Hablemos del tonto real. La comprensión de este principio en los niveles altos es totalmente al revés. Es imposible que un tonto haga maldades mayores entre la gente común, que compita, pelee por intereses personales o busque fama. Por eso, él no pierde su de, no obstante otros le dan de. Al golpearlo e insultarlo, le dan de y esta materia es extremadamente valiosa. En nuestro universo existe este principio: Quien no pierde no gana y el que gana tiene que perder. Viendo a este gran tonto, todos lo insultan: «Eres un gran tonto». Mientras los insultos salen de sus bocas, un pedazo del de se lanza hacia él. Dado que le han sacado ventaja, se ponen del lado ganador y así ellos tienen que perder. Si alguien le pega un puntapié: «¡Eres un gran idiota!», pues bien, le ha lanzado pesadamente otra vez un pedazo de su propio de. Quien sea que lo humille o le dé un puntapié, él sólo sonreirá: «Ven, de todas maneras me estás dando de; ¡no pienso rechazarte nada!». Entonces, de acuerdo con el principio de los altos niveles, piensen todos: ¿Quién es el más listo? ¿No es justamente él? Él es el más listo, pues no ha perdido ningún de. Si arrojas de hacia él, no lo rechazará en absoluto; lo tomará todo y lo aceptará con una sonrisa. Él puede ser tonto en esta vida, pero no lo será en la próxima; su espíritu original no lo es. En las religiones, se dice que una persona que tiene mucho de se convertirá en un funcionario de alto rango o hará grandes fortunas en su próxima vida, porque todo esto es intercambiado por el de.
Decimos que el de puede transformarse directamente en gong. ¿No determina la transformación de esta materia la altura del nivel de tu cultivación? El de puede convertirse directamente en gong. ¿Acaso no es transformado con dicha materia, el gong que determina tu nivel y tu potencia de gong? Dime: ¿no es valioso el de? Éste realmente puede traerse al nacer y llevarse con la muerte. En la religión budista, se dice que el nivel de tu cultivación será tu estado de fruto. Cuanto des, tanto obtendrás; ése es el principio. En la religión se dice que con de, uno podrá llegar a ser un funcionario de alto rango u obtener grandes riquezas en las vidas venideras. Sin suficiente de, uno ni siquiera consigue comida mendigando, pues no se tiene el de para intercambiarlo por ésta. ¡Sin pérdida no hay ganancia! Cuando alguien no tiene ningún de, su cuerpo y su alma se extinguen y mueren de verdad.
En el pasado hubo un maestro de qigong que cuando recién salió al público tenía un nivel bastante alto. Pero más tarde cayó por la fama y la riqueza. Dado que él pertenecía a aquellos cuyo espíritu original asistente era el que realmente se cultivaba, su shifu se llevó a su espíritu original asistente. Mientras su espíritu original asistente estaba, era controlado por éste. Un ejemplo: Un día su entidad de trabajo distribuía viviendas, y el jefe dijo que todos aquellos que necesitasen una vivienda, vinieran y describiesen sus condiciones, explicando por qué la necesitaban. Cada uno expresó sus propias razones, mientras que esa persona se quedó callada. Finalmente, el jefe consideró que él era el más necesitado y quien debía recibir la vivienda. Pero otros reclamaron: «No, no deben dársela a él, sino a mí, cuánta falta me hace una vivienda». Así que esa persona dijo: «Pues, tómala». Según la gente común, este hombre es un tonto. Algunos que sabían que practicaba gong le preguntaron: «Ya que como practicante de gong tú no quieres nada de esto, ¿qué deseas tú entonces?». Él contestó: «Aquello que otros no quieren, eso quiero yo». En realidad, él no era tonto en absoluto, sino sumamente perspicaz. Él sólo se manejaba de esta manera en cuestiones de intereses personales y, por otro lado, creía en seguir el curso natural. Otros le preguntaron de nuevo: «Hoy en día, ¿existe aún algo que alguien no desee?». Él respondió: «Como nadie desea esa piedra en el suelo, que patean de aquí para allá, yo recogeré esa piedra». La gente común encuentra esto incomprensible, y no puede entender al practicante de gong. Le resulta imposible comprenderlo, porque el reino de conciencia de la gente común es demasiado diferente y dista mucho del nivel de un cultivador. Por supuesto, él no recogería la piedra, pero expresó una verdad a la cual la gente común no puede iluminarse: «No persigo ninguna cosa de la gente común». Acerca de la piedra, todos saben que en las escrituras budistas está escrito que en el Mundo de la Felicidad Suprema los árboles son de oro, la tierra es de oro, los pájaros son de oro, las flores son de oro, las casas son de oro e incluso los cuerpos de los fo brillan como oro. Uno no puede encontrar allí ni un pedazo de piedra y se dice que el dinero que allí se usa son piedras. Él no iría allí llevándose un pedazo de piedra, pero no obstante expuso una razón que la gente común es incapaz de comprender. Es absolutamente cierto cuando los practicantes de gong expresan: «La gente común tiene sus propias metas, las cuales nosotros no perseguimos; a nosotros tampoco nos interesa lo que posee la gente común; sin embargo nosotros poseemos algo que la gente común, por más que quiera, no puede obtener».
