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n al colegio», no me cuentes más porque lo que querés es sacar la conversación de Raúl García «y este año pasó lo mismo y se volvió a escapar» ¿quién se escapó, (el grandote o la chica? «¿qué chica?» la que corrieron, «sí, la que se escapó fue la chica» ¿y el grandote? «no, este año el que la corrió era un chico como ella y la madre sé lo contó al padre y le dijeron a la chica que no era un grandote, que por qué no se había defendido sola, pero ellos no sabían que el chico podía tener dos más que lo ayudaban: uno esperaba detrás de un árbol del fondo y otro detrás de la puerta del baño» ¿y la chica no se los dijo? «sí, eso fue la tercera vez que la corrieron» ¿pero por qué siempre la corren a ella? «porque tiene las notas más altas, y los padres le preguntaron lo mismo, ¿por qué siempre te corren a vos? y le dijeron que aprendiera a defenderse» ¿por qué no la mandan al colegio de monjas? «no te puedo decir el nombre porque juré que no lo contaba» ¿pero estás seguro de que tu papá nunca le dijo nada de la Celia a tu mamá? «que cuando trabajaba con tu papá no entregaban los trajes con atraso como ahora» salí de casa decidida a ver al instructor, mamá: no le cuentes más a nadie lo que te conté de la Rulo «esas son las del Social, tanta pretensión y son cualquier cosa» pero al Social va la gente mejor «si sé que terminas como ellas te mato», no voy a tomar la leche con mamá en el probador, y en el taller de papá con la taza de leche y el pan con manteca en la mano, te lo juro papá que no fue a propósito ¡en el corte de casimir está pegado el pan con manteca! y con el centímetro doblado en dos las marcas quedan por donde pegue «tenés una marca que te llega hasta donde la espalda cambia de nombre, ¿te duele si té acaricio?», el instructor con la mano sin anillo de compromiso ¿se lo saca para pasar por soltero? en una de las piezas que mira al patio «me pueden quitar el empleo por haberte abierto la puerta de mi pieza, tendría que ir a ver a tu papá y decirle que te cuide más» y en el baile no me saca a bailar porque es grande para mí y los estudiantes tampoco y Mita, por favor, mande al Héctor a que me saque a bailar y mándelo a que le diga a los estudiantes, todos son amigos de él, que me saquen a bailar, si es que a Mita no le contaron de que me vieron salir del hotel, ¡voy a contárselo sin perder un minuto más de tiempo, ni bien terminen los duraznos y la dejen sola, el Toto, el Héctor y el nenito, qué manitos chiquitas, me las tiende para que lo levante de la sillita, pero el loto dice que el nene que murió era más lindo y el Héctor no quiere ir al escritorio a estudiar que hace tanto calor y Mita «si esperas que en verano haga frío no vas a; dar nunca ese ingreso» ¡al Colegio Naval! Mita, tengo que contarle una cosa y el Toto «adiós River, buena tapa te puso tu papá, infeliz que sos, no querer el uniforme mejor» y «vos cagadita no te metas con River porque sos chico para hablar de esas cosas» Mita, escúcheme, yo le tengo al nene en brazos y le cuento una cosa, pero las cascaras de los duraznos nadie había visto que estaban cerca del nenito y se había metido una en la boca atragantado sin respirar, no te asustes Toto que no se muere el nenito ¿por qué te asustas así? tose que se ahoga tan chiquito el nenito ¿y qué podíamos hacer? el Toto ahí nomás el ataque en vez de hacer algo salió al patio a gritar y llorar como si ya se le hubiese muerto el hermanito, la sirvienta fue la única que supo y le metió los dedos en la boca al nenito y le sacó una cascara larguísima de durazno y lo mismo seguía con los chillidos el Toto, que chillar es gratis «¡nunca se saben las consecuencias! ¡las consecuencias, si deja de respirar! ¡toda la noche!» Mita ¿por qué no vamos a la cocina y le cuento una cosa, «callate Toto», gritó Mita, desde la calle se oyen los gritos del Toto «¡hay que vigilarlo toda lá noche, por si vienen las consecuencias!» y el Héctor «¡basta, basta de teatro! y no llores más, te he dicho que no grites más, maricón del carajo, callate, CALLATE!!!» y el Toto «maricón será tu abuela, y ío peor es ser un INTRUSO!!! fuera de esta casa, fuera!!!» y con el dedo como las artistas cuando echan a alguien, que un poco de imitación de alguna película estaba haciendo el Toto de paso y ahí el Héctor yo creí que lo dejaba sentado en el suelo de una trompada pero se ofendió, «sabía que un día me lo ibas a decir» y se metió en la pieza bajo llave, una marmota duerme menos que él y levantarse a las doce de mal humor ¡tac! arranca una rama del helécho cada vez que pasa ¡tac! una oreja al Toto un