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Tuvo grandes amigos en Pars, la mayora pintores de tercer o segundo rengln. En compaa de un curador de arte pagaba dos aos de alquiler por una habitacin en el hotel Ritz de la Ciudad Luz. Visitaba con frecuencia la galera Malboro, y en Nueva York la City Hall.

Sus viajes a Cartagena eran habituales y all disfrutaba noches enteras hablando de arte con el maestro Alejandro Obregn, l tomando tinto y el pintor con su media botella de aguardiente. Fue amigo del maestro y por sus manos pasaron varios de sus mejores cuadros, entre ellos, las Flores carnvoras, El guila y la flor de arratamacho. Del maestro Fernando Botero tambin adquiri obras, entre ellas La familia, Los amantes, El guitarrista y El baile del tango. Recuerdo que uno de estos cuadros lo prest al lobby del hotel La Fontana, en Bogot, sitio amable donde siempre se hospedaba al viajar a la capital.

Fidel se inclin al arte porque le gustaba, pero, sobre todo, porque era un excelente negocio. Me deca que un buen cuadro podra llegar a dar doscientos mil dlares de ganancia y uno mucho mejor, despus de comprarlo al reducidor, podra llegar a los cuatrocientos mil dlares. Para l era normal mantener treinta cuadros para negociar, deber veinte, tener cinco en compaa y cinco propios.

Yo creo que la familia ms amiga de mi hermano Fidel fue la de unos judos, a la que aos ms tarde le compr su casa en el barrio El Poblado, en Medelln. Halaby Uribe y en especial el viejo William Halaby, con quien comparta a menudo.

Fidel fue un gran hermano y tambin mi pap durante mucho tiempo, yo tena catorce aos cuando muri don Jess, mi padre. Fidel ya tena treinta y un aos cuando todo comenz.

l siempre me mantuvo econmicamente y yo no recuerdo haberme ganado un peso o haber trabajado para alguien distinto a l. Le manejaba el dinero a Fidel y jams me peda explicaciones sobre mis gastos. Fui el hijo que nunca tuvo y hered su iniciativa. La campaa antisubversiva la comenz Fidel, yo me vi abocado a seguirla, l me dej la tarea empezada. Y para eso s soy bueno, para terminar lo que alguien empez, sucedi con los PEPES y ahora con la Autodefensa. A pesar de mi corta edad, me convert en su sombra, a los tres aos de iniciar la lucha antisubversiva, la responsabilidad en lo militar la tuve siempre yo, Fidel nunca estuvo pendiente de dnde se compraban las municiones y los fusiles, tampoco de la gente. Se concentraba en sus negocios y en la prxima regin que penetraramos. Cmo lo haramos?, cunto tiempo permanecera ah?, dnde continuamos despus? Fidel fue en la primera etapa de nuestra Autodefensa el estratega y yo el tctico.

La revista Semana se invent el cuento de que le decan Rambo y hasta lo lleg a comparar con Silverster Stalone, por su gran estado fsico y sus capacidades militares. Pero Fidel no slo fue un hombre de guerra, un hombre familiar, sino un gentleman, un ganadero, un paramilitar y, sobre todo, un experto en arte francs.

-De los cuadros que coleccion su hermano Fidel, usted posee algunos, comandante?

-De su coleccin no qued casi nada, sus obras ms preciadas las vendi entre 1990 y 1994, antes de morir, y el dinero lo invirti en la guerra. Slo queda por ah un leo, que es ms un recuerdo familiar. En nuestra casa de Medelln est el retrato de Fidel, que en muestra de amistad le hizo alguna vez el pintor indgena Oswaldo Guayasamn.

-Su hermano muri un 6 de enero de 1994, un mes despus de la muerte de Escobar. Cmo fue la transicin suya a comandante general?

-Con la ausencia de Fidel en el primer semestre de 1994, la Autodefensa estuvo muy quieta. Antes de realizarse la reunin, donde me nombraron como la nueva cabeza de la organizacin, pasaron algunos meses. Durante esos das la Autodefensa estuvo medio a la deriva y cada uno de los comandantes segua los lineamientos que se haban trazado, yo no quise darle un cambio tan rpido. Como nuevo lder de la organizacin, yo quera unir a los dems comandantes, por eso fui muy sutil a la hora de instaurar los nuevos derroteros.

