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-Cmo se cambian de bando los padrinos de la guerrilla?- pregunt.

A medida que la presin militar los va asfixiando se voltean, pues no saben meterse al monte porque son unos bacanes. Optan por sumarse a la fuerza que mayor poder est ejerciendo. Ellos no tienen una gran razn de fondo que los motive, su nica ideologa es el dinero.

Permita que ahora le cuente casos tan aberrantes como el del narcotraficante Gustavo Escobar, quien no era familiar de Pablo Escobar pero s trabajaba con l y, adems, era el aliado ms importante de la guerrilla del EPL. Este hombre puso a su hermano Emilio oo, como el gran testaferro de sus tierras, muchas en sociedad con la subversin. Gustavo fue uno de los ms grandes padrinos de la guerrilla que tuve que ejecutar. La informacin de los nexos del comandante del EPL Bernardo Gutirrez, alias Tigre Mono, con Gustavo Escobar Fernndez nos lleg por los das en que los hermanos Castao llegamos al departamento de Crdoba.

La alianza del narcotrfico y la guerrilla estaba en su mejor momento con Gustavo Escobar, un narco inescrupuloso; tena poder, relaciones con gente adinerada de Medelln y estaba vinculado a la empresa privada. Un hombre muy peligroso.

A travs de su hermano Emilio oo, poda vender semanalmente novecientas cabezas de ganado a la feria, en Medelln, el 30% del mercado de la poca. Tena fcilmente quinientos camiones y era uno de los mayores compradores de insumos para fincas. Mova tranquilamente cuatro o cinco mil millones de pesos al mes. Este sinvergenza trabajaba las fincas con su hermano y generaba empleo, pero arruin a gente honesta y trabajadora para llegar hasta ese punto. Por eso se tom la decisin de ejecutar a Gustavo, el cerebro de todo, y dejar vivo al que manejaba las tierras, al testaferro, su hermano Emilio oo.

En el EPL era respetado y querido, era un jefe ms de la guerrilla, una especie de patrn y a la vez socio.

Con esto no pretendo hablar mal de la gente del EPL; a ellos los respeto, porque aos despus dejaron las armas y se reinsertaron de verdad. Mi amistad con esos ex guerrilleros me ha ayudado a conocer ms a fondo el modus operandi de la subversin.

Gustavo Escobar convirti a su hermano en uno de los grandes terratenientes de Colombia, fcilmente lograron acumular cien mil hectreas de tierra productiva y as fue como la consigui: Mientras el poder militar del EPL entraba y asolaba una regin al secuestrar y extorsionar a su gente honesta, la tierra perda valor y de pronto aparecan de la nada, como los grandes salvadores, Gustavo Escobar y su hermano Emilio oo. Compraban las tierras a precio de huevo y la gente terminaba agradecindoles, porque eran hombres supuestamente prestantes. La misma historia que narr nuestro Nobel en su libro La mala hora.

Pero, tenga en cuenta que sta no slo era una estrategia del EPL, tambin un mtodo utilizado por las guerrillas del ELN y las FARC. Padrinos de la subversin, como Gustavo, lograron adquirir un elevado nmero de fincas de la mejor calidad. Fincas bajas, medias y en tierra alta, para ceba, levante y cra de ganado.

Gustavo acumul muy rpido, porque contaba con el dinero del narcotrfico para invertir y adems, casi nada, socio de la guerrilla. No exista para l ningn problema hasta cuando llegu yo.

Recuerdo que le gustaba que le dijeran: Dotor; no, doctor. Dotor! Imagnese el personaje.

-Pero ustedes hacen lo mismo en ciertas zonas para limpiarlas de todo lo cercano a guerrilla? -le pregunt a Castao.

-Partamos del principio, su pregunta es la respuesta. Somos un mal necesario y debemos ser transitorios; contrarrestamos a la guerrilla con sus mismos mtodos, pero el fin es opuesto.

