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– Entonces seguimos hacia el oeste.

– Es la única opción. Intentar escabullimos entre los ejércitos. Luego, si lo conseguimos, ya nos preocuparemos de los albaneses.

Los combates se habían alejado oblicuamente de ellos, desde Filípolis hacia la frontera turca y Adrianópolis. Ellos se desplazaron ha_cia el sur, en el vacío parcial, por detrás del Segundo Ejército de Ivanov, que se desplegaba a la derecha del avance general.

Entraron en Macedonia. Incluso los cuervos guardaban ahora si_lencio. Al dirigirse hacia el oeste a través de Strumica y Valandovo, encontraron huertos de granados llenos de refugiados, siguieron más allá hasta el valle del Vardar y entraron en la región vinícola de Tikves, donde acababa de recogerse la cosecha.

Según los rumores, los serbios habían derrotado a los turcos en Kumanovo, pero no se habían dado prisa en aprovecharse de esa venta____________________bría combates también hacia el oeste.dichado, muchos heridos, algunos a punto de morir. Se decía que ahora el objetivo de los serbios era Monastir, lo cual significaba que haja. El campo estaba lleno de soldados turcos que se habían separado de sus unidades o habían huido, todos con aspecto profundamente des

Reef se dedicó a rapiñar armas allá donde podía, fusiles del ejér____________________grantes en un país donde eran temidos, detestados, implacablemente explotados.nados, pero que cada vez con más frecuencia arrebataba a cadáveres que habían empezado a aparecer en número creciente, como inmicito y de caza, Mauser y Mannlicher, así como armas de fuego más antiguas, algunas con inscripciones árabes o decoradas con cuerno de alce o marfil de colmillo de oso, munición de todos los calibres, de 6,5 a 11 mm, que en ocasiones encontraba en campamentos abando

Mientras el paisaje se volvía cada vez más caótico y letal, las corrientes de refugiados se desbordaban. Otra huida precipitada y pa____________________tricable.gua oscuridad, demasiado espantosa para afrontarla, y que acabaría creciendo y emergiendo disfrazada, vigorosa, perversa, destructiva, inexvertiría con el tiempo en un delirio popular, puede que, algún día, nacional. Pero no dejaría de contener, incrustada e invisible, la antivorosa en ocasiones que, en los sueños colectivos, en las leyendas, se deformaría en el recuerdo y se imaginaría posteriormente como peregrinaje o cruzada… El terror oscuro por detrás se transmutaba en una brillante esperanza por delante, y la brillante esperanza se con

– Hay combates justo delante, así que más vale que nos andemos con cuidado -informó Reef.

Cada día los acercaba un poco más al horizonte de lo inimagi_nable. A esas alturas toda Europa podía estar en guerra. Nadie lo sabía.

Cuando Ljubica oyó sus primeras explosiones desde lo alto de las montañas situadas al noroeste, entre Veles y Prilep, aunque no estaba dormida, pareció despertarse de la vigilia misma, los ojos se le abrie_ron de par en par, soltó una carcajada.

– De haberla soltado otro niño -dijo su madre intentando no sen_tirse demasiado ofendida-, la habría descrito como escandalosa.

– La ha heredado de su abuelo -dijo Reef asintiendo-, es una niña dinamita. Lo lleva en la sangre.

– Me alegra ver que los dos os lo pasáis en grande. ¿Qué tal si in_tentamos que no nos pille ninguna de esas explosiones?

Se estaba preparando una gran batalla, y Reef, Yash y Ljubica se dirigieron a las zonas de retaguardia. Se unieron a las procesiones que recorrían las llanuras, entre zanjas estancadas, carretas de granja empu____________________deras, las aves de presa patrullaban los cielos con insistencia.terminables negociaciones sobre qué había que vigilar y cuáles eran los objetivos más legítimos, que formaban jaurías para robar ovejas, dispersándose a la llegada del perro pastor del rebaño. Los cañones Krupp resonaban en la lejanía, viejas de las aldeas vagaban por las lables que acabarían quemándose para dar calor a medida que los días se hicieron más fríos y el terreno más elevado, perros enfrascados en injadas y tiradas por los hijos más jóvenes, llenas hasta los topes de mue

