Por esos días reinaba cierto nerviosismo entre los funcionarios ser____________________ta ahora habían sido certezas y mandatos divinos se volvió tan incierto y precario como la lucha de cualquier campesino con el día a día, y todos, independientemente de su riqueza o posición, debían avanzar a tientas.ta naval en Tsushima y las inmensas manifestaciones en las ciudades, los pogromos, el terror y la sangre, la inconcebible posibilidad de que Dios hubiera abandonado Rusia empezó a hacerse palpable. Lo que hasviles y advenedizos a todos los niveles del Razvedka. Desde la derro
– Soy un guerrero, no un científico -se quejó el Ofitser Nauchny Gerasimov-. Tendrían que haber enviado profesores.
– Eso puede esperar -dijo Padzhitnov-, La Ojrana cree que este Suceso podría haber sido obra del hombre, y quiere conocer las im_plicaciones armamentísticas.
Gennady, el umnik de la tripulación, señaló distraídamente las hi_leras de troncos muertos descortezados que pasaban por debajo.
– ¿Obra del hombre? ¿Esto? ¿No lo hizo Dios?
– El General Sujomlinov tiende a pensar que más bien fueron los chinos, aunque no descarta a los alemanes.
– Seguramente ya tiene otros planes inmobiliarios pensados, visto que le han despejado los terrenos gratuitamente. -Gennady simuló que miraba hacia abajo, asombrado-. A ver, ¿quiénes son esos hombres trajeados que montan a camello por ahí? Zi! ¡Mirad! ¡Son agentes in_mobiliarios, que van en caravana!
– El General está ansioso por saber cómo se hizo -dijo Padzhit_nov-. No para de repetir: «Recuerden quién inventó la pólvora».
Pavel Sergueievich, el Oficial de Inteligencia, contempló el desas_tre, que se extendía más allá del horizonte.
– No hay rastro de incendio, ningún cráter, ni siquiera uno super_ficial. No fueron explosivos, al menos no ninguno que conozcamos.
– ¿Qué dice la gente que vive ahí?
– Que fue Agdy, su Dios del Trueno.
– ¿Eso oyeron?, ¿un trueno?
– Una presión sonora de algún tipo… Aun así, parece que la ener_gía sólo se desplazó lateralmente.
– Pero no en forma radial -dijo Padzhitnov-. Helm, súbanos tres_cientos metros. Quiero que todos ustedes vean algo curioso.
Ascendieron a un cielo del que el color se había vaciado por com_pleto, como si hubiera ocurrido en el mismo instante terrible en que esos millones de troncos se habían emblanquecido, y tras llegar a la altitud deseada, todavía en el aire, miraron hacia abajo como iconos de santos pintados en el interior de la cúpula de una iglesia.
– Parece una mariposa -comentó Gerasimov.
– Un ángel.
– Es simétrico, pero no la elipse de destrucción que uno esperaría.
Padzhitnov convocó una reunión que, dada la situación, no se dio por acabada sino tras varias semanas. Se reunieron en la sala de ofi____________________ciliar el sueño. Los que sí dormían soñaban que jugaban al ajedrez y se despertaban preocupados por el problema mental que, imaginaban, debían de estar sufriendo.ban al ajedrez, otros bebían. Todos fumaban, algunos no podían conciales y se fueron inquietando por turnos. La tripulación agradeció el relajamiento y se sumió en una especie de rutina festiva. Unos juga
Mientras tanto, la zastolye en la sala de oficiales se había tornado filosófica.
– De no ser por las lecturas electromagnéticas, yo diría que fue un meteorito que explotó a unos ocho kilómetros de altura. Pero ¿por qué la zona sigue activamente radiante?
– Porque lo que explotó lo trajo un vehículo, desde algún lugar en el Exterior Cósmico.
– Porque hay un importante término de tiempo oculto en algún lugar de la ecuación. Con una descarga tan inmensa de sonido, luz y calor, ¿por qué no hay ningún cráter?
– Si el objeto explotó demasiado alto por encima del suelo como para hacer algo más que reventar los árboles…
– …o la distorsión local de otras variables era tan intensa que el cráter se vio de algún modo desplazado a lo largo del eje temporal.
