En el curso de la cultivación, uno tiene que cultivarse hacia arriba de esta manera. Sin embargo, cuando alguno de nosotros siente malestar en algún lugar del cuerpo, considera que está enfermo. Él nunca se considera a sí mismo un practicante de gong y al encontrarse ante esta situación piensa que está enfermo. ¿Por qué surgen tantos problemas? Te digo que muchos problemas ya han sido eliminados para ti y éstos son mucho más reducidos. Si no fueran eliminados para ti, al encontrarte con tales problemas probablemente ya morirías o no podrías levantarte de la cama. Por eso, si encuentras unas pocas molestias, ya te sientes mal; ¿dónde existen cosas tan cómodas? Por ejemplo, mientras daba clases en la ciudad de Changchun había un hombre con muy buena cualidad innata, realmente prometedor. Yo también lo había notado. Me dispuse a aumentar sus tribulaciones para que pagara rápidamente y abriera su gong. Por eso, un día él repentinamente se cayó de cabeza al suelo como si hubiese sufrido una trombosis cerebral. Se sentía incapaz de moverse y le parecía que sus extremidades no le respondían. Lo llevaron al hospital para ser tratado de urgencia. De pronto, ya podía caminar. Piensen todos en esto: ¿cómo puede alguien caminar y mover sus brazos y piernas tan rápidamente después de una trombosis cerebral? No obstante, por el contrario, él contó que el problema le sobrevino por aprender Falun Dafa. Él no pensó en lo siguiente: ¿cómo se curó tan rápidamente de la trombosis cerebral? De no haber aprendido Falun Dafa en esos días, al caerse de cabeza al suelo, hubiese muerto ahí mismo o tal vez, si realmente sufría una trombosis cerebral, se quedaba paralítico por el resto de su vida.
Esto significa justamente que es muy difícil llevar al hombre a la otra orilla. Se ha hecho tanto por él, pero él aún no se ilumina a ello y en cambio habla de tal manera. Algunos estudiantes veteranos dicen: «Maestro, ¿por qué me siento mal por todo el cuerpo? Aunque voy frecuentemente al hospital, no me sirven de nada las inyecciones ni los medicamentos». ¡Ellos ni siquiera tienen vergüenza en contarme eso! Por supuesto que los tratamientos no les servirán. Si no son enfermedades, ¿cómo podrían servirles? Ve a hacerte un examen físico. No tienes nada, simplemente sientes malestar. Uno de nuestros estudiantes fue al hospital pero cuando quisieron inyectarlo, muchas agujas se doblaron. Al final, la medicina se salió completamente de la jeringa y la aguja todavía no pudo perforar la piel. Entonces le quedó claro y comprendió: «Oh, soy un practicante de gong y no necesito inyecciones»; recién ahí recordó que no necesitaba inyecciones. Por eso, cuando nos encontramos con tribulaciones, debemos prestar mucha atención a este asunto. Algunos creen que yo no les permito ir al hospital y entonces piensan: «¿No me dejas que vaya al hospital? Entonces iré a buscar a un maestro de qigong para que me vea». Él aún considera que su malestar se debe a una enfermedad y quiere ir a buscar a un maestro de qigong para tratarse. ¿Dónde va a encontrar un maestro de qigong genuino? Si encuentra uno falso, éste lo arruinará de inmediato.
