Si quiere llegar a ser más fiel, use sus talentos. Tal vez diga: «Bueno, no soy tan talentoso como fulano y zutano. No puedo cantar como ella.» Que no pueda hacer algo espectacular, no lo excusa de hacer lo que pueda. La fidelidad no depende de lo que no tengo o no puedo hacer. La fidelidad depende de lo que hago con lo que tengo. No soy responsable de cantar a Dios si él no me dio ese don. Pero soy responsable de usar los dones y talentos que Dios me dio.
No todos podemos ser brillantes, pero todos podemos ser fieles. ¡Y la fidelidad es lo que cuenta para Dios! Así que cumpla sus promesas, honre su matrimonio y use sus talentos.
Aproveche al máximo su tiempo
El tiempo es algo que todos tenemos en común. Todos tenemos la misma cantidad de tiempo, ciento sesenta y ocho horas a la semana. Efesios 5:15 dice: «Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios.»
Hay tres cosas que se puede hacer con su tiempo. Lo puede gastar, lo puede desperdiciar, o lo puede invertir. El mejor uso del tiempo es invertirlo en algo que perdure. La fidelidad involucra la administración del tiempo.
Hay dos formas principales de perder el tiempo: el lamento y la preocupación. Cuando nos lamentamos por el pasado, perdemos una gran cantidad de tiempo mirando atrás y tratando de cambiar cosas que no podemos cambiar. Cuando nos preocupamos por el futuro, perdemos tiempo preocupándonos por hechos que tal vez nunca sucederán. Como resultado, perdemos el tiempo y la energía provista para el día. Para llegar a ser una persona más confiable, usted tendrá que dejar lo que llamo el pensamiento del cuando y entonces. «Cuando los niños comiencen en la escuela… cuando los niños terminen la escuela… cuando los nietos comiencen… cuando me retire… cuando paguemos todas las cuentas… podré servir al Señor.» Dios dice que seamos fieles ahora.
Déjeme decirle algo para aliviar ese sentido de culpabilidad: Dios entiende su horario. Lo entiende bien. Lo entiende mejor que usted mismo. Entonces, ¿qué debe hacer? Háblele acerca de esto. Diga: «Dios, dime qué debo eliminar. Dime qué debo agregar.» Cuando quema la vela por los dos extremos, no es tan brillante como piensa que es. Es probable que necesite eliminar algunas cosas. Y tal vez necesite agregar otras. Dios lo puede ayudar a tomar estas decisiones.
Así que aproveche al máximo su tiempo. Es parte de ser confiable.
Apoye a sus amigos
Cultivar la lealtad personal es otra forma de desarrollar su fidelidad. Una persona fiel apoya a sus amigos. Proverbios 17:17 dice: «En todo tiempo ama el amigo; para ayudar en la adversidad nació el hermano.» Los amigos verdaderos son firmes y dignos de confianza. Se puede contar con ellos en medio de la crisis. Cuando los tiempos se ponen difíciles, un amigo verdadero no te juzga; te acompaña hasta el final. ¿A quién es usted leal? ¿Quién puede confiar en usted? ¿Ellos lo saben?
Hace unos cuantos años, el pastor asociado de la iglesia en la que sirvo me invitó a almorzar, y mientras nos sentábamos, me dijo: «Solo quiero decirte algo. No importa lo que pase, siempre seré tu amigo.» Una lealtad como esa es un tesoro de gran valor. Es imposible ponerle precio.
Si le pido que escriba una carta a cinco personas en quien sabe que puede confiar, ¿a quién le escribiría? ¿Qué pasa si lo hago al revés? ¿Quién le escribirá a usted para decirle: «Sé que puedo confiar en ti si las cosas se ponen difíciles»? Apoye a sus amigos.
