De modo que los colombianos colaborarían -María estaba encinta. y tendría gemelos-, la operación podía empezar de inmediato. Se lo diría a sus invitados a la cena de esa noche, y el proceso comenzaría de inmediato. Era una noticia que hasta merecía uno o dos vasos de vino, a cuenta del clemente perdón de Alá.
El problema con correr por la mañana era que resultaba más aburrido que la página de sociales de un periódico de Arkansas -pero había que hacerlo, y los hermanos usaban ese tiempo para pensar… sobre todo en lo aburrido que era. Sólo duraba media hora. Dominic se estaba por comprar una pequeña radio portátil, pero nunca lo hacía. Nunca lograba acordarse de esas cosas cuando estaba en un centro comercial. y era probable que su hermano disfrutase de esa mierda. Sin duda, la infantería de marina hacía mal a la cabeza.
Luego, el desayuno.
"Bien, muchachos ¿están bien despiertos?", dijo Pete Alexander.
"¿Cómo es que usted no transpira por la mañana?", preguntó Brian. En la infantería de marina se contaban muchas cosas acerca de las Fuerzas especiales, ninguna de las cuales era buena y pocas que fueran verdaderas.
"Hacerse viejo tiene algunas ventajas", replicó el oficial de entrenamiento. "Una de ellas es que hay que cuidarse las rodillas".
"Muy bien. ¿Qué lecciones nos tocan hoy?", bastardo haragán no agregó el capitán."Cuándo tendremos esas computadoras?"
"Muy pronto".
"Dijo que la seguridad de encriptación es buena", dijo Dominic. "Cuán buena es 'muy buena'?"
"La NSA puede descifrarla, si ponen a trabajar sus megacomputadoras una semana entera sólo en eso. Si tienen tiempo, pueden descifrar cualquier cosa. Pueden descifrar casi todos los sistemas comerciales. Tienen un acuerdo con la mayor parte de los programadores", explicó. "y éstos están de acuerdo en colaborar… a cambio de unos pocos algoritmos de la NSA. Otros países podrían hacer lo mismo, pero entender a fondo la criptología requiere mucha experiencia y son pocos los que tienen suficientes recursos o el tiempo de adquirirla. De modo que un programa comercial puede hacerte las cosas difíciles, pero no demasiado difíciles si tienes el código fuente. Es por eso que nuestros adversarios procuran transmitirse los mensajes en encuentros personales o emplean códigos en vez de cifras, pero como eso lleva tanto tiempo, de a poco van dejando ese sistema de lado. Cuando se trata de material que transmiten con urgencia, a menudo lo podemos descifrar".
"Cuántos mensajes circulan por la web?", preguntó Dominic.
Alexander lanzó un suspiro. "Eso es lo difícil. Son miles de millones y los programas que tenemos para recorrerlos aún no son lo suficientemente buenos. Probablemente nunca lleguen a serio. Se trata de identificar la dirección del objetivo y centrarse allí. Lleva tiempo, pero la mayor parte de los malos no se cuidan mucho en la forma en que se conectan al sistema -y es difícil mantener muchas identidades distintas. Esos tipos no son superhombres, no tienen microcircuitos implantados en la cabeza. Así que cuando obtenemos alguna de sus computadoras, lo primero que hacemos es imprimir su libreta de direcciones. Eso es como encontrar una yeta de oro. Aunque a veces transmiten cosas sin sentido, lo que hace que Port Meade pase horas -hasta días- tratando de descifrar algo que no quiere decir nada. Los profesionales solían enviar nombres de la guía de teléfonos de Riga. No significan nada en ningún idioma que no sea elletón. Pero el mayor problema son los lingüistas. No tenemos suficiente gente que hable en árabe. Están trabajando en eso en Monterrey y en otras universidades. En este momento, los muchos universitarios que estudian árabe están recibiendo dinero. Pero no del Campus. Lo bueno es que nosotros obtenemos las traducciones de la NSA. No necesitamos muchos lingüistas".
"De modo que no estamos aquí para recoger inteligencia, ¿verdad?", preguntó Brian. Dominic ya había deducido la respuesta por su cuenta.