– Quizá se desplazó también a otro lugar en el espacio.
– Khuy -resumió Bezumyov, el sabelotodo o vseznaika de la tri_pulación-, pues en ese caso estamos jodidos, ¿no? Ahora hay potencialmente un agujero en la Tierra que nadie puede ver, esperando materializarse sin previo aviso; de hecho, podría aparecer en cualquier momento, justo debajo de San Petersburgo, por ejemplo…
Era lo que le faltaba, pensó el Capitán Padzhitnov: la crisis ner____________________cialidad tradicional delte de piedras que caían del cielo, lo que, como poco, recordaba la espedo comprender el Suceso del 30 de junio. No le había pasado por alto que los testigos que vivían en el suelo habían informado unánimemenpulación, unos hombres que él creía haber llegado a conocer, intentangún invierno ruso, ninguna intriga mística en Tsarskoe Selo habían podido causar, tal vez sólo estaba esperando este espectáculo de su triviosa que ninguna exhibición de poder de la artillería japonesa, nin Bol'shaia Igra. Debían contemplar esa posibilidad: ¿habían probado sobre el terreno algún nuevo dispositivo de armas, por ejemplo, sobre una región «deshabitada» de Siberia, y el resultado ha__nesia colectiva, tal vez como forma de proteger su aparato mental?bía sido tan espantoso que ahora todos habían desarrollado una am
– Crea, si así lo quiere, en un origen extraterrestre del fenómeno, pero suponga más bien que se trata de algo extratemporal, una super__tro» contínuum.ficie tetra o puede que pentadimensional que se interseca con «nues
– ¡ Ouspenskiano!
– ¡Bolchevique!
– Ciertamente recuerda un efecto acumulador, aunque a escala pla_netaria, como una inversión de energía lenta y progresiva seguida de una amortización repentina y catastrófica.
– Justamente lo que estoy diciendo. El viaje en el tiempo no es gratis, requiere energía. Esto fue un artificio de visitas repetidas pro_venientes del futuro.
– Nichevo. Algo que estaba donde no se suponía que estaba. Puede que deliberadamente o puede que no. Es cuanto se puede decir.
Entretanto, en otra parte de la taiga, Kit y Prance estaban dándo____________________do que nunca volvería a ser lo que había sido. Tanto Kit como Prance recordaron el gran estruendo que habían oído al cruzar la Puerta del Profeta.boles, el lejano recodo del río- se tornó rojo. El sonido mismo, el viento, el poco que soplaba, todo se puso tan rojo como un corazón latiente. Antes de recuperar la voz, mientras se producía un fundido a un naranja sangre, llegó la explosión, la voz de un mundo anuncianle vueltas y más vueltas, para variar, al interesante tema de quién era el más inútil de los dos, cuando, sin previo aviso, todo -caras, cielo, ár
– Es en Vanavara -dijo Kit cuando se reanudó el día-. Tenemos que subir hasta allí y ver qué podemos hacer.
– Vaya usted si quiere. A mí no me mandaron aquí para eso. -Pran_ce se abrazaba a sí mismo como si buscase calor, aunque era pleno verano.
– Porque…
– Porque mi misión es política. Y esto no es político.
– A lo mejor sí lo es. A lo mejor es la guerra.
– ¿Aquí? ¿Y para conseguir qué, Traverse? ¿Por los derechos de explotación maderera?
Dos pequeños pájaros negros que antes no estaban allí emergie____________________tituían un todo conectado, que criaturas que él estaba destinado a no ver jamás existían para que aquellas que sí veía estuvieran dianos. Por un instante, Kit comprendió que las formas de vida consron de la luz mientras se producía un fundido al verde y azul cotijustamente donde estaban, cuando las veía. En algún lugar en la otra punta del mundo, un exótico escarabajo se encontraba a una distancia precisa y en una posición concreta de la brújula respecto a un matorral sin cla____________________tras que Prance estaba al borde de la histeria.cibirlo o, finalmente, ni siquiera imaginarlo en ningún sentido, miencieran a Kit, precisamente donde estaban. Había entrado en un estado receptivo total hacia cualquier objeto, aunque no pudiera verlo, persificar para que aquí, en este claro, estos dos pájaros negros se le apare