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Nos acercamos a los árboles. ClanFintan me bajó con cuidado del caballo. Yo abrí la alforja y saqué un odre de vino y miel. Después me volví hacia los robles.

Me tragué el miedo. Allí no había nada que pudiera hacerme daño.

Los robles eran más bellos de lo que recordaba, altos, majestuosos y fuertes. Sabía cuál era el que tenía que tocar. Las flores azules rozaron suavemente mis botas mientras me aproximaba. Cerca de la base del tronco me tropecé con una raíz que sobresalía, y ClanFintan me sujetó por los brazos para que no me cayera.

Oh, Epona. Aquél era el lugar exacto donde se había tropezado y caído Rhiannon.

– ¿Estás bien, Rhea?

Respiré profundamente y le apreté la mano para tranquilizarlo.

– Sólo estaba recordando viejos fantasmas -dije suavemente.

Junto al tronco del roble, destapé el odre de vino y comencé a verterlo en las raíces. Continué mientras rodeaba el tronco lentamente.

De repente, pensé en los versos de un antiguo poema celta y comencé a recitarlas rítmicamente con la voz temblorosa.

– Te recuerdo como el viento que recorre el bosque, como el murmullo de las hojas y los rayos del sol. Te recuerdo como el poder de los árboles y los capullos que florecen. Estás en mi pensamiento siempre que alabo todo lo que es noble y verdadero.

Cuando completé el círculo, posé la mano sobre el tronco. No tuve que mirar a mi marido para notar la tensión que irradiaba.

«Bienvenida, Elegida», me dijo el roble, con su voz anciana y familiar.

– Hola -susurré. Después, continué con un titubeo-: Vengo… vengo a…

«Vienes a recordar, Amada del Sumo Chamán».

Di un respingo al oír aquel título. ClanFintan se movió con inquietud a mi lado.

– Sí, vengo a recordarlo.

«Siento que sufres».

Cerré los ojos, que súbitamente se me habían llenado de lágrimas. Y yo que había pensado que las heridas se habían curado.

Qué tonta.

– Sí.

«El Chamán Blanco desea que escuches un mensaje, Elegida».

A mí se me aceleró el corazón. ¿Clint iba a hablar conmigo?

«Prepárate».

Me puse tensa de expectación, y cuando recibí el mensaje de Clint, emití un gemido de sorpresa. A través de las palmas de mis manos fluyó paz. Ni palabras, ni sonidos, sólo una oleada de paz. El cosquilleo que sentía en la piel me recordó a aquella noche dos meses antes, cuando la curación había fluido de mis manos, por parte de Epona, hacia su cuerpo.

Por fin, entendí que su sacrificio no había alterado la curación. La había intensificado.

– Gracias -dije entre sollozos-. Oh, gracias, Clint.

Se me habían secado los ojos cuando me volví del árbol.

– ¿Estás bien, Shannon? -preguntó ClanFintan. Mi marido rara vez usaba mi nombre verdadero. Comprendí que sólo lo hacía en momentos de intensa tensión.

– Sí, ClanFintan. Estoy realmente bien.

Me abracé a él, y vi que en su rostro se reflejaba una gran alegría. Los dos habíamos entendido que, desde que había vuelto a Partholon, era la primera vez que podía decir aquello sin sentir dolor o culpabilidad.

– Vamos a casa, mi niña.

Al oír aquella expresión cariñosa tan familiar, abrí unos ojos como platos, pero él ya se estaba inclinando para besarme, y ahogó la pregunta que se me estaba formando en los labios.

«Hay algunas cosas que es mejor no preguntar, Amada», dijo la voz musical de Epona.

Y seguramente, tenía razón, como siempre.

Así que, en vez de hacer preguntas, le devolví el beso a mi marido. Después, tomados del brazo, volvimos con Epi, Victoria y Dougal, envueltos en el perfume bendito de las flores color zafiro, y mi yegua emitió un relincho de bienvenida que se mezcló con el susurro de las hojas de los árboles, hasta que el claro se llenó de la magia de la vida nueva.

P. C. Cast

P.C. Cast nació en 1960 en Watseka, Illinois, y creció repartiendo su vida entre Illionies y Tulsa, Oklahoma, que es donde ella se enamoró de los caballos Cuarto de Milla y de la mitología. Fue en Tulsa donde impartió clases de Inglés de secundaria y donde su hija, la también escritora Kristin Cast, es estudiante de su Universidad.

Su primer libro, Divine By Mistake, se publicó originalmente en 2001, ganó el Prisma, Holt Medallion, y Laurel Wreath, y fue finalista para National Readers’ Choice. Sus libros posteriores han ganado una gran variedad de premios.

En 2005, ella y su hija comenzaron a co-escribir la serie House of Night que han gozado de importante y creciente crítica y éxito comercial. En marzo de 2009, el quinto libro de su serie, Hunted, ocupó el número uno en la listas de best-seller de EE.UU. Los libros tienen lugar en un universo alternativo versión de Tulsa, habitado por los seres humanos y “vampyres”. En noviembre de 2008, Variety informó que los productores Michael Birnbaum y Jeremiah S. Chechik había obtenido los derechos para llevar al cine esta serie.

Cast se ha casado y divorciado tres veces. En junio de 2010, escribió sobre sus matrimonios y su relación actual con Seoras Wallace, un historiador escocés y jefe del Clan Wallace, a quien conoció mientras trabajaba en su novela The Avenger.

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