Lección Novena
El qigong y el entrenamiento físico
A un nivel general, es fácil que la gente suponga que el qigong tiene una relación directa con el entrenamiento físico. Por supuesto, en un nivel bajo, el qigong y el entrenamiento físico comparten la meta en cuanto a mantener al cuerpo saludable. Sin embargo, los métodos específicos y los medios adoptados difieren en gran manera del entrenamiento físico. Para obtener un cuerpo saludable por medio del entrenamiento físico, se debe incrementar el entrenamiento físico e intensificar el trabajo corporal. La práctica de qigong es justamente lo contrario, pues no requiere que uno se mueva. Si hay movimientos, son todos armoniosos, lentos, suaves, inmóviles e inclusive estáticos; esto difiere enormemente de la forma del entrenamiento físico. Refiriéndolo hacia los niveles altos, el qigong no sólo se limita a curar enfermedades y fortalecer la salud, sino que, contiene, además, algo de niveles más altos y profundos. El qigong no se limita a esas pequeñas cosas del nivel de la gente común; es algo sobrenatural y, además, tiene diferentes manifestaciones en diferentes niveles. El qiqong es algo que va mucho más allá de las cosas de la gente común.
En cuanto a la naturaleza del entrenamiento físico, existe también una gran diferencia. A fin de preparar el cuerpo de un atleta para que responda al nivel actual de competición y alcance el estándar, particularmente para un atleta de hoy, es necesario incrementar la cantidad del entrenamiento físico, para así mantener siempre al cuerpo en las mejores condiciones. Para alcanzar esta meta, se debe acrecentar el entrenamiento físico, de modo tal que la sangre fluya adecuadamente por el organismo, fortaleciendo así la capacidad metabólica y manteniendo al cuerpo en un estado físico siempre ascendente. ¿Por qué se requiere acelerar el metabolismo? Porque para poder competir, el cuerpo del atleta debe estar en una condición física siempre ascendente. El cuerpo humano está compuesto por innumerables células que experimentan el siguiente proceso: la vida de una célula recién dividida es muy vigorosa y aparenta estar en desarrollo ascendente. Cuando llega a su cúspide, no puede desarrollarse más y sólo puede decaer; cuando llega hasta el extremo final de su descenso, una nueva célula la reemplaza. Usemos doce horas del día como ejemplo: una célula se divide a las seis de la mañana y mantiene su desarrollo ascendente y se encuentra bien inclusive hasta las ocho, nueve o diez horas. Al llegar aproximadamente a las doce del mediodía, la célula ya no puede ascender más, y sólo puede deslizarse cuesta abajo. En tal punto, la célula aún mantiene la mitad de su vitalidad, pero esta mitad no alcanza para el requerimiento competitivo.
Entonces, ¿qué hay que hacer? Se debe intensificar el entrenamiento e incrementar la circulación sanguínea. Así, las nuevas células recién producidas reemplazarán a las viejas; el proceso de entrenamiento físico toma este camino. Esto significa que antes de que finalicen el curso total de sus vidas, o cuando estén sólo a la mitad, las células serán descartadas, manteniendo así al cuerpo, siempre fuerte y en pleno desarrollo. Sin embargo, las células humanas no pueden dividirse de tal modo indefinidamente, ya que el número de divisiones celulares tiene un límite. Supongamos que durante nuestra vida, las células pudieran dividirse cien veces; en realidad pueden hacerlo más de un millón de veces. Entonces, si las células de una persona normal se dividen cien veces durante la vida, uno vivirá cien años. Pero, ahora con las células viviendo sólo la mitad de su vida, uno sólo vivirá hasta los cincuenta años. No obstante, no observamos mayores problemas para los atletas, pues hoy en día, ellos tienen que retirarse antes de llegar a los treinta años. En particular, el nivel competitivo de hoy es muy alto y el número de atletas retirados es muy grande. Por eso, el atleta pronto reanuda su vida normal y no se muestra tan afectado. Según este razonamiento, ocurre lo siguiente: el entrenamiento físico puede mantener sano al cuerpo, pero esto reducirá su vida. Por su apariencia, un atleta de diez y tantos años, aparenta veintitantos años; un atleta de algo más de veinte aparenta tener treinta y tantos años. Los atletas frecuentemente dan una impresión de madurez temprana y envejecimiento precoz. Si hay una ventaja, desde el punto de vista dialéctico, también existe una desventaja. En realidad, la práctica del entrenamiento físico toma ese camino.
La práctica de qigong es justamente lo contrario al entrenamiento físico y no requiere movimientos violentos. Si hay algunos movimientos, éstos son armoniosos, lentos y suaves. Son tan lentos que incluso se vuelven inmóviles y quietos. Es conocido por todos que el método de cultivación de sentarse en ding requiere entrar en un estado de tranquilidad. Todas las funciones, el latido del corazón y la circulación sanguínea, se reducen. En la India hay muchos maestros de yoga que pueden sentarse en el agua o permanecer enterrados durante varios días. Se quedan completamente inmóviles y pueden hasta controlar los latidos del corazón. Suponiendo que las células humanas se dividen una vez al día, un cultivador puede hacer que las células de su cuerpo se dividan una vez cada dos días, una vez por semana, una cada medio mes, o incluso una sola vez en largo tiempo. De este modo, uno ya estará prolongando su vida. Esto se refiere solamente a las vías de cultivación que cultivan la naturaleza, sin cultivar la vida; éstas también pueden lograr que de ese modo sus practicantes prolonguen sus vidas. Algunos piensan: «¿Acaso no están predeterminados la vida y todo su curso?, ¿podría uno vivir más tiempo sin cultivar la vida?». Sí, porque cuando el nivel de un cultivador sobrepasa los Tres Reinos, su vida es prolongada. Aunque en su apariencia externa lucirá muy viejo.
En un verdadero método de gong que cultiva la vida, la materia de alta energía recolectada es almacenada incesantemente, y su densidad se incrementa continuamente hasta poder reprimir y reemplazar poco a poco las células de la persona común. Entonces ocurre un cambio cualitativo: esta persona se mantiene siempre joven. Por supuesto, el proceso de cultivación es muy lento y gradual, y uno debe sacrificarse mucho. Fatigar el cuerpo y templar tu corazón no es fácil. ¿Podrá uno mantener la calma ante un conflicto de xinxing con otra persona? ¿Acaso no será movido tu corazón por tus propios intereses personales? Estas cosas son muy difíciles de lograr. Por eso, no significa que siempre que lo quieras vas a poder alcanzar la meta. Sólo cuando tu xinxing y tu de estén cultivados a ese nivel, te será posible alcanzar dicha meta.
En la historia, muchos han confundido al qigong con el entrenamiento físico común. Pero la diferencia entre ellos, es realmente muy grande y absolutamente no son la misma cosa. Solamente en el nivel más bajo de la práctica del qi, con la meta de curar enfermedades y fortalecer la salud para llegar a un cuerpo sano, puede haber un parecido con la práctica del entrenamiento físico. Pero en un nivel alto ya no es así en absoluto. La purificación del cuerpo en el qigong también tiene su propósito y, además, requiere que el practicante cumpla con principios sobrenaturales en vez de los principios de la gente común. En cambio, el entrenamiento físico es sólo algo propio de la gente común.