Читать онлайн "El puercoespín" автора Барнс Джулиан Патрик - RuLit - Страница 29

 
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[-¿A quién se la chupó en Francia?

– A todos. A De Gaulle, Giscard, Mitterrand…]

»La Medalla de Oro del Senado y el Arca Conmemorativa preparada para la celebración del centenario del Senado francés. La Gran Cruz de la Orden de la Estrella Ecuatorial de Gabón. La Orden de Karl Marx de la República Democrática Alemana.

[-Se la chupó a Honecker.

– Se la chupó a Karl Marx.

– ¡Callaos de una vez los dos!]

»La Gran Cruz de la Orden de Mérito de la República Federal de Alemania. El título de Caballero de la Orden de la Estrella de Ghana. La Gran Cruz de la Orden del Salvador de Grecia. Así como la Medalla de Oro de la ciudad de Atenas. La Gran Cruz de la Orden Nacional de la Veracidad para con el Pueblo de la República de Guinea.

[-¡Veracidad para con el Pueblo!

– Los guineanos son célebres por su sentido de la ironía, Dimiter.]

»La Orden de Pahlavi, con Collar, de Irán. El Gran Fajín de la Orden del Mérito de la República de Italia. Más la Medalla de Oro Aldo Moro. Más el Premio Simba de la Paz. Más la Medalla de Oro Especial, primera clase, Leonardo da Vinci, del Instituto de Relaciones Internacionales de Roma. Más la Placa de Oro de la Junta Regional del Piamonte. La Gran Cruz de la Orden Nacional de Costa de Marfil. El Collar Al-Hussein Bin-Ali de Jordania. La Orden de La Bandera de la República, primera clase, de la República Democrática Popular de Corea. El Gran Collar Mubarak de Kuwait. Más la Placa de Plata de la Universidad de Kuwait. La Orden del Mérito Libanesa. El Gran Fajín de la Orden de Pioneros de la República de Liberia.

[-Otra más para disimular la barriga.]

»El Gran Collar de la Orden Mahammaddi de Marruecos. El Gran Fajín del Mérito Nacional de Mauritania. La Medalla de Campeón de la Paz Mundial del Siglo XX de Mauricio. El Gran Collar de la Orden Mexicana del Águila Azteca. La Medalla de Oro Jubilar acuñada en el V Aniversario de la Independencia de Mozambique. La Orden de San Olaf de Noruega. La Medalla de la ciudad de Amsterdam, ofrecida por su alcalde. La Orden Nishani-Pakistan. Más la Medalla Jubilar Quaid-I-Azam de Pakistán. La Gran Cruz de la Orden del Sol del Perú. Más el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Ingeniería del Perú. La Orden Sikutana, primera clase, de Filipinas. La Gran Cruz de la Orden de Santiago de Portugal. La Orden Ecuestre de San Marino. La Gran Cruz de la Orden Nacional del León del Senegal. El Gran Fajín de los Omeyas de la República Árabe de Siria.

[-No he dicho nada.]

»El título de Caballero de la Estrella de Somalia con Gran Fajín.

»El Collar de la Orden del Mérito Civil de España. La Orden Collar de Honor de Sudán. La Real Orden del Serafín de Suecia. El Gran Fajín de la Orden de la Independencia de Turquía. El Diploma de Ciudadano Honorífico y la Llave de Oro de la ciudad de Ankara. El título de Caballero de la Gran Cruz de la Orden del Baño del Reino Unido.

[-Se tiró a la reina de Inglaterra.

– Sí. En el baño.

– Habría hecho cualquier cosa por su país.]

»La Orden de Lenin de la URSS.

[-Ahora en serio. Se la chupó a Lenin, de verdad.

– ¿Lo sabe tu abuela, Stefan?

– Y a Stalin.

– Y a Kruschev.

– Y a Brezhnev.

– Montones de veces. Y a Andropov.

– Y a ese otro… ¿cómo se llamaba?

Chernenko.

Y a Chernenko.

Pero a Gorbachev no.

– Gorbachev no se lo permitió. No después de haber estado con tantos. ¡Imagínate lo que debe de haber pillado!

– Probablemente se lo pegó a la reina de Inglaterra.

– No, ¡qué va! Por eso le obligó a hacerlo en el baño.]