Pero en mi mente ya vena creando el tipo de Autodefensa que tenemos hoy. Aunque, en razn a la verdad y a la sensatez, el Estado no es slo el Presidente, es decir, asum el mando pero compart el poder, que ms que democrtico fue colegiado. La primera direccin de la Autodefensa la integraron: El Mono Mancuso, Jorge Cuarenta, Hernando y el primo Panina, que ya se retir. Cuando esto, no ramos las ACCU y menos las AUC, eso vino despus, lo que pasa es que la prensa nos llamaba las Autodefensas Campesinas de Crdoba y Urab.

Despus de conformada la primera direccin, se acord que en lo militar el manejo sera concertado. Los cambios que impuse se vieron en lo poltico. Mi primo Hernando fue un gran aliado, entr a colaborarme en todo y me apoy como estratega militar, as nos convertimos en dos cabezas regionales otra vez, mi primo en lo militar y yo en lo poltico.

En ese momento la Autodefensa dio un giro en su metodologa, pues con Fidel la expansin era lenta y a m me gustaba atacar aqu, desplazarme y atacar all.

-Ah es donde le da usted su viraje y orientacin personal a la Autodefensa y comienza el proceso de politizarla?

-Es correcto. Con la ayuda del comandante Rodrigo, Doble Cero, redactamos los primeros estatutos de las Autodefensas Campesinas de Crdoba y Urab, lo que se comenz a llamar oficialmente las ACCU. Desde ese momento tambin entr en vigencia el primer rgimen disciplinario interno. Mientras la formulacin de un norte poltico quedaba claro en lo militar, iniciamos la fuerte propagacin de la Autodefensa en Urab, all se dio la etapa ms dura de toda esta guerra, la lucha por controlar el Eje Bananero asediado por las FARC y una disidencia del EPL. Todo esto sucedi entre junio de 1994 y el 18 abril de 1997, cuando nacieron las Autodefensas Unidas de Colombia.

IX. EL CARTEL DE CALI

Con molestia atend una llamada Miguel Rodrguez Orejuela a quien le tengo desconfianza: Mompa, vos sabs que te he preguntado dos o tres veces por Fidelio, pero no me has dicho nada, y necesito saber, porque alguien del Gobierno me ha preguntado que si es verdad. A Fidel, le di vida a travs de la prensa, pero entre la gente cercana ya circulaba el runrn de su fallecimiento.

Como era obvio, segu ocultando la muerte de Fidel, pero present en Miguel Rodrguez el inters de confirmar un chisme para pasarle la chiva, quiz a su candidato a la Presidencia. Sin lugar a dudas, Miguel pretenda obtener mrito con alguien. Trat de feriar la noticia de la muerte de mi hermano, maquinacin dolorosa para m. La relacin con los Rodrguez fue circunstancial y temporal. En la poca de los PEPES, me entrevist con ellos siete veces. Cumplirles la cita en ese momento era normal, ellos eran los jeques y este tipo de relaciones en un pas como Colombia es obligatorio manejarlas. Durante la lucha contra Escobar, varias veces me prestaron helicpteros para movilizarme. A pesar del nexo que existi, yo por naturaleza he sido un antinarcos. He desconfiado de los narcotraficantes por el hecho de ser tales. Desprecio el narcotrfico porque siempre, tarde o temprano, destruye lo que toca. Acaba con ideologas y principios, acaba con todo.

Mi relacin con Gilberto Rodrguez fue y ser distinta a la que tuve con Miguel. Independiente de lo que sea, Gilberto es un caballero, un seor, y punto. As me pasen cuenta de cobro por lo que estoy diciendo, yo sent aprecio por Gilberto Rodrguez Orejuela. Es un hombre que mira a los ojos y admite sus equivocaciones. Me impresion que pensara en una frmula para acabar con el narcotrfico y la guerra de este pas, cuando tena la soga al cuello, prximo a ser capturado.

Casi ninguna persona del mundo irregular piensa en enmendar sus errores cuando se est hundiendo.

En marzo de 1995, dos meses antes de ser detenido, me localiz: Mompa, por qu no vienes en un avin privado, yo te digo a donde llegas y nos vemos.