Como la antigua Galia, Vicksburg está dividida en tres partes. Está la ciudad baja, el puerto, inmediatamente sobre el agua y algunas veces inundada, y está la ciudad alta, montada sobre un risco a un centenar de metros de altura y dividida a su vez en la ciudad vieja y la ciudad nueva. La ciudad vieja está rodeada por los campos de batalla de una guerra largo tiempo olvidada (¡pero no para Vicksburg!). Esos campos de batalla son sagrados; nada puede ser edificado en ellos. Así que la ciudad nueva está fuera de ese recinto sagrado, y los enlaces entre ella y la ciudad vieja se realizan por un sistema de túneles y tubos. La ciudad alta está unida a la ciudad baja mediante escaleras mecánicas y funiculares.
Para mí, la ciudad alta es únicamente un lugar para dormir. Tecleamos nuestra inscripción en el Vicksburg Hilton (gemelo del Bellingham Hilton incluso en el Desayunos Bar en el sótano), pero mis asuntos estaban abajo en el río. Fue un momento triste-feliz, puesto que Georges sabía que yo no iba a dejarle venir hasta más lejos conmigo y había dejado de discutir al respecto. No le permití que viniera conmigo a la ciudad baja… y le advertí que cualquier día podía no volver, podía ni siquiera tener tiempo de teclearle un mensaje para que le fuera entregado en nuestra suite del hotel. Cuando llegara el momento de saltar, saltaría.
La ciudad baja de Vicksburg es un lugar sensual y libertino, tan hormigueantemente vivo como un estercolero. A la luz del día la policía de la ciudad va por parejas; de noche dejan el lugar solo. Es una ciudad de embaucadores, prostitutas, contrabandistas, traficantes de drogas, haraganes, alcahuetes, proxenetas, mercenarios militares, reclutadores, peristas, pordioseros, cirujanos clandestinos, mirlos blancos, estafadores pequeños, estafadores grandes, drogadictos, travestís, pongan el nombre que quieran, todos ellos habitan en la ciudad baja de Vicksburg. Es un lugar maravilloso, asegúrense de efectuarse un análisis de sangre después de pasar por ahí.
Es el único lugar que conozco donde un artefacto viviente, marcado con su diseño (cuatro brazos, sin piernas, ojos en la parte de atrás del cráneo, lo que quieran) puede caminar (O reptar) a un bar, pedir una cerveza, y no recibir ninguna atención especial a sus peculiaridades. En cuanto a los de mi clase, ser artificial no significa nada… no en una comunidad donde el 95 por ciento de los residentes no se atreven a subir a una de las escaleras mecánicas que conducen a la ciudad superior.
Me sentí tentada a quedarme allí. Había algo tan cálido y amistoso en todos aquellos desheredados, ninguno de los cuales te señalaría nunca con un dedo burlón. De no haber sido por el Jefe por una parte y por Georges y el recuerdo de los lugares que olían mejor por otra parte, quizá me hubiera quedado en el (bajo) Vicksburg y encontrado algo que se ajustara a mis talentos.
«Pero tengo promesas que mantener. Y kilómetros que recorrer antes de dormir». El Maestro Robert Frost sabía por qué una persona sigue avanzando cuando desearía más bien detenerse. Vestida como si fuera un soldado sin trabajo y buscando el más provechoso reclutamiento, frecuenté la ciudad del río en busca de un capitán de barco fluvial dispuesto a contrabandear una carga viva. Me sentí decepcionada al saber cuán poco tráfico había por el río. No llegaba ninguna noticia del Imperio y no llegaba ningún barco río abajo, de modo que muy pocos capitanes estaban dispuestos a arriesgarse a ir río arriba.
De modo que me senté en los bares de la ciudad fluvial, bebiendo vasos pequeños de cerveza y dejando filtrarse la noticia de que estaba dispuesta a pagar un buen precio por un billete río arriba.
