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Un corazón claro y limpio

Muchas personas son incapaces de entrar en el estado de tranquilidad durante la práctica y buscan por todas partes al maestro de qigong preguntando: «Ay, maestro, ¿por qué no puedo entrar en el estado de tranquilidad durante la práctica? Apenas alcanzo la tranquilidad, me vienen todo tipo de pensamientos embrollados, incluso ideas absurdas e imágenes extrañas». Éstos realmente parecen ríos y mares turbulentos, de los cuales surgen todas las cosas y no te dejan estar tranquilo de ningún modo. ¿Por qué no puedes estar tranquilo? Algunas personas no lo entienden y creen que en esto hay alguna clave secreta, así que buscan a maestros famosos: «Enséñeme, por favor, algún truco de alto nivel para poder entrar en el estado de tranquilidad». A mi modo de ver, estás buscando ayuda externa. Si deseas elevarte, tienes que examinar tu propio ser interior y concentrar los esfuerzos en tu corazón. Sólo así podrás elevarte y alcanzar la tranquilidad durante la meditación sentada. Poder lograr el estado de ding es una capacidad de gong. La profundidad de la capacidad de ding es una indicación de tu nivel.

¿Puede una persona común llegar tan simplemente al estado de tranquilidad? No puede en absoluto, a no ser que tenga muy buena cualidad innata. En otras palabras, la causa fundamental de no poder entrar en el estado de tranquilidad no es un asunto de técnicas secretas ni un problema de cuál método se use, sino que tanto la mente como el corazón aún no están limpios. En la sociedad de la gente común y en los conflictos de persona a persona, compites con otros por intereses propios, por las siete emociones y los seis deseos, así como por diversas clases de apegos de deseos. Si ni siquiera puedes renunciar a estas cosas, ni tomarlas con ligereza, ¿cómo podrías entrar en el estado de tranquilidad? ¿Resulta tan fácil como decirlo? Mientras practica gong, alguien dice: «No creo que sea imposible; tengo que dejar de pensar desaforadamente y entrar en la tranquilidad», y apenas dice eso, los pensamientos le salen de nuevo a borbotones. Esto es porque tu corazón no está limpio y, por lo tanto, eres incapaz de alcanzar la tranquilidad.

Quizás algunas personas no estén de acuerdo con mi punto de vista y se pregunten: «¿no enseñan algunos maestros de qigong a utilizar algunas técnicas?». Uno puede enfocarse en una sola cosa, visualizar, pensar sólo en el dantian, enfocar la mente en el dantian dentro del cuerpo, salmodiar el nombre de un fo, y cosas por el estilo. Éstos son métodos, pero no son sólo métodos, sino la manifestación de un tipo de gongfu. Entonces, el gongfu tiene una directa relación con el xinxing que hayamos cultivado y con la elevación de nuestro nivel. Además, no es posible entrar en la tranquilidad usando solamente estas técnicas. Si no lo crees, inténtalo. Mientras mantengas toda clase de fuertes deseos y apegos y seas incapaz de renunciar a todo, intenta ver si eres o no capaz de entrar en la tranquilidad. Algunos dicen que es útil salmodiar el nombre de un fo. ¿Podrás de esa manera alcanzar la tranquilidad? Alguien afirma que es fácil practicar en la vía del Fo Amituo porque se realiza simplemente salmodiando el nombre de un fo. ¿Por qué no lo pruebas? Te digo que ése un gongfu. Tú dices que es fácil, yo digo que no lo es; ninguna vía de cultivación es fácil.

