Las luces se oscurecieron, parpadearon y oyó como él inspiraba velozmente. La cabeza de Elle se alzó de un tirón, el triunfo apresurándose a través de ella, la adrenalina vertiéndose en sus venas, llenándola, dándole fuerzas. Podía sentir el campo de energía vacilando, el ruido en su cabeza retrocediendo y el poder rezumando.
Elle echó hacia atrás la manta y medio se levantó. Stavros todavía tenía la mano enredada en su cabello y tiró de ella hacia atrás y abajo, tirándola al suelo. Agachado sobre ella, con ojos de maníaco, su otra mano rebuscó en el bolsillo y sacó una jeringuilla, quitando la capucha de la aguja con los dientes. Elle luchó con él, pero estaba arrodillado sobre ella, empujando una rodilla duramente contra su estómago mientras enterraba la aguja en su cuello y presionaba la jeringuilla. Casi inmediatamente el mundo empezó a desvanecerse, los bordes se ennegrecían más y más.
Stavros se inclinó sobre ella.
– Te encontraré, Sheena, y mataré a todo y todos los que amas. No hay ningún lugar donde puedas esconderte de mí. -Su boca se aplastó contra la de ella, separándole los labios, mordiéndola con fuerza, desgarrando la suave carne deliberadamente.
Compasivamente la negrura se extendió hasta que no pudo oír, sentir ni ver nada en absoluto y simplemente dejó que la oscuridad la tomara.
Capítulo 5
Jackson trepó al helicóptero y tomó asiento junto a Jonas y Alexandr Volstov, el prometido de Abbey y antiguo agente de la Interpol. Miró fijamente a Ilya Prakenskii, el prometido de Joley. Dependían de Ilya ahora. Era un experto tirador, su reputación intachable, y necesitaría cada una de sus habilidades tanto psíquicas como también de tirador con los fuertes vientos. También tendría que utilizar esas habilidades para mantener el helicóptero estable y depender de la precisión de Hannah con el viento para mantenerlos a salvo y que pudiera proporcionar cobertura a los tres hombres que iban a rescatar a Elle.
En el momento en que se colocaron, el helicóptero se alzó en medio de la tormenta. Jackson pudo ver a Hannah en la cubierta, con los brazos extendidos hacia el cielo, sus hermanas posicionadas tras ella, alimentando su energía mientras ella orquestaba la tormenta. Dirigía el viento por delante del helicóptero para que Ilya pudiera mantenerlo estabilizado mientras salían disparados a través del aire hacia la isla. El piloto rozaba la superficie del mar, las olas lamían vorazmente hacia ellos, salpicándolos de sal.
Donde las olas tenían que haber sido de metro veinte o metro cincuenta, el viento que las hermanas generaban las empujaba hasta formar torres imponentes, poderosas paredes de fuerza aplastante coronadas de blanco que Jackson apenas podía divisar en el pozo negro de la noche. El helicóptero sólo emitía una suave incandescencia verde mientras se abría paso hacia la isla, corcoveando y meciéndose, lanzado de una célula de la tormenta a la siguiente con sólo la voluntad de Ilya para estabilizarlos. Cuando se aproximaron a la isla, se quedaron totalmente a oscuras, cortando toda luz para poder entrar en sigiloso silencio.
El piloto, Abel Williams, un hombre con el que Jackson había luchado durante tres días y noches a través de gruesas líneas enemigas cuando su helicóptero había sido derribado, parecía sombrío y feroz mientras luchaba por mantener el helicóptero en el aire. Había acudido sin dudar, y no había dicho ni una palabra cuando le habían contado que volaría a ciegas de noche en medio de una turbulenta tormenta con olas agitadas golpeando la parte baja del helicóptero y ocasionalmente bañando el interior a través de la puerta abierta.
Las coordenadas de los dos objetivos que Matt y su equipo les habían enviado para ser eliminados antes de dejar a Jackson, Alexandr y Jonas en tierra se acercaban rápidamente. La seguridad del helicóptero estaba por encima de todo lo demás. El primer objetivo era una complicada torre construida obviamente para comunicaciones, pero eso se habría venido abajo con el generador. Más importante era que quienquiera que estuviera sentado en el nido de pájaro podía ver virtualmente la isla entera y, con las armas correctas, defenderla de ataques por mar, tierra y aire. La torre y cualquiera que estuviera en ella, tenían que caer.