"No. Si consiguen algo, bien, veremos cómo lo usamos, pero nuestra tarea es actuar según la inteligencia que recibamos, no acumularla".
"De acuerdo, pero entonces volvemos a la pregunta original", observó Dominic. "De qué demonios se trata la misión?"
"Tú qué crees?", preguntó Alexander.
"Creo que es algo que no le hubiera gustado al señor Hoover".
"Correcto. Era todo un hijo de puta, pero cuidaba de los derechos civiles. En el Campus, no somos as!".
"Siga hablando", sugirió Brian.
"Nuestra tarea es actuar a partir de información de inteligencia. Tomar acciones decisivas':
"El término no es 'acción ejecutiva'?"
"Sólo en las películas", respondió Alexander,
"Por qué nosotros?", preguntó Dominic.
"Mira, el hecho es que la CIA es una organización del gobierno, Muchos caciques y pocos indios. ¿Cuántas agencias de gobierno incitan a sus agentes a que arriesguen la vida?", preguntó. "Aun si tienes éxito, los abogados y contadores, como patos, te picotearán hasta matarte. Así que si hay que sacar a alguien de este valle de lágrimas, la autorización tiene que venir del extremo de la línea, de la punta de la cadena de mandos. Gradualmente -bueno, no tan gradualmente- las decisiones se fueron haciendo responsabilidad del Gran Jefe que vive en el Ala Oeste. y no son muchos los presidentes que quieren que ese papel en particular aparezca en sus archivos personales, donde algún historiador puede encontrados y armar un escándalo. Así que nos alejamos de ese orden de cosas".
"Y no son muchos los problemas que no puedan resolverse con una bala de,45 en su debido tiempo y lugar", dijo Brian, como buen infante de marina que era.
Pete asintió: "Correcto".
"De modo que hablamos de asesinato político? Eso puede ser peligroso", observó Dominic.
"No, eso tiene demasiadas ramificaciones políticas. Cosas así no han ocurrido desde hace siglos, y ni siquiera entonces eran muy frecuentes. Sin embargo, hay personas que sería bueno que se reuniesen con Dios a la brevedad posible. y a veces, nos toca a nosotros combinar la cita".
"Maldita sea", dijo Dominic.
"Un minuto. ¿Quién lo autoriza?", preguntó el mayor Caruso,
"Nosotros".
“¿No el Presidente?"
Negó con la cabeza. "No. Como dije, no hay muchos presidentes con los cojones como para aprobar una cosa así. Se preocupan demasiado por los diarios".
"ay la ley", preguntó, como era de esperar, el agente especial Caruso.
"La ley es, como tan memorablemente dijiste una vez, que si le pateas el culo a un tigre, será mejor que tengas un plan para lidiar con sus dientes. Ustedes serán los dientes".
"Sólo nosotros?", preguntó Brian.
"No, no sólo ustedes, pero no necesitan saber qué otros pueda haber o no".
"Mierda Brian se reclinó en la silla.
"Quién creó este lugar, el Campus?"
"Alguien importante. Tiene una autorización que no puede ser reconocida. El Campus no tiene vínculo alguno con el gobierno. Ninguno", enfatizó Alexander.
"De modo que, técnicamente, vamos a balear gente por cuenta propia"
"No habrá muchos disparos. Tenemos otros métodos. Es probable que no usen muchas armas de fuego. Son difíciles de transportar, de pasar por aeropuertos".
"¿En acción sin armas?", preguntó Dominic. "Sin fachada alguna?"
"Tendrán una buena leyenda de fachada, pero no protección diplomática de ninguna especie. Vivirán según su ingenio. Ningún servicio de inteligencia extranjero tendrá forma de encontrarlos. El Campus no existe. No está en el presupuesto nacional, ni siquiera en el capítulo clandestino. Así, nadie puede rastrearnos a través del dinero. Claro que ésa es la forma de hacerlo. Es una de las formas que hay para rastrear a las personas. La fachada de ustedes será la de hombres de negocios internacionales, del rubro banca e inversiones. Se los educará en la terminología de modo que puedan, por ejemplo, mantener una conversación en un avión. La gente así no habla mucho de lo que hace, y así mantiene sus secretos de negocios. Así que si no eres muy comunicativo, a nadie le llamará la atención".