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Skade le respondió sin mover los labios, negándose a embarcarse en el método de comunicación favorito de Felka.

[Ya os he dicho que el experimento nos dio un punto de partida. Fue casi suficiente con saber que la técnica era posible, que podía existir una máquina así. E incluso entonces nos llevó años construir el prototipo].

Remontoire asintió, pues no tenía motivo para pensar que mentía.

¿Desde cero?

[No… no del todo. Partíamos con cierta ventaja].

¿Qué clase de ventaja? Observó unas estrías de colores malva y turquesa que palpitaban en la cresta de Skade.

[Otra facción había explorado algo similar, y el Nido Madre recuperó tecnologías fundamentales relacionadas con su trabajo. A partir de esos primeros pasos, y con las pistas teóricas que ofrecían los mensajes del Exordio, fuimos capaces de avanzar hasta tener un prototipo funcional].

Remontoire recordó que Skade había estado involucrada en cierta ocasión en una misión de alta seguridad en el interior de Ciudad Abismo, una operación que había terminado con la muerte de muchos otros agentes. Evidentemente, la operación había sido autorizada al nivel del Sanctasanctórum, e incluso como miembro del Consejo Cerrado sabía poca cosa más, aparte de que había tenido lugar.

¿Ayudaste a recuperar esas tecnologías, Skade? Tenía entendido que tuviste suerte de salir con vida.

[Las pérdidas fueron enormes. Fuimos afortunados de que la misión no terminase en un completo fracaso].

¿Y el prototipo?

[Durante años hemos trabajado para convertirlo en algo útil. El control microscópico de la inercia, por muy profundamente teórico que sea, nunca resultó de valor alguno. Pero en los últimos tiempos hemos alcanzado un éxito detrás de otro. Ahora podemos suprimir la inercia a escalas clásicas, lo bastante como para que suponga una diferencia en el rendimiento de una nave].

Remontoire miró a Felka y luego devolvió la vista a Skade.

Reconozco que suena ambicioso.

[La falta de ambición es para los humanos básicos].

Esa otra facción… esa a la que le quitasteis los aparatos, ¿por qué ellos no alcanzaron el mismo avance decisivo? Remontoire tenía la impresión de que Skade estaba ensamblando sus pensamientos con extrema cautela.

[Todos los intentes previos de comprender la inercia estaban condenados al fracaso, ya que se aproximaban al problema desde un punto de vista equivocado. La inercia no es una propiedad de la materia en sí, sino del vacío cuántico en el cual se sumerge. La materia propiamente dicha carece de inercia intrínseca].

¿El vacío impone la inercia?

[En realidad no es un vacío, no en el ámbito cuántico. Es una espuma hirviente de ricas interacciones; un mar urente de fluctuaciones, con partículas y partículas portadoras dentro de un flujo existencial constante, como los reflejos de la luz del sol en las olas del mar. Es la disparidad de ese océano lo que crea la masa inercial, y no la materia en sí misma. El truco está en hallar un modo de modificar las propiedades del vacío cuántico para reducir o incrementar la densidad de energía del flujo electromagnético del punto cero. Calmar el océano, aunque solo sea en un volumen definido localmente].

Remontoire se sentó.

Me detendré aquí, si no te importa.

—Yo tampoco me encuentro bien —dijo Felka, al tiempo que se acuclillaba cerca de él—. Me siento enferma y mareada.

El servidor se volvió con rigidez, animado como una armadura encantada.

[Estáis experimentando los efectos fisiológicos del campo. Nuestra masa inercial ha descendido hasta aproximadamente la mitad de su valor normal. El oído interno se confunde por culpa de la caída de inercia del fluido del canal semicircular, y el corazón late más rápido, pues evolucionó para empujar un volumen de sangre con una masa inercial del cinco por ciento del cuerpo; ahora solo tiene que mover la mitad de eso, y su propio músculo cardiaco reacciona con mayor presteza a los impulsos eléctricos de los nervios. Si avanzásemos mucho más, vuestros corazones empezarían a fibrilar. Sin intervención mecánica, moriríais].

