Выбрать главу

– ¿Extraño? -dijo Norman.

– Basta ya. Habla con seriedad.

– ¿Seriedad?

– ¿Estás tratando de evitar esta conversación? Ya me di cuenta de cómo te escurres de aquello de lo que no deseas hablar. A todo el mundo lo mantienes dentro de un carril; diriges la conversación para alejarla de los tópicos peliagudos. Pero creo que deberías prestar atención a lo que estoy diciendo, Norman. Hay algún problema con Harry.

– Estoy escuchándote muy atento, Beth.

– ¿Y qué?

– Yo no estaba presente cuando ocurrió ese episodio; así que, en realidad, no sé lo que pasó. Por lo que ahora veo, Harry tiene la apariencia de siempre: arrogante, desdeñoso y muy inteligente, inteligentísimo.

– ¿Así que no crees que esté medio chiflado?

– No más que nosotros.

– ¡Jesús! ¿Qué tengo que hacer para convencerte? Sostuve una larga conversación con ese hombre, y ahora él lo niega. ¿Crees que eso es normal? ¿Crees que podemos confiar en una persona así?

– Beth, yo no estaba presente.

– ¿Quieres decir que la loca podría ser yo?

– Yo no estaba presente.

– ¿Piensas que puedo ser yo la que se está volviendo chiflada, y que digo que hubo una conversación cuando, en realidad, no la hubo?

– Beth…

– Te lo digo, Norman: hay un problema con Harry y tú no lo quieres aceptar.

Oyeron pasos que se aproximaban.

– Voy a mi laboratorio -dijo Beth-. Tú piensa en lo que acabo de decir.

Estaba subiendo la escalerilla, cuando Harry entró.

– ¿Sabes que Beth hizo un excelente trabajo con los sistemas de mantenimiento de la vida? Todo parece estar muy bien. Con las velocidades actuales de consumo tenemos aire para cincuenta y dos horas más. Eso debe de ser más que suficiente… ¿Estás hablando con Jerry?

– ¿Qué?

Harry señaló la pantalla.

HOLA, NORMAN.

– No sé cuándo regresó. Hasta hace un momento no conversaba.

– Pues lo está haciendo ahora.

HOLA, HARRY.

– ¿Cómo van tus cosas, Jerry? -preguntó el matemático.

EXCELENTE, GRACIAS. ¿CÓMO ESTÁS? TENGO TANTOS DESEOS DE HABLAR CON TUS ENTIDADES. ¿DÓNDE ESTÁ LA ENTIDAD DE CONTROL HARALD C. BARNES?

– ¿No lo sabes?

NO SIENTO AHORA LA PRESENCIA DE ESA ENTIDAD.

– Él, bueno…, se fue.

COMPRENDO. NO ERA AMISTOSO. NO DISFRUTABA LA CHARLA CONMIGO.

«¿Qué nos está diciendo? ¿Jerry se deshizo de Barnes porque pensaba que no era amigable?», pensó Norman.

– Jerry -dijo Norman-, ¿qué le ocurrió a la entidad de control?

NO ERA AMISTOSO. NO ME GUSTABA.

– Sí, pero ¿qué le ocurrió?

AHORA LA ENTIDAD NO ES.

– ¿Y las demás entidades?

Y LAS DEMÁS ENTIDADES NO DISFRUTABAN CHARLANDO CONMIGO.

– ¿Crees que está diciendo que se deshizo de ellos? -preguntó Harry.

NO ESTOY CONTENTO DE HABLAR CON ESAS ENTIDADES.

– ¿Así que eliminó a todo el personal de la Armada? -comentó Harry.

Norman estaba pensando que eso no era del todo correcto, porque también había eliminado a Ted, y éste estaba tratando de comunicarse con él y con el calamar. ¿Estaba el calamar relacionado con Jerry? ¿Cómo podría preguntárselo?

– Jerry…

SÍ, NORMAN. ESTOY AQUÍ.

– Conversemos.

BIEN. ESO ME GUSTA MUCHO.

– Háblanos sobre el calamar, Jerry.