día le va a arrancar. Mita, escúcheme, escúcheme, le tengo que contar una cosa, no es del Totó, no, yo no le salgo en defensa de nadie, es otra cosa que quiero contarle yo antes que le cuente otro «no me vengas con quejas porque entre los dos grandotes y el chiquito ya me han sacado de quicio» ¡no son quejas! «voy a hacerlo dormir a este nene que lo que tiene es sueño no sé cuándo terminará este verano» la verdad es que esta pampa es seca como un cascote ¿y cuando papá llegó a Vallejos y vio lo que era este pueblo con cuatro plantas peladas? yo le habría escrito a la Celia para que no viniera aunque la Celia por lo menos le trajo noticias frescas de la aldea, qué rabia le dio al Toto que no ie prestara la postal la voy a poner en un cuadro, cuesta 1,50 ponerle vidrio y marco, si supiera pintar al óleo la pintaría en grande, y de arriba abriendo la ventana de una de las casitas más baratas se ve abajo el río y las huertas divididas por filas de piedras amontonadas, ¿son grandes las huertas? «no, pero los dueños las cuidan centímetro por centímetro y en la primavera se ponen todos los huertos blancos porque son todas plantas de manzana» y por qué se habrá venido a la Argentina, en la pampa tiene el dedal puesto todo el día y cierra la ventana para que no entre el viento con tierra: por suerte no sabe que los estudiantes están contra mí ¿qué hice Virgen Santa para recibir este castigo? ¿por esconderme en el camión con Raúl García? ¡por esconderme en mi cama con él… en el pensamiento! del instructor me salvé sin que el Toto viniera a salvarme y el año que viene la suerte de ir pupilo a Buenos Aires y yo para siempre en el colegio de monjas de Vallejos «Paqui, Paqui, vos sabés qué regio es el colegio pupilo, la Teté pupila con monjas todas las noches se iban al baño a leer novelas, de a cuatro sentadas en un inodoro leyendo el mismo libro» y en las fotos de propaganda los pabellones del Colegio George Washington están desparramados en un parque grandísimo y los domingos el Toto tomará el tren y en menos de \ina hora estará en el centro de Buenos Aires ¡no! ¡no lo puedo creer! ¡no quedan más que dos del primario sin confesar! ¡y después yo! Robé, falté a la verdad, no recé (falté a Dios), y malos pensamientos, y hay más ¿un pecado mortal se confiesa al final o al principio? para el cura confesor querer pecar es igual, o peor, que pecar, es igual que piense en Raúl García en mi cama a la noche o que entre en la casa de él a la mañana temprano en vez de ir al colegio que el padre de Raúl duerme hasta las doce como Raúl pero en otra pieza y Raúl está solo y me le meto entre las sábanas calientes de toda la noche: en mi cama turca se sientan las dientas a probarse el vestido hilvanado: Dios está en todas partes y todo lo ve, a lo mejor estaba en el maniquí sin cabeza, Dios no necesita ojos para ver: que por fin Raúl me hace lo que quiere ¡Toto, vení a contarme quién es la chica que se escapó del colegio «ninguna, eran todas mentiras mías» ¿no le hicieron nada al grandote? «no pero Dios lo va a castigar» ¿cuál será el castigo de Dios? «no sé, alguna cosa muy fea» ¿qué será? «que se le llene la cara de sama para que nadie se le acerque sin darse cuenta como a un perro sarnoso» ¿la madre de la chica se quejó de nuevo al colegio? «no, se quejó a la maestra cuando la encontró a la salida del cine» ¿y a la directora no se quejó? «no, la directora de mi colegio nunca sale de la casa, no está ni en las tiendas ni en el cine» ¿y por qué no la fueron a ver al colegio a la directora- «porque a la madre de la chica le dio vergüenza volver a quejarse al colegio otra vez más» y ya tengo que presentarme al confesonario y decir todo, la penúltima chica arrodillada se está persignando, le debe faltar poco para terminar y fue Raúl García que me hizo lo que quiso ayudado por mi pensamiento, y para el cura confesor no importa que sea sólo con el pensamiento, y no fue una vez, todas las noches prometo que no, que no voy a pensar en él, pero se me escurre entre las sábanas con las manos grandes de hachar leña, me roza con lo dedos manchados de cigarrillo y me llega a la carne viva, que es peor que malos pensamientos: una mañana me voy a despertar con los dedos de mis manos manchados de cigarrillo y manos grandes de hanchar leña una chica de quince años con manos grandes de hombre colgando de cada brazo, ese será el castigo de Dios. Y no sabe la Virgen María la suerte que tuvo, la bendición de Dios le hizo tener un hijo y quedar virgen para siempre, quedó limpia para toda la eternidad, mirando de frente a todos nadie le puede decir que fue una cualquiera, «tantas