– Conéctate a la red inalámbrica de la sala para ver si podemos comprar en Internet un ramo de flores para el funeral, no hemos tenido tiempo de organizar nada hasta ahora.
Ulrike asintió. Desde que había leído el mensaje en el parque no hablaba mucho, sólo para decir cosas sin importancia.
Mientras ella empezaba a buscar floristerías, Andreas cogió su móvil. Después de echar un rápido vistazo a su alrededor, activó el Bluetooth y empezó la búsqueda de aparatos receptores dentro del radio de acción del dispositivo. Apareció el ordenador ULW1983343. Era el de su mujer. Seleccionó el archivo y pulsó la orden «Transferir».
Ulrike vio aparecer un mensaje en la pantalla: «Solicitud de transferencia de datos de… ¿Aceptar?»
Al reconocer el teléfono de su marido aceptó la petición. Lo miró para asegurarse. Su gesto la tranquilizó.
– ¿Y bien? ¿Has visto algo?
– He encontrado esta corona. Es imponente, cuesta trescientos setenta euros, ¿es demasiado cara?
– No, está bien. ¿Pueden entregarla mañana?
– Aquí dice que las entregas urgentes las hacen el mismo día. La encargo.
Ulrike terminó de hacer la compra online mientras Andreas iba al bar a pedir algo para los dos.
Bebieron rápidamente dos zumos de naranja, era hora de dirigirse a la puerta de embarque.
Ulrike apagó el ordenador y se encaminaron hacia allí.
El vuelo a Milán se hacía en el Jumbo de costumbre, pequeño pero seguro, con cuatro motores de turbina. Tenían los asientos en clase business gracias a la condición de «viajero frecuente» de Andreas: al hacer el check-in le habían premiado mejorando la clase de sus asientos. Por un vuelo de cuarenta y cinco minutos, gastar más del doble de dinero para estar en business era un lujo que no tenía mucho sentido, teniendo en cuenta que la diferencia de servicio respecto a la clase económica, en caso de que la hubiera, era mínima.
El avión iba medio vacío, ellos eran los únicos pasajeros que viajaban en business.
Estaban sentados en la primera fila, asientos A y B.
Despegaron.
Andreas se inclinó hacia su mujer intentando mirar por la ventanilla.
– Enciende el ordenador. El archivo que te he enviado describe la metodología y los resultados de un estudio. No se trata de ninguna de mis investigaciones, la ha encargado la empresa de Jan. No lo abras todavía, quiero ver quién hay a bordo.
Se levantó para ir al baño. Escogió el de la cola del avión. De este modo pudo fijarse bien en la cara de todos los pasajeros de aquel vuelo. No había ningún chino, pero eso no significaba nada. Entró en el lavabo, se lavó la mano que no tenía herida para dejar pasar un poco de tiempo y regresó a su asiento.
Ulrike estaba sentada con el ordenador encendido.
– No hay nadie sentado cerca de nosotros -la tranquilizó Andreas-. Las cuatro filas que tenemos detrás están vacías. Puedes empezar a leer. Si veo que se acerca alguien, me pondré de pie y tú cierras el archivo. ¿De acuerdo?
Ulrike hizo un gesto con la cabeza para asentir.
Empezó a leer.
MEMORÁNDUM RESERVADO
Londres, febrero de 2010
Como responsable científico del proyecto «Mobile India», me sirvo del derecho contractual para escribir un memorándum final. Este memorándum no sólo incluye las conclusiones de la investigación, que también se especifican con todo detalle en los documentos codificados como Alfa, sino que intenta esclarecer y describir la metodología del estudio y los horrores que tal investigación ha generado.
Teniendo en cuenta las presiones que he tenido que soportar y las personas que las han ejercido, no espero ningún tipo de divulgación de este escrito, pero por evidentes motivos de conciencia personal me siento en la obligación de resumir los hechos que han caracterizado y, por desgracia, devastado el pasado reciente de mi vida.
El siguiente documento se divide en tres partes principales:
– Origen del proyecto
– Materiales y métodos
– Cronología y resultados
Algunos párrafos son transcripciones de la compañía encargada de organizar la investigación, otros son aportaciones del solicitante, el resto son mis consideraciones científicas y la descripción de lo que ha sucedido en los últimos años.
Firmado,
Doctor Bashir
INTRODUCCIÓN
23 de julio de 2000
A principios del año 2000, la empresa XXXXXX, representada por su director ejecutivo, el doctor XXXXX, contactó con la compañía XXXXXXXX con el objeto de que investigara los efectos de las ondas electromagnéticas a largo plazo sobre un grupo de estudio establecido por la misma empresa solicitante.
El solicitante pide expresamente que los resultados parciales, más concretamente los resúmenes anuales redactados por el responsable científico del proyecto, sólo sean facilitados al mismo solicitante.
La investigación debe llevarse a cabo en un espacio de tiempo de al menos diez años.
Es potestad del solicitante dar por finalizada la investigación en cualquier momento, teniendo en cuenta su obligación contractual de informar a las partes con al menos seis meses de antelación y de cumplir con las cláusulas financieras derivadas de esa decisión.
Siguiendo las indicaciones del solicitante respecto a la máxima discreción en la metodología y en los futuros resultados, se aplicará el método de la fragmentación.
Eso significa que el número de personas que intervienen en el proyecto se reducirá al mínimo indispensable. Además, cada una de esas personas sólo tendrá acceso a algunas partes de la investigación, preestablecidas y aisladas del contexto de la investigación misma.
La única excepción la representa el doctor Bashir (nombre inventado), investigador externo designado por el solicitante para dirigir el proyecto, analizar los datos y redactar el informe final.
ORIGEN DEL PROYECTO
23 de julio de 2000
El solicitante de la investigación afirma tener la oportunidad de realizar un estudio, dentro de su compañía, mediante el cual puedan comprobarse los efectos en las personas del uso prolongado del teléfono móvil a largo plazo.
Se trata de un experimento único en su género, ya que no se conoce la existencia de ninguna experiencia similar.
Todas las personas objeto de este posible estudio trabajan en un centro de llamadas propiedad del solicitante, situado en XXXXX, India. Actualmente trabajan en él 523 empleados, en turnos de doce horas, siete días a la semana, desempeñando funciones de servicio al cliente para cuatro divisiones empresariales pertenecientes a la organización del solicitante.
Con el fin de evitar al máximo los cambios de personal durante el mayor tiempo posible, se ofrece a los trabajadores una serie de contraprestaciones especialmente ventajosas.
Para justificar este tratamiento contractual extraordinario, se asigna a los empleados una responsabilidad añadida. No serán simples operadores de un centro de llamadas, sino que también serán responsables de comprobar la calidad de funcionamiento de los nuevos móviles para la división empresarial de telefonía móvil.
Andreas se levantó de golpe y Ulrike dio un respingo. Temblando, consiguió cerrar el archivo, después levantó la mirada hacia su marido. La azafata estaba pasando con el carrito de las bebidas.
– ¿Qué quieres, cariño? -preguntó Andreas.
– Una cerveza, necesito relajarme, tesoro -respondió ella, exhausta.
Andreas se sentó de nuevo, la azafata les tendió las bebidas y siguió con su trabajo.
– Lamento haberte asustado.