Estudié los anuncios. Había estado siguiendo los Anuncios de Oportunidades, que eran considerablemente más francos que aquellos que había observado en California…
aparentemente cualquier cosa era tolerada mientras se ciñera a la ciudad inferior:
¿Odia usted a su familia?¿Se siente usted frustrado, agotado, hastiado? ¿Es su esposo/esposa una pérdida de espacio? ¡¡¡Déjenos que hagamos un nuevo hombre/mujer de usted!!! Plasticización — Reorientación — Reubicación — Transexualización — Discreción máxima. Consulte al doctor Frank Frankenstein Grill del Bar de Sam Aquella fue la primera vez que vi el asesinato a sueldo flagrantemente anunciado. ¿O lo interpreté mal?
¿Tiene usted un PROBLEMA? Nada es ilegal… no lo es lo que usted haga; no lo es la forma en que lo haga. Disponemos de los más hábiles picapleitos en el Estado de la Estrella Solitaria. SINUOSOS, Inc. (Tarifas especiales para solteros) Teclee LEV 10101 Visto el texto, era un alivio saber que los códigos de llamada «LEV» sólo eran asignados a usuarios que querían mantener su identidad en un discreto anonimato.
Artistas, Ltd. Documentos de todas clases, instrumentos negociables, monedas de todas las naciones, diplomas, certificados de nacimiento, documentos de identidad, pasaportes, fotografías, licencias de negocios, licencias de matrimonio, tarjetas de crédito, hologramas, cintas audio/video, comisiones, indultos, testamentos, sellos, huellas dactilares… todos los trabajos garantizados con garantía firmada por Lloyd’s Asociados — LEV 10111 Evidentemente todos los servicios arriba mencionados estaban disponibles en cualquier gran ciudad, pero raramente eran abiertamente anunciados. En cuanto a la garantía, simplemente no creía en ella.
Decidí no anunciar mi necesidad debido a que dudaba de que nada tan público pudiera ayudar en un asunto esencialmente clandestino… tenía que seguir confiando en comerciantes y camareros y encargadas de prostíbulos. Pero seguí observando los anuncios con la esperanza de descubrir algo que me fuera útil… y llegué a uno que probablemente no podía usar pero que decididamente me interesó. Me sentí helada y llamé la atención de Georges:
W.K. — Haga su testamento. Le quedan tan sólo diez días de vida. A.C.B.
— ¿Qué te parece esto, Georges?
— El primero que vimos le daba a W.K. solamente una semana. Ha pasado más de una semana desde entonces, y ahora tiene diez días. Si las cosas siguen así, W.K. va a morir de viejo.
— No crees eso.
— No, mi amor. No lo creo. Es un código.
— ¿Qué tipo de código?
— El más simple, y sin embargo imposible de descifrar. El primer anuncio le dijo a la persona o personas interesadas que retuvieran el número siete o esperaran al número siete, o les dijo algo acerca de algo señalado como siete. Este dice lo mismo respecto al código clave número diez. Pero el significado de los números no puede ser deducido a través del análisis estadístico porque el código puede ser cambiado mucho antes de que pueda ser alcanzado cualquier universo estadístico útil. Es un código idiota, Viernes, y un código idiota no puede ser descifrado nunca si el usuario tiene el buen sentido de no utilizarlo demasiado a menudo.
— Georges, suenas como si hubieras efectuado alguna vez algún trabajo militar sobre códigos y/o su descifrado.
— Lo he hecho, pero no es ahí donde aprendí esto. El análisis de código más difícil jamás intentado, uno que aún sigue hoy en día sin que haya sido aún completado, es la interpretación de los genes vivos. Todo él es un código idiota… pero repetido tantos millones de veces que finalmente podemos asignar significado a sílabas sin sentido.
Perdóname por hablar de mi oficio en las comidas.
— Tonterías, yo empecé. ¿No hay ninguna forma de adivinar lo que significa A.C.B.?
— Ninguna.
Aquella noche los asesinos golpearon por segunda vez, de acuerdo con lo previsto. No digo que las dos cosas estuvieran relacionadas.