pretensiones y son unas cualquieras» dijo mamá, y Mita «no se necesita de un pollerudo para que Dios se acuerde de una pobre diabla que no hizo más que penar toda su vida» y mamá delante de una dienta «la Celia y la hermana eran dos buenas sinvergüenzas» ¿cómo puede estar segura mamá de que eran malas? ya nada más que una del primario falta para confesarse y le digo a la monja que estoy descompuesta, y me voy corriendo como si fuera a vomitar al baño: todavía estará durmiendo Raúl y me le meto entre las sábanas que él mismo las lava ¿o el padre? la ventanita del confesionario con la rejilla negra no deja ver al cura sentado adentro, pero abriendo la ventana de las casitas más altas de todo de la montaña se ve abajo el pueblo con las florcitas blancas, cuando es otoño en la Argentina es primavera en Galicia: plantan muchas plantas de manzanas, ahora no me deja ir sola a ninguna parte, dos cuadras si me quedo a cenar en lo de Mita no me deja caminar sola y está en la esquina esperándome antes de meterse al bar ¿pero María no se la dejé al instructor en la pieza? ¿cómo está ahora en el taller de papá? sobre el saco recién cortado griséceo para Berto «Paquita, este libro es de la Biblioteca ¿no? vete a devolverlo y de ahora en adelante te tienes que portar bien ¿me entiendes? así nadie le puede venir a decir a tu padre que su hija ha hecho algo de malo: esta tiene que ser la última vez que alguien me viene a decir que debo cuidar más a mi hija, por suerte tu madre no sabe nada» paralizada no me late el corazón con el libro en la mano para ir a la Biblioteca «no, vete mañana a la Biblioteca, hoy ya es tarde, y yo no te puedo acompañar porque tengo un cliente que ya debe estar por llegar a tomarse las medidas» sí papá, María de Jorge Isaacs, nunca supe si el instructor la leyó o no, ¿y el instructor habrá jurado por la madre para que papá le creyera que no me hizo nada? y papá se lo creyó, porque si no después de una paliza me habría llevado al médico a hacerme revisar, me habría encerrado, seguro que me pegaba con el centímetro, me habría matado, pero por suerte le creyó la verdad al instructor, el instructor le habrá jurado por su madre ¿o por la esposa? y papá le creyó toda la verdad de lo que pasó: no pasó nada, salí de la pieza como entré, y papá me perdonó que me hubiese metido en la pieza del hotel de un hombre mucho más grande que yo, y ahora no puedo ir sola a ninguna parte, me vigila siempre, Dios hizo que me perdonara y no me pegara, ni me gritó ni se lo contó a mamá, y por suerte ya hay menos que esperar: ni bien termine de confesarse la última chica del primario me pongo primera en la fila de las del secundario, si papá me hubiese esperado a la salida del cumpleaños de la de González no lo habría visto a Raúl García «así nadie le puede decir a tu padre que su hija hizo algo de malo, tú eres muy chica todavía para saber lo que es bueno y lo que es malo» y me dio el libro para que lo devolviera a la Biblioteca «dile a tu madre que no haga cena para mí, me voy al bar a tomar un café antes de que llegue el cliente, no tengo apetito, ve y dícelo» y desde mi cama esa madrugada se oyó la puerta de calle que se abre que ya está de vuelta, Dios mío, te lo pido por todo lo que más quieras, que no me pegue, es posible que haya perdido a las barajas y esté furioso y le venga la rabia que no le vino a la tarde y agarre el centímetro y me pegue: se metió en el baño, salió del baño, se fue a su pieza, ya está acostado ¿en qué estará pensando? ¿en que no me pegó? gracias Dios mío, gracias por haberle dicho que me perdonara, y papá te escuchó, a lo mejor mientras cortaba la tela inglesa para Berto ¿o mientras pensaba que en Churanzás le habría ido mejor? ¿se pasará la vida hasta que se muera, pensando en Churanzás? no le voy a decir nada y de sorpresa le pongo el cuadro de la postal colgado en el taller ¿cómo no se me ocurrió antes? y mientras termina de confesarse la última del primario, Dios mío, te yoy a rezar un rosario, te pido que me digas qué es lo que es bueno y qué es lo que es malo, la Teté decía que los muertos rezan por nosotros, ella reza por el abuelo que se le murió y el abuelo reza por ella en el cielo, el Toto reza por el hermanito que se le murió, pero el hermanito no puede rezar por el Toto porque se murió sin bautizar y está en el limbo ¿será por eso que el Toto tiene al diablo al lado? mi abuelita muerta de Galicia a lo mejor reza por mí y por papá ¿y la Celia se acordará de mí? no, yo era muy chica, a la Virgen María, no, a Dios Padre Todopoderoso, le voy a rezar un rosario entero por el descanso del alma de la Celia.