En realidad, la iluminación recién explicada aún pertenece a la iluminación durante el curso de la cultivación; ésta es exactamente opuesta a la iluminación de la gente común. La iluminación sobre la que realmente hablamos está en si durante el curso de la cultivación, puede uno comprender el Fa del shifu o el Dao enseñado por el shifu daoísta; si cuando uno está frente a las tribulaciones durante la cultivación, puede o no uno iluminarse a que uno mismo es un cultivador, y si puede o no comprender y actuar de acuerdo con el Fa. Alguno, no importa cómo le digas, aún no te creerá y considerará que las cosas de la gente común son más provechosas, aferrándose a sus conceptos de siempre, que le impiden creer. Otros sólo desean curar enfermedades, y apenas menciono acá que el qigong no se usa para curar enfermedades, reaccionan negativamente y no creen nada de lo que después enseño.
Hay algunas personas que no pueden elevar su cualidad de iluminación. Subrayan al azar palabras o frases de mi libro. Todos aquellos con el tianmu abierto pueden ver que este libro es multicolor y de oro resplandeciente. Cada carácter en el libro tiene la imagen de mis Fashen. Si yo dijera mentiras, estaría engañándolos a todos. Una marca tuya dejada en el libro luce como una borrosidad negra. ¿Cómo te atreves a hacerlo así a la ligera? ¿Qué estamos haciendo aquí? ¿No te estamos guiando a los altos niveles por medio de la cultivación? Sobre ciertas cosas, tú también deberías reflexionar un poco. Este libro puede guiar tu cultivación; ¿no piensas que es precioso? ¿Podrías de veras cultivarte venerando al fo? Tú eres muy devoto, ni siquiera te atreves a tocar ni un poco la imagen del fo, y le quemas incienso todos los días. Sin embargo, sí te atreves a menoscabar el Dafa que realmente puede guiar tu cultivación.
Hablando sobre el asunto de la cualidad de iluminación, esto se refiere a tu grado de comprensión sobre las cosas que ocurren en diferentes niveles durante el curso de tu cultivación, o de una cosa o un cierto Fa que el shifu te enseña. Sin embargo, esto aún no es la iluminación fundamental a la que nos referimos. La iluminación fundamental es ésta: durante los años restantes en la vida de alguien, desde el comienzo de su cultivación, mientras vaya descartando apegos y toda variedad de deseos, él continuará ascendiendo hacia niveles altos y su gong también se incrementará constantemente hasta el último paso de su cultivación. Cuando la materia de se transforme totalmente en gong y esta persona llegue al final del camino de la cultivación arreglada por el shifu, “¡bum!”, las cerraduras explotarán, abriéndose todas en ese instante. Su tianmu habrá llegado al punto más alto del nivel obtenido en su cultivación, y podrá ver a su nivel la verdad en diferentes dimensiones, las formas existentes de varios seres vivientes en distintos espacios-tiempo, la materia en diferentes espacios-tiempo y la verdad de nuestro universo. Los poderes divinos emergen y él se puede comunicar con toda clase de seres vivientes. Al llegar a este paso, ¿acaso no es él un gran ser iluminado o una persona que se ha iluminado mediante su cultivación? Si se traduce “ser iluminado” a la antigua lengua hindú, él es un fo.