discipli__tivo es la ocupación rusa, y el pueblo los apoya.na en la rabia y el descontento que se respiran por aquí y, todavía más importante, dejó claro que los rusos eran el verdadero enemigo. -Hizo un gesto con la cabeza hacia una resuelta nube de polvo en la lejanía, al otro lado de la ventanilla-. Esos ya no son bandas de campesinos desarraigados, ahora son unidades de resistentes organizados, su obje
– ¿Y Namaz sigue liderándolos?
– Los rusos dicen que lo mataron en junio, pero nadie se lo cree. -Se quedó en silencio hasta que se percató de la mirada inquisitiva de Kit-, Namaz no está muerto. ¿Cuánta gente lo ha visto jamás en per_sona? Está en todas partes. Físicamente presente o no…, es lo que ellos creen. A ver si los rusos pueden matar eso.
El paso principal de un mundo a otro se encontraba sobre el puen__ria, conocido en la antigüedad como Oxus.te de madera de Chaijui, que cruzaba el amplio y amarillo Amu-Da
No se detuvieron en Bujara, sino a algo más de quince kilóme____________________tros de distancia, como bajo una proscripción mágica, invisible pero sentida.grada Bujara, la cual crecía a lo lejos, a algo más de quince kilómebiliaria: una ciudad que recogía los desperdicios expulsados de la sava ciudad de Kagán, con sus chimeneas, fábricas y dignatarios locales que se habían enriquecido rápidamente gracias a la picaresca inmocarril era un instrumento de Satán. Así que aquí estaban, en la nuetros, porque la comunidad mahometana de la ciudad creía que el ferro
Paradas en Samarcanda, Kokand, hasta el final de la línea en Andiján, desde donde Kit tuvo que seguir por carreteras de tierra hasta Osh, y finalmente atravesar las montañas hasta contemplar finalmente el inmenso y fértil oasis-mercado de Kashgar, increíblemente verde, como un jardín en una visión, y más allá el vacío espantoso del Taklamakán.
– Como los malditos Stanley y Livingstone otra vez -se oyó mur____________________plicaría por qué la habían sacado a toda prisa de Gotinga.turarse más allá de la esfera de seguridad del CRETINO. Lo que exbablemente para asustarla, le parecía a Kit, sobre los riesgos de avenmurar a Kit más de una vez durante los días siguientes-. El hombre no estaba perdido, y nunca se dio nada ni remotamente parecido a un «rescate». -Alguien le había estado contando historias a Yashmeen, pro
De hecho, lejos de estar «perdido» o «en peligro», Auberon Half____________________tanas, conciertos a la hora del té, jovencitas con ojos de gacela que entraban y salían cumpliendo diversos recados, a menudo vestidas con verdaderostes y un follaje denso que goteaba justo al otro lado de las puertavención de su cortapuros todas las mañanas, junto a su periódico, además de flores frescas en la sala de estar, una pecaminosa profusión de fuencourt estaba muy bien acomodado en una típica residencia de clase alta europea, en el palaciego Hotel Tarim, con puros indios a disposi conjuntos de hurí de telas tejidas en un taller de artesanos europeos, llevados originariamente allí como esclavos, que tras varias generaciones habían optado por quedarse, lejos de sus hogares, reteni____________________mente, que se recogían, por lo general corriendo grandes peligros, de las casi inaccesibles tierras yermas más allá del oasis.tos de cómo adaptar los telares a esos imponderables hilos de diámetro infinitesimal, produciendo no tanto trozos de tela cuanto superficies de sombra, para teñirlas con infusiones de hierbas nativas exclusivados bajo cierto oscuro sistema de contratos, transmitiendo los secre