Выбрать главу

– Sí, eso va a salir del sueldo de David -dijo Jack, bebiendo de su copa.

Charlotte puso los brazos alrededor de la cintura de su esposo y levantó la vista hacia él.

– Bienvenido a la familia, cariño.

Alec le respondió con un beso apasionado; un mero anticipo con sabor a champán, un atisbo de la larga noche de placer que tenían por delante.

Se apartó un instante y la miró a los ojos con deseo.

– Y bienvenida a la mía.

Barbara Dunlop

***