A.P.C.: Doy fe de que Su Señoría me hace notar que la versión facilitada por mí parece del todo poco fiable. Sólo puedo confirmar que estuve en Nápoles aquel día y que efectivamente no pasé por Monopoli ni sus alrededores.
A.P.C.: Doy fe de que hay un testigo que me vio en la zona del Capitolo, precisamente la tarde del 5 de agosto. Doy fe de la invitación que Su Señoría me hace para que confiese. Doy fe de que si confesara podría mitigar mi situación. Tengo que confirmar, sin embargo, que no he cometido el homicidio del que se me acusa y que no comprendo cómo es posible que alguien diga que me vio el día 5 en la zona de Capitolo.
En este momento se constata que se muestra al sospechoso una fotografía hallada en la habitación del antedicho en el transcurso del registro allí efectuado.
Después de haber visto la foto, Thiam declara:
Conozco al niño retratado en la foto, pero sólo ahora me entero de que su nombre es Francesco Rubino. Yo lo conocía por el nombre de Ciccio.
A.P.C.: La fotografía fue el niño quien me la dio. No fui yo quien le retrató. No tengo ninguna cámara fotográfica.
A las 2.30 horas la redacción del acta es suspendida para permitir al sospechoso hablar con su defensor.
A las 3.20 horas el acta es iniciada de nuevo.
A.P.C.: Incluso después de haber hablado con el abogado -que me ha aconsejado que diga toda la verdad- no tengo nada que añadir a las declaraciones que ya he efectuado.
El defensor no añade nada.
Leído, confirmado y rubricado.
Dos días después del arresto se había celebrado la audiencia ante el juez sobre las investigaciones preliminares. Abdou había hecho uso de su derecho a no contestar.
Desde entonces ya no había sido interrogado.
Releí la orden de prisión preventiva. Leí la resolución del tribunal que -justamente, considerando las pruebas- había rechazado el recurso para la condicional de Abdou.
Leí y volví a leer todos los documentos.
Las declaraciones de las personas que solían ir a la playa y que decían que habían visto a Abdou detenerse para hablar con el niño. Las declaraciones del senegalés que hablaba del lavado del coche y del otro senegalés, que contaba que no había visto a Abdou en la playa habitual el día después de la desaparición del niño.
El acta de la inspección y del hallazgo del cadáver del pequeño. El acta del registro en la casa de Abdou, con la lista de los libros confiscados.
La relación del forense, que hojeé velozmente, evitando las fotografías.
Las inútiles, tristes declaraciones de los padres y de los abuelos del niño.
La tarde del domingo los ojos me quemaban y salí de casa. Soplaba mistral y hacía frío.
Aquel frío despiadado de marzo que hace que la primavera parezca muy lejana.
Había pensado dar una vuelta, pero cambié de idea, cogí el coche y anduve hacia el norte, por la antigua nacional 16.
Bruce Springsteen resonaba en los altavoces y en mi cabeza mientras atravesaba los pueblos de la costa, desiertos y barridos por el viento del noroeste.
Me detuve delante de la catedral de Trani, frente al mar, y encendí un cigarrillo. La harmónica chirriaba en mis oídos y en el alma.
Las palabras terribles se habían escrito para mi desesperada soledad.
I remember us riding in my brother's car
Her body tan and wet down at the reservoir
At night on them banks I'd lie awake
And pull her close just to feel each breath she'd take
Now those memories come back to haunt me
They haunt me like a curse.
Al alba me desperté tiritando de frío, en la boca el olor del humo. La mano todavía agarrada al móvil, que había observado un buen rato antes de hundirme en el sueño, pensando en telefonear a Sara.
6
El código penal establece que entre la notificación de la conclusión de las investigaciones y la petición de apertura de juicio transcurran como mínimo veinte días. Casi siempre los fiscales emplean mucho más tiempo. A veces meses.
Cervellati depositó la petición de apertura de juicio al cabo de veintiún días. La puntualidad obsesiva formaba parte de su estilo. Podía ser tachado de cualquier cosa, pero no de dejar amontonarse los papeles en su escritorio.
La audiencia preliminar se fijó para primeros de mayo. La jueza era Carenza y, bueno, podía haber sido peor.
Carenza tenía fama de buena entre nosotros los abogados. El proceso abreviado se convertía en una opción todavía más interesante. Abdou podría apañárselas realmente con veinte años.
Alrededor del dos mil diez, por buena conducta, podría estar fuera con la condicional.
Mientras hacía estas reflexiones, sosteniendo en la mano la notificación de la audiencia, tuve una sensación de engorro. Una incomodidad que llevé encima todo el día, sin que supiera comprender la razón.
La misma incomodidad que se apoderó de mí, cuando, una semana después, tuve que ir a la cárcel para explicarle a Abdou cómo y por qué le convenía aceptar el proceso abreviado, ser condenado a veinte años en lugar de cadena perpetua y empezar a contar los días en las paredes de la celda.
Abdou estaba, o parecía, más delgado que la vez anterior. No quiso decirme cómo se había hecho aquel gran hematoma en el pómulo derecho. Me oyó hablar mirando las vetas de la madera de la mesa, sin hacer gesto alguno -he comprendido, o también: ¿qué estás diciendo?-, ninguna señal con la cabeza, nada.
Cuando terminé de explicar cuál era la mejor solución para su caso, Abdou permaneció en silencio durante algunos minutos. Le ofrecí un Marlboro, pero no lo quiso. En cambio, sacó un paquete de Diana rojo y encendió uno.
Habló sólo después de haber terminado el cigarrillo, cuando el silencio se estaba haciendo insoportable.
– Con el proceso abreviado, ¿es posible que me absuelvan?
Era demasiado inteligente. Con el proceso abreviado sería condenado con toda seguridad. Yo no lo había dicho, pero él lo había comprendido.
Contesté con incomodidad.
– Técnicamente, teóricamente sí.
– ¿Qué quiere decir?
– Quiere decir que en teoría podrían absolverte, pero por lo que figura en las actas del fiscal, que es en lo que el juez se basará para decidir, si escogemos el abreviado es muy improbable.
Hice una pausa y luego pensé que no me apetecía ir dándole vueltas.
– Digamos que es prácticamente imposible. Por otro lado, con el proceso abreviado, como te decía, evitarías…