Es sabido por todos que Sakya Muni hablaba sobre ding. ¿Qué decía antes de ding? Hablaba sobre jie, es decir, abstenerse de todos los deseos y vicios, hasta que no quede ninguno. Sólo así uno puede entrar en el estado de ding; ¿no es este el principio? El ding es también una clase de gongfu; no es posible alcanzar una completa renuncia de una sola vez. Con el abandono gradual de todas las cosas malas, tu capacidad de concentración se irá también desarrollando desde lo superficial hasta lo profundo. Salmodiar el nombre de un fo debe realizarse en total concentración mental y sin pensar en ninguna otra cosa hasta que uno lo haya repetido tanto, que las otras partes del cerebro se entumezcan y uno se vuelva inconsciente de todo. Diez mil pensamientos en la mente son reemplazados por un solo pensamiento y cada letra de Fo Amituo pueda mostrarse ante los ojos de uno. ¿No es eso un gongfu? ¿Puede uno hacerlo justo desde el comienzo? No, no se puede, y si se es incapaz de hacerlo, seguramente no se entrará en el estado de tranquilidad. Si no lo crees, pruébalo. Mientras uno repite el nombre del Fo una y otra vez, pensará sobre todas las cosas: «¿Por qué me desprecia tanto mi jefe en el trabajo?; la bonificación de este mes es tan pequeña». Cuanto más él piensa así, tanto más se enfada, mientras que en su boca aún sigue repitiendo el nombre del Fo. ¿Crees que así está practicando gong? ¿No es esto una cuestión de falta de gongfu? ¿No es esto una cuestión de que tu propio corazón no está limpio? Aquél, que tenga su tianmu abierto, podrá ver el campo del dantian dentro de su cuerpo. El dan se acumula en el abdomen inferior y la materia de esta energía se vuelve más luminosa cuanto más pura es, y se hace más oscura y más negra cuanto menos pura está. ¿Puedes entrar en el estado de tranquilidad tan sólo contemplando internamente el dan de tu dantian? No es posible. La incapacidad de entrar en la tranquilidad no se debe al método mismo, sino que el punto clave reside en que los pensamientos y la mente no están claros ni limpios. Cuando miras adentro hacia el dantian, ves que el dan es muy bello y muy brillante; en un momento, este dan se transforma y se convierte en una casa: «Este cuarto es para mi hijo cuando se case; ése es para mi hija; nosotros, el viejo matrimonio, viviremos aquí, y el cuarto en el medio servirá para la sala de estar. ¡Maravilloso! ¿Podrá ser esta casa asignada a mí? Tengo que buscar un medio para conseguirla, ¿qué puedo hacer?». El hombre simplemente se apega a tales cosas. ¿Piensas poder entrar en la tranquilidad de ese modo? Otros dicen: «Cuando vengo a la sociedad de la gente común es exactamente como alojarme en un hotel sólo por unos pocos días; después me voy deprisa». No obstante, algunos simplemente están apegados a este lugar y han olvidado sus propios hogares.

La cultivación genuina requiere cultivarse hacia el corazón y el interior de uno mismo, buscando dentro de uno; no existe la búsqueda externa. Algunas vías de cultivación afirman que el fo está en el corazón y esto también tiene su verdad. Pero, asimismo algunos interpretan mal esta frase y piensan que si el fo está en el corazón de uno, significa que ellos mismos son un fo, o que es como si un fo se aloja en el corazón; lo entienden de tal manera. ¿Acaso no están equivocados?, ¿cómo puede entenderse así? Su significado consiste en que recién cultivándote hacia el corazón, puedes tener éxito en la cultivación; ésa es precisamente la razón. ¿Dónde hay un fo en tu cuerpo? Para alcanzar el éxito, tienes que cultivarte.

La razón, del porqué no puedes entrar en la tranquilidad, es que tu mente no está vacía y aún no has alcanzado un nivel tan alto. La tranquilidad es alcanzada desde lo superficial hasta lo profundo, de acuerdo con la elevación de tu nivel. Al renunciar a un apego, tu nivel se eleva y tu capacidad de ding también mejora. Si deseas emplear cierta técnica o método para entrar en la tranquilidad, te diría que estás buscando apoyo externo en tu cultivación. En la práctica de gong, el desviarse y tomar un camino perverso simplemente se refiere a aquellas personas que persiguen externamente. Particularmente en la religión budista, se dice que cuando persigues externamente, estás tomando la vía de los demonios. La cultivación genuina requiere que uno cultive ese corazón; sólo al elevar tu xinxing te será posible obtener un corazón claro y limpio y un estado de wuwei. Sólo elevando tu xinxing te será posible asimilarte a la naturaleza de nuestro universo, quitar los diversos deseos, apegos y cosas malas del hombre; sólo entonces serás capaz de volcar todas las cosas malas de ti y entonces podrás flotar hacia arriba sin la restricción de la naturaleza cósmica. Recién entonces esa materia, tu de, puede transformarse en gong. ¿No se complementan éstos el uno con el otro? ¡Ése es el principio!