Remontoire le hizo una mueca al servidor acorazado.

Entonces para ti es perfecto.

[Tampoco para mí sería cómodo, te lo aseguro].

Entonces, ¿qué hace la maquinaria? ¿Toda la masa dentro de la burbuja tiene inercia nula?

[No, no con la modalidad de funcionamiento actual. La efectividad radial de la amortiguación depende del modo en que esté actuando el aparato. En estos momentos estamos con un campo según la inversa del cuadrado, lo que significa que la amortiguación inicial se hace cuatro veces más potente cada vez que reducimos a la mitad nuestra distancia a la máquina, y es casi infinita en la vecindad inmediata de la máquina, pero la masa inercial nunca cae hasta el cero absoluto. No en este modo].

Pero hay otros modos…

[Sí, los llamamos estados, pero son mucho menos estables que el actual]. Se detuvo y estudió a Remontoire. [Pareces enfermo, ¿regresamos a la parte superior de la nave?].

Por ahora aguanto. Cuéntame más de tu caja mágica.

Skade sonrió, tan rígida como era habitual en ella, pero con algo que a Remontoire le pareció orgullo.

[Nuestro primer logro se produjo en la dirección contraria: crear una región con una fluctuación mayor en el vacío cuántico, aumentando así el flujo de energía-momento. A eso lo llamamos estado uno. El efecto era una zona de hiperinercia: una burbuja en la que todo movimiento cesaba. Era inestable y nunca logramos amplificar el campo hasta la escala macroscópica, pero ahí quedan fructíferos aspectos para la investigación futura. Si pudiéramos congelar el movimiento mediante un incremento de la inercia de muchos órdenes de magnitud, obtendríamos un campo de estatismo, o quizá una barrera defensiva impenetrable. Pero el enfriamiento, el estado dos, resultó ser técnicamente más simple. Las piezas casi encajaron solas].

Apuesto a que sí.

—¿Existe un tercer estado? —preguntó Felka.

[El estado tres es una singularidad en nuestros cálculos, y no confiamos en que sea físicamente realizable. Toda la masa inercial desaparece. La materia incluida en una burbuja de estado tres se volvería fotónica, pura luz. No esperamos que eso suceda porque, como poco, supondría una enorme violación local de la ley de conservación del espín cuántico].

—¿Y más allá de eso, al otro lado de la singularidad? ¿Hay un estado cuatro?

[Me parece que nos estamos adelantando a los acontecimientos. Hemos explorado las propiedades del artilugio en un espacio paramétrico bien comprendido, pero no tiene sentido dedicarnos a alocadas especulaciones].

¿Cuántas pruebas se han hecho?

[Se escogió a la Sombra Nocturna para servir de prototipo, la primera nave equipada con maquinaria supresora de la inercia. Desarrollé algunas pruebas durante el vuelo inaugural que redujeron la inercia en una cantidad conmensurable, lo suficiente para alterar el consumo de combustible y verificar la efectividad del campo, pero no tanto como para llamar la atención].

¿Y ahora?

[El campo es mucho más fuerte. La masa efectiva de la nave es solo el veinte por ciento de lo que era cuando partimos del Nido Madre. Hay una parte relativamente pequeña de la nave que aún asoma por delante del campo, pero podemos mejorarlo sin más que aumentar la fuerza de este]. Skade juntó sus manos con un crujido de la armadura. [Piensa en ello, Remontoire. Podríamos encoger nuestra masa a un uno por ciento o menos, acelerar a cien gravedades. Si nuestros cuerpos estuvieran dentro de la burbuja de inercia suprimida, también seríamos capaces de resistirlo. Alcanzaríamos una velocidad de crucero próxima a la de la luz en apenas un par de días. El viaje subjetivo entre las estrellas más cercanas se haría en menos de una semana de tiempo de vuelo. No habría necesidad de congelarnos. ¿Puedes imaginarte las posibilidades? De pronto la galaxia sería un lugar mucho más pequeño].