Abel entró a saco, atravesando el cielo, los cohetes dibujando vetas de un rojo anaranjado contra un cielo negro púrpura. Pilotó el pequeño helicóptero con rapidez, disparando y maniobrando para alejarse, deslizándose más allá de la línea del acantilado para evitar represalias si los cohetes fallaban. A juzgar por la explosión y la consecuente lluvia de fuego, había acabado con el objetivo. Ya estaba dirigiéndose hacia su segundo destino.
El faro era lo siguiente. Gratsos tenía un faro particularmente grande y bien equipado. Además del poderoso foco que advertía a botes y barcos sobre las rocas dentadas de abajo, el edificio albergaba a varios guardias con armas de gran calibre y suficiente potencia de fuego para repeler a un barco cargado de piratas. Las armas tronaron a medida que se aproximaban, destrozando la noche con un retumbar similar al trueno. El viento aullaba, gemía y golpeaba contra el faro, rasgando las ventanas y el tejado como si tratara de arrancarlo.
Ilya y Jackson se pusieron las armas al hombro, con manos firmes, buscando la marca que necesitaban para silenciar a los tiradores mientras Abel alineaba su aparato entre el malvado viento. Casi simultáneamente apretaron los gatillos y Jonas informó tranquilamente.
– Dos muertes.
Abel disparó varios cohetes, apuntando al faro en varios niveles cuando apuntó al pájaro hacia arriba y después abajo. Acertaron con unos instantes de diferencia uno de otro, iluminando la noche, disparando llamas al aire e iluminando los terrenos con una torre infernal. Los restos llovieron sobre el mar de abajo, cubriendo el agua hirviente con escombros ennegrecidos y chamuscados, algunos flotando en la superficie y otros hundiéndose como piedras.
El helicóptero atravesó velozmente el cielo para gravitar directamente sobre los terrenos más cercanos a la puerta principal de la villa. Ilya se ocupó de uno de los guardias del tejado mientras Jonas dejaba caer una cuerda por la puerta del cimbreante helicóptero. Una bala estalló cerca de la cabeza de Jonas y éste sacó un arma, pero el rifle de Ilya disparó una segunda vez y el tirador cayó.
– Despejado -exclamó Jonas tensamente-. Vamos.
Jackson fue primero, bajando por la cuerda rápidamente, con armas en la espalda, el cinturón y las botas. Apenas había llegado abajo cuando Jonas le siguió. Alexandr llegó después, y todo el rato, Ilya continuó disparando, despejando la zona alrededor de ellos mientras el helicóptero se retiraba.
– Adelante con el silencio -siseó Jonas a la radio-. Comunicación interrumpida.
Todos pusieron silenciadores a sus armas y se deslizaron entre las sombras. Ilya estaría en el helicóptero y los dos equipos de tierra atraerían la atención lejos de la villa mientras el equipo de rescate realizaba la extracción de Elle. Al mismo tiempo, Ilya enviaría oleadas de energía que interrumpirían toda comunicación por radio entre Gratsos y sus guardias.
Un hombre dobló una esquina a la carrera justo para tropezar con Jackson, su arma presionada firmemente contra las costillas de éste. Todo lo que tenía que hacer era apretar el gatillo. Jackson levantó la rodilla hacia la ingle de su asaltante y amago a un lado, sacando su propia arma y realizando tres disparos a bocajarro. El cuerpo cayó y él maldijo, empujando el pesado cadáver lejos de él. Jonas lanzó una mirada a Jackson.
– ¿Estás herido?
– Sólo en mi orgullo. Movámonos.
– Entramos -advirtió Jonas.
Era la llamada que Matt y su equipo habían estado esperando. Tenían que proporcionar distracción, mantener a los guardias concentrados en ellos y lejos de la casa. El equipo dos, Rick y Jack, se puso en marcha; se habían abierto paso hasta el helicóptero de Gratsos. Rick era un excelente piloto y llevaría el pájaro hasta mar abierto. No se podía permitir que Gratsos utilizara el helicóptero para escapar o seguirlos fuera de la isla y hundirían el pájaro mar adentro y haciendo que Gratsos sospechara durante un corto período que Elle había sido rescatada de ese modo.