Fidel y yo estbamos preocupados con lo que le sucedera al pas si se dejaba progresar esta alianza, ms yo que mi hermano. Fidel cometi el error de decirle una vez a Gustavo Escobar: Hombre, Gustavo, por qu ests patrocinando vos esta guerrilla? La respuesta fue tajante: Fidelio, aqu pensamos distinto, el enemigo es el Estado colombiano y hay que estar con el que est contra el Estado. Fidel, muy prudente, no le dijo lo que pensaba; mi hermano no cazaba una guerra antes de tenerla ya ganada, a no ser que se la cazaran a l.

Pero ese comentario casi me cuesta la vida. Gustavo Escobar intua que yo era muy peligroso para l, pues, a pesar de la posicin conciliadora de Fidel, yo ya haba ejecutado gente suya aliada al EPL. Por eso me mand a matar en dos oportunidades. La primera fue en Medelln. Me confundieron con un miembro de nuestros comandos urbanos que viajaba en uno de mis carros y lo asesinaron. En teora me mataron porque yo me haba movilizando esa semana en ese vehculo de vidrios polarizados.

Dise varios intentos para ejecutarlo en Medelln y no fue posible. Intent refugiarme por unos das en San Carlos, Antioquia, y hasta all arribaron los sicarios. Transitaba por la ltima calle del pueblo en un campero Mitsubishi, bajaba por una trocha, al lado haba un barranco alto, y desde all me dispararon con pistolas 9 milmetros.

Por suerte no mataron a mis dos acompaantes, Humberto Zea y su esposa Judith. El parabrisas qued destrozado y el techo del campero, con alguna perforaciones. De manera increble slo result herido en una pierna, una bala atraves mi muslo derecho con dos orificios de entrada y dos de salida, por la posicin de mi cuerpo al volante. En el hospital de San Carlos, los mdicos diagnosticaron que la herida no revesta gravedad y que poda irme, si lo deseaba. Entonces alquil un campero Land Rover y me fui en la silla trasera, no quise llevar una camilla, como lo acostumbran esos camperos convertidos en ambulancias. Prefer viajar sentado, con el suero gota a gota en la mano.

A mi hermano Fidel ya se le haba avisado y se vino como un rayo, solo y sin escolta, en su camioneta Ford Bronco, por una carretera llena de guerrilla, una zona brava, entre los municipios de Granada y San Carlos. sta es una de las manifestaciones de arrojo y cario que recuerdo de Fidel. Nos encontramos en la carretera y no me dej caminar para cambiar de carro. l mismo me carg en sus brazos y, cuando me trasladaba a su camioneta, me dijo: Yo vena a recibir un cadver, cre que me lo haban matado. Entonces le contest: No se preocupe, hombre, que todava nos falta camino.

Al ver que corra peligro en Medelln, decid irme para Bogot y esconderme un tiempo, mientras planeaba la ejecucin del padrino de la guerrilla, Gustavo Escobar. Alquil un apartamento pequeo en la 116 con 11 y me dediqu a estudiar ingls en el Colombo Americano de la calle 114 con carrera 15. All decid hacer el operativo en Bogot, en el puente areo Avianca. Fue una accin limpia, hasta espectacular, podra decir, all slo muri el que tena que morirse. Eso de poner cargas de dinamita o disparar rfagas de metralleta a lo loco, eso es de bandidos, pues muere gente inocente.

Siempre se dice en la crnica roja: Bastaron slo cinco minutos para acabar con la vida del criminal. No, no, no. Fueron das enteros de trabajo y sincronismo en las horas finales. Cuento este caso, para dejar bien claro al pas que quien estuviese con la guerrilla era enemigo nuestro, incluidos los narcotraficantes.

Esa maana nos lleg un dato de nuestro informante Carrielito, el hermano de uno de los escoltas de Gustavo Escobar. Va para Bogot en su avin. Gustavo tena tres aviones y dos helicpteros, lo que un narco grande acostumbraba a usar en ese tiempo. Yo lo esperaba con el hombre preparado para realizar la accin. Manuel, un lisiado y enfermo terminal que apenas poda mantenerse en pie y con dificultad daba pasos. Una operacin suicida, pero tena como motivacin adicional que su madre y dos hermanos haban muerto en una toma guerrillera.