LA ENTIDAD CALAMAR ES UNA MANIFESTACIÓN.

– ¿De dónde vino?

¿TE GUSTA? PUEDO MANIFESTARLO MÁS PARA TI.

– No, no. No hagas eso -se apresuró a decir Norman.

¿NO OS GUSTA?

– Sí, sí. Nos gusta, Jerry.

¿ES ESO CIERTO?

– Sí, es cierto. Nos gusta. En serio que nos gusta.

BIEN. ME COMPLACE QUE OS GUSTE. ES UNA ENTIDAD MUY IMPRESIONANTE. DE GRAN TAMAÑO.

– Sí, lo es -dijo Norman, secándose nerviosamente el sudor de la frente.

«Jesús -pensó-, esto es como hablarle a un niño que tiene en la mano un arma cargada.»

ME ES DIFÍCIL MANIFESTAR ESTA ENTIDAD GRANDE. ME COMPLACE QUE OS AGRADE.

– Es muy impresionante -reconoció Norman-; pero no necesitas repetir esa entidad para nosotros.

¿DESEAS UNA NUEVA ENTIDAD MANISFESTADA PARA TI?

– No, Jerry. Ahora no deseo nada, gracias.

MANIFESTAR ES FELIZ PARA MÍ.

– Sí, no me cabe duda de que lo es.

ESTOY DISFRUTANDO MANIFESTAR PARA TI, NORMAN. Y TAMBIÉN PARA TI, HARRY.

– Gracias, Jerry.

ESTOY DISFRUTANDO TAMBIÉN DE VUESTRAS MANIFESTACIONES.

«¿Nuestras manifestaciones?», pensó Norman, mirando de soslayo a Harry. Al parecer, Jerry pensaba que la gente que había en el habitáculo estaba manifestando algo, en respuesta a sus manifestaciones. Lo consideraba como un intercambio de alguna clase.

SÍ. ESTOY DISFRUTANDO DE VUESTRAS MANIFESTACIONES.

– Habíanos sobre nuestras manifestaciones, Jerry -le pidió Norman.

LAS MANIFESTACIONES SON PEQUEÑAS Y NO SE EXTIENDEN MÁS ALLÁ DE LAS ENTIDADES DE USTEDES, PERO LAS MANIFESTACIONES SON NUEVAS PARA MÍ. SON FELICES PARA MÍ.

– ¿De qué está hablando? -dijo Harry.

TUS MANIFESTACIONES, HARRY.

– ¿Qué manifestaciones, por el amor de Dios?

– No te alteres -le aconsejó Norman-. Conserva la calma.

ESTOY GUSTANDO DE ÉSA, HARRY. HAZ OTRA.

«¿Está leyendo las emociones? ¿Considera nuestras emociones como manifestaciones?», se preguntó Norman. Pero eso no tenía lógica: Jerry no les podía leer la mente; ya habían establecido bien eso. Aunque lo mejor sería comprobarlo. «Jerry, ¿me puedes oír?», pensó Norman.

ESTOY GUSTANDO DE HARRY. SUS MANIFESTACIONES SON ROJAS. ESTÁN GRACIDAS.

– ¿Gracidas?

GRACIDAS = ¿HENCHIDAS DE GRACIA?

– Entiendo -dijo Harry-. Cree que son divertidas.

DIVERTIDAS = ¿HENCHIDAS DE DIVERSIÓN?

– No exactamente -respondió Norman-. Nosotros, entidades, tenemos el concepto de…

Se interrumpió. ¿Cómo iba a explicarle lo que significaba «divertido»? ¿Que era una broma, además?

Comenzó de nuevo:

– Nosotros, entidades, tenemos el concepto de una situación que ocasiona incomodidad, y a esa situación la llamamos «humorada».

¿HUMO ORADA?

– No. Es una sola palabra.

Norman se la deletreó.

ENTIENDO. SUS MANIFESTACIONES SON HUMORADAS. LA ENTIDAD CALAMAR HACE MUCHAS MANIFESTACIONES HUMORADAS DE USTEDES.