Administre su dinero
Si quiere desarrollar el fruto de la fidelidad, debe aprender a administrar su dinero. Dios le dio recursos, y la Biblia dice que la forma en que administre el dinero es una prueba de su fidelidad a él. Jesús dice: «Por eso, si ustedes no han sido honrados en el uso de las riquezas mundanas, ¿quién les confiará las verdaderas?» (Lucas 16:11.) ¡Asombroso! ¡Dios dice que si no es fiel con sus posesiones materiales, él no le confiará recursos espirituales! Así que necesita preguntarse: «¿Estoy dando mis diezmos fielmente al Señor? ¿Pago mis deudas a tiempo? Cuando comparo lo que ofrendo con lo que gasto y lo que gasto con lo que ahorro, ¿está balanceada mi vida? ¿Soy un sabio administrador del dinero que Dios me da? La verdad es que la forma en que maneje sus finanzas determinará en gran manera lo que Dios puede hacer por su vida. ¡Eso es lo que Dios dice! Si Dios no puede confiar en usted con los bienes terrenales, tampoco le confiará los bienes espirituales.
Ahora, ¿qué quiere decir ser fiel con sus finanzas? Específicamente, ¿qué significa ser fiel al dar? 1 Corintios 16:2 dice: «El primer día de la semana, cada uno de ustedes aparte y guarde algún dinero conforme a sus ingresos, para que no se tengan que hacer colectas cuando yo vaya.» Ese versículo define qué significa ser un dador fiel. Dice tres cosas.
Primero, debemos dar con regularidad. Debemos dar cada semana, cada domingo. Una persona que ofrenda fielmente es sistemática, no esporádica. No dice: «Ah, hoy me siento bien. Voy a darle una propina a Dios. Toma, Señor.» Antes pensaba que la ofrenda más espiritual ocurría cuando una persona era conmovida impulsivamente para dar. No es cierto. Dios dice que el ofrendar debe ser constante, todos los domingos, ya sea que lo sintamos o no. Este principio se relaciona con el segundo aspecto de la ofrenda fiel.
Dios dice que su ofrenda debe planificarse. Debe planificar en oración y separar algo de lo que ganó. Si está casado, debe sentarse con su cónyuge y acordar la cantidad que cree que Dios quiere que dé cada semana. Si no lo planifica, no será constante. Recuerde, Dios está buscando fidelidad.
Mi esposa y yo mantenemos una cuenta para los diezmos. Descubrimos que la única manera de ser fieles con nuestras ofrendas es mantener un récord de esto. Por esta razón tenemos una cuenta de diezmo en nuestro libro de cuentas. Es la cuenta número uno. Antes de pagar cualquier cuenta, devolvemos nuestro diezmo al Señor. El libro de cuentas nos ayuda a ser fieles.
Por último, la ofrenda fiel es proporcional; es un porcentaje de sus ingresos. La cantidad que debe dar depende de cuánto el Señor le ayudó a ganar. A esto es lo que se refiere el diezmo. El diezmo significa diez por ciento. Dar el diez por ciento debe ser el mínimo, el punto de inicio. Si Dios lo bendijo ricamente con sus finanzas, a usted le será posible dar mucho más que el diez por ciento. Debemos devolver a Dios un porcentaje de lo que él nos permite ganar.
Entonces, mantenga sus promesas, honre su matrimonio, use sus talentos, aproveche al máximo su tiempo, apoye a sus amigos, y administre su dinero. Estas son formas prácticas para llegar a ser más confiables.
Dé el máximo en su trabajo
Si fuera el responsable de contratar personal, ¿qué características buscaría? De seguro una de las cosas que buscaría sería fidelidad. Desde que soy pastor, creo que lleno un formulario de referencia para alguien prácticamente cada semana. Y no recuerdo haber visto uno de estos formularios que no mencione la fidelidad, confiabilidad, puntualidad o consistencia. Todos los patronos, universidades y agencias de misiones quieren saber acerca de la fidelidad de la persona en los hábitos de trabajo.
¿Cómo su trabajo puede afectar su fidelidad? Jesús dijo: «El que es honrado en lo poco, también lo será en lo mucho» (Lucas 16:10). Así que su fidelidad es afectada por cómo usted maneja las pequeñas cosas de la vida. Es más, la vida se compone de pequeñas cosas, así que si no es fiel en las pequeñas cosas, tampoco lo será en las grandes. Lo mismo aplica al desarrollo espiritual. Las pequeñas cosas, como el tener un momento de devoción y oración, producen grandes resultados. El éxito es el resultado de ser fiel en las pequeñas cosas que otras personas descuidan.