Preguntamos: ¿cómo se distingue a un verdadero maestro de qigong de uno falso? Muchos maestros de qigong se autotitulan como tales. Yo fui evaluado, examinado y tengo en mano la documentación con los resultados de las organizaciones de estudios científicos correspondientes. En todos lados hay maestros de qigong falsos y autodenominados. Hay muchos de ellos engañando y estafando. Un falso maestro de qigong también puede tratar enfermedades. ¿Por qué puede hacer esto? Porque tiene futi, ¡sin éste ni siquiera podría engañar a la gente! Este futi también puede emitir gong y curar enfermedades, porque ese tipo de gong existe también como una forma de energía que puede restringir muy fácilmente a la gente común. No obstante, digo que cuando te trata el futi, ¿qué cosas está emitiendo hacia tu cuerpo? Bajo un nivel muy microscópico, son todas imágenes de ese futi. ¿Qué harás si te emite esas cosas? “Es más fácil invitar a un espíritu que despedirlo”. No hablamos de las personas comunes, pues ellas simplemente desean vivir como personas comunes y encontrar una comodidad temporal. Sin embargo, como practicante de gong, ¿no deseas acaso purificar constantemente tu cuerpo? Si esta cosa se pega a tu cuerpo, ¿cuándo serás capaz de expulsarla? Además, eso también tiene cierta cantidad de energía. Algunos pensarán: ¿Cómo puede el Falun permitir esto? ¿No tenemos los Fashen del Maestro que nos protegen? Hay un principio en este universo nuestro: «Nadie interviene cuando tú mismo anhelas algo». Nadie interfiere con lo que tú deseas. Mis Fashen te detienen y hacen algunas indicaciones. Sin embargo, viendo que actúas siempre del mismo modo, no se ocupan más de ti. ¿Cómo se puede forzar a alguien a cultivarse? No se te puede forzar ni obligar a cultivarte. La elevación verdadera depende de ti mismo; si tú mismo no quieres elevarte, nadie puede hacer nada. Te he expuesto ya la verdad y el Fa. ¿A quién vas a culpar si eres tú mismo quien todavía no quiere elevarse? Está garantizado que ni el Falun ni mis Fashen intervendrán en aquello que tú mismo desees. Todavía hay algunas personas que asisten a clases de otros maestros de qigong y que después se sienten mal; esto era de esperarse. ¿Por qué no te protegieron mis Fashen? ¿Para qué fuiste allí? Si vas a escuchar, ¿no significa que estás persiguiendo algo? ¿Cómo puede eso entrar en tu cuerpo si tú no lo llenaste en tus oídos? Hay personas que incluso han deformado sus propios Falun. Te digo que este Falun es más valioso que tu vida; es una clase de vida superior; no debes arruinarlo irresponsablemente. Hoy en día, hay muchos maestros de qigong falsos y algunos de ellos tienen incluso una reputación muy grande. A los dirigentes de la Sociedad China de Investigación de la Ciencia de Qigong les he dicho que en la antigua China apareció una vez Daji, quien ocasionó desastres y desórdenes en la corte del emperador. Aunque esa zorra actuaba ferozmente, sus maldades no eran tan graves como las de los falsos maestros de qigong de hoy. Ellos han acarreado desastres y caos a todo el país. ¡Cuánta gente ha sido víctima de esto! En su apariencia se ven bien, pero, ¿cuántas personas llevan esas cosas en sus cuerpos? Si te las emiten, las tendrás en tu cuerpo; ellos simplemente están demasiado desenfrenados. A una persona común le es muy difícil reconocerla por su apariencia.
Algunos pueden pensar: «¡Después de oír lo dicho por Li Hongzhi en el seminario de qigong de hoy, me he dado cuenta de qué grande y profundo es el qigong! En el futuro, cuando haya otros tipos de seminarios de qigong, voy a ir también». Te digo que no vayas de ningún modo, porque en cuanto los escuches, las cosas malas llenarán tu cuerpo a través de tus oídos. Es muy difícil salvar a una persona; es muy difícil cambiar tu mente y es también muy difícil reajustar tu cuerpo. Hay demasiados maestros falsos de qigong; incluso en cuanto a un maestro genuino de qigong ortodoxo, ¿está él realmente limpio? Algunos animales son muy feroces; aunque ellos no puedan subirse al cuerpo del maestro de qigong, él tampoco es capaz de expulsarlos porque no tiene capacidad para enfrentar tales cosas en gran escala. Mientras él emite gong, hay una gran cantidad de cosas malas mezcladas allí, sobre todo entre sus alumnos. Él mismo es bastante recto, pero sus alumnos no lo son y llevan toda clase de futi, toda clase de cosas.