Tras ser derrotados en Kumanovo, tres cuerpos del ejército tur__tentar ralentizar a las fuerzas serbias que se acercaban por Kicevo y Prilep. Siguió una fase de combates en las co habían huido hacia el sur, hacia la ciudad fortificada de Monastir, uno de los últimos bastiones turcos en Europa, perseguidos por el Primer Ejército Serbio, que tenía órdenes de aniquilarlos. Mientras el Sexto Cuerpo se encaminó directamente a Monastir, el Quinto y el Séptimo se desplegaron en las montañas al norte para combatir e inmontañas, sobre todo en el Paso de Babuna, por encima de Prilep.

Una mañana se despertaron con las primeras luces en medio de un tiroteo de una intensidad que pocos habían visto y que nadie ha____________________tación y la caída final del proyecto otomano, de los siglos de Turquía en Europa, las últimas guarniciones caían una tras otra…lladoras Madsen rusas y algunas Rexer montenegrinas. Era la devasbría esperado jamás en este anticuado mundo de armas de cerrojo. Entre las frenéticas detonaciones de Mauser contra Mauser, había algo nuevo sobre la Tierra. Ametralladoras, el futuro de la guerra. Ametra

– ¿Qué es esto? -susurró ella, apretando al bebé contra sí.

– Oh, sólo son unas abejas, cariño -dijo Reef adoptando la sonri__bios, cuídate de mantener agachadas tu cabeza y la de la niña.sa picara que, aparentemente, nunca le abandonaba-. Abejorros ser

– Ya. -Ella le siguió la corriente; tampoco es que pudiera hacer otra cosa en ese momento-. Eso es todo. -Ljubica temblaba pero guarda_ba silencio, como determinada a no llorar.

– Llevas la Webley a mano, ¿no? -intentó no gritar demasiado. Sólo si se acercan mucho, le había dicho él a ella cuando se la dio. De otro modo, estamos a salvo. ¿Se acercarían mucho esa vez?

Los soldados corrían gritando, presas del pánico o del fervor bé_lico, ya fueran serbios o turcos, nadie iba a sacar la cabeza para mirar.

Obuses Howitzer empezaron a caer cerca. No era un fuego gra_neado, pero sólo con un obús bastaba.

– En cuanto rectifiquen la línea y la distancia -dijo ella-, tendría_mos que abandonar la zona.

– Me parece -dijo Reef- que quieres decir «el alcance y la punte_ría», cariño.

– Son términos de criquet -explicó ella-.Jugué un poco en Girton hace un millón de años. Mi sueño secreto siempre fue jugar en un equipo de nómadas como I Zingari…

Habían tomado por costumbre hablar con ese aire relajado en los momentos de peligro. Que eso engañara a Ljubica siquiera un mo____________________llando, no de miedo sino de rabia. Sus padres la contemplaban con aturdida fascinación. Fue un minuto antes de que se dieran cuenta de que el fuego de ametralladora había cesado. Aún se oía artillería, pero ahora mucho más lejos.te y a plomo en el otoño monocromo, descendiendo siempre con un alarido silbante y áspero. Finalmente, uno cayó tan cerca que todo el ruido letal de aquel día se concentró en una fracción de segundo, y Ljubica cambió de opinión y empezó a llorar, se soltó de los brazos protectores de su madre y asomó la cara para ver qué era aquello, chicando. Los obuses ya eran bien visibles, se elevaban y caían lentamenmento estaba por ver, pero mantenía ocupados a Reef y a Yash. Como los pasos terribles de un ángel invisible, las explosiones se iban acer

– No vas a dejar de darnos sorpresas, ¿verdad? -dijo Reef toman____________________tivo «¿Ah?».bica arrugó la frente, agitó un brazo y emitió una especie de inquisido a Ljubica y besando sus ojos anegados en lágrimas con calculada dulzura-. Se acabaron los abejorros, pequeña. -Cuando todo quedó en silencio, se le ocurrió algo-. Vuelvo enseguida. -Y se marchó en la dirección de la que había venido el fuego de ametralladora. Lju