»Más la Medalla Conmemorativa del Vigésimo Aniversario de la Victoria de la Gran Guerra Patriótica. Más la Medalla Conmemorativa del Centenario de Lenin. Más la Medalla Conmemorativa del Trigésimo Aniversario de la Victoria en la Gran Guerra Patriótica. La Orden del Libertador de Venezuela. El Gran Fajín de la Orden Nacional del Alto Volta. La Gran Orden de la Estrella de Yugoslavia. Más la Placa Conmemorativa de la ciudad de Belgrado El Gran Fajín de la Orden Nacional del Leopardo del Zaire. Asimismo, la Orden «Gran Amigo de la Libertad», en su grado de Gran Comandante, de Zambia. Y, además…

[-¡Además!]

»Además, la Medalla Jubilar Apimondia. La Medalla de Oro Frédéric Joliot-Curie del Consejo Mundial de la Paz. La Medalla Jubilar de la Federación Mundial de Ciudades Unidas. La Medalla de Plata Conmemorativa del XXV Aniversario de las Naciones Unidas. La Medalla de Oro Norbert Wiener. La Medalla de Oro con Banda y Placa del Instituto para los Problemas del Nuevo Orden Económico Internacional. El Galardón Hombre del Año 1980 por la Paz.

[-¡Este tío se jodió a todo el mundo!

– A Israel no. Y tampoco a los Estados Unidos.

– Pues a Francia se lo hizo a conciencia.

– Francia deja que cualquiera la joda.

– Se tiró a la reina de Inglaterra. Eso lo encuentro excesivo.

– Con todos los collares y fajines que él llevaba puestos, ella no pudo ni enterarse de quién era el que estaba debajo.

– Digo yo que se las quitaría para meterse en el baño…

– Quizá las tuvo puestas hasta el último minuto, y entonces, ¡zas!, ¡demasiado tarde, majestad!

– Jodió a todo el mundo.

– Y el mundo le jodió a él. Nos jodió a todos.

– Sois unos bobos, chicos. Lo malo es que tenéis razón.

– Bobos, pero acertamos. Bobos, pero acertamos.

– ¿Qué quieres decir, Vera?

– Estos dos no paran de decir que nos han jodido. Y es verdad: contra nuestra voluntad, una y otra vez. Todo el país. Lo que necesitamos es tratamiento médico. ¿Creéis que es posible poner en tratamiento psiquiátrico a todo un país?

– Las cosas no van por ahí. En vez de eso, nos han dejado a punto para que venga otro y nos joda también.

– Sí, el Tío Sam con su polla de barras y estrellas.

– Por lo menos te ofrece algo a cambio. Cajetillas de Marlboro.

– Y luego te la mete.

– Mejor eso que ser jodido por Brezhnev.

– Cualquier cosa es mejor. ¡Qué costumbre la suya de meterse con sus botazas en la cama! No tenía ni zorra idea de lo sensible que puede ser una chica.

– ¡Qué cínicos sois, chicos!

– Necesitamos tratamiento, Vera; ése es nuestro problema.

– U otra cerveza.

– ¡Chist! Mirad eso.]

»Nací huérfano. Fui educado bajo la monarquía fascista. Me afilié a la Unión de la Juventud Comunista. Fui perseguido por la policía al servicio de la burguesía patronal. Cumplí mi condena en la prisión de Varkova. "Quien ha hecho su aprendizaje en la dura escuela de Varkova jamás será traidor a la causa del socialismo y del comunismo." Derramé mi sangre por la patria en la lucha antifascista. He gobernado los destinos de esta nación durante treinta y tres años. Acabamos con el paro. La inflación ha sido controlada por métodos científicos. Los fascistas han sido derrotados. Hemos gozado ininterrumpidamente de paz. La prosperidad es mayor. Bajo mi dirección, este país ha ganado en consideración internacional.

»Y ahora me encuentro en una situación extrañísima. -La lucecita roja parpadeó en la cámara 2, y Petkanov se volvió hacia ella con perfecta soltura para dirigirse directamente a la nación-. Me encuentro compareciendo ante un tribunal. Se me acusa de haber traído a este país la paz, la prosperidad y el respeto internacional. Se me acusa de erradicar el fascismo, de abolir el desempleo, de haber construido escuelas, hospitales y presas hidroeléctricas. Se me acusa de profesarme socialista y comunista. Bien, camaradas, me declaro culpable de todos esos cargos.

Hizo una pausa y dejó que su vista vagara por toda la sala.

     

 

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