Digo que el hombre tiene que soportar amarguras entre amarguras. El otro día conté que el concepto de espacio-tiempo de los humanos es diferente al de otro espacio-tiempo mayor. Un shichen en nuestra dimensión son dos horas, lo cual en la otra dimensión equivale a un año. Allí dicen que quienquiera que practique gong bajo estas condiciones tan duras es verdaderamente excepcional. Afirman que sólo por tener el corazón de buscar el Dao y desear cultivarse, tal persona es simplemente extraordinaria. Con tanto sufrimiento, todavía preserva su naturaleza original y desea cultivarse para retornar a su origen. ¿Por qué se puede ayudar incondicionalmente a un cultivador? Éste es el motivo. Cuando alguien permanece toda la noche meditando sentado en la dimensión de la gente común, quienes lo ven dicen que ese individuo es realmente extraordinario porque ya ha permanecido sentado allí por seis años. Esto es así porque un shichen, es decir, dos horas en nuestra dimensión, equivale a un año en la otra dimensión. Nosotros, los seres humanos, vivimos en una dimensión extremadamente singular.
¿Cómo aguanta uno las amarguras entre amarguras? Por ejemplo, un día alguien va a trabajar. Su entidad laboral no marcha bien, tiene más personal que empleos y no puede continuar más; debe reestructurarse, revisar los contratos de trabajo y despedir al personal sobrante. Él es uno de las que repentinamente se queda sin su tazón de arroz. ¿Cómo se sentirá? Sin sueldo, ¿cómo se ganará la vida? Él no sabe hacer otro trabajo. Regresa a su casa deprimido, y apenas llega, encuentra que un anciano de su familia ha caído gravemente enfermo. Con gran urgencia lo lleva al hospital y con mucha dificultad consigue dinero prestado para internarlo. Apenas regresa a su casa para preparar algunas cosas de uso diario para el anciano, cuando un maestro de la escuela llega y le dice: «Su hijo ha golpeado gravemente a un compañero de escuela, vaya a verlo de inmediato». Justo después de resolver ese problema, regresa a su casa, y apenas se sienta, lo llaman por teléfono informándole: «Tu mujer tiene un amante». Por supuesto, no todos se encontrarán con tales problemas. Una persona común no podría soportar sufrir de esa manera y pensaría: «¿Para qué vivir? Busco una soga y me cuelgo, ¡no quiero vivir más!, ¡así acabaré con todo!». Dije que un ser humano tiene que ser capaz de soportar amarguras entre amarguras; desde luego, no necesariamente se presenta de la manera que he narrado. No obstante, la conspiración y la pelea entre la gente, los conflictos de xinxing y las contiendas por intereses personales, no son menores que esos problemas. Cuántas personas viven por una bocanada de qi y se cuelgan cuando no pueden soportarlo más. Por esta razón, tenemos que cultivarnos en un ambiente así de complicado, y ser capaces de aguantar las amarguras entre amarguras y al mismo tiempo mantener un corazón de gran Ren.
¿Qué es un corazón de gran Ren? Como practicante de gong, debes ante todo ser capaz de no devolver el golpe al ser golpeado, ni devolver la injuria al ser injuriado; debes tener Ren. De otro modo, ¿qué clase de practicante de gong serías considerado? Alguien dijo: «Me resulta difícil ser tolerante, pues tengo mal temperamento». Si es así, entonces cambia. Un practicante de gong debe tener Ren. Hay quienes incluso echan chispas de impaciencia cuando educan a sus hijos y es tan ruidoso que hasta estremece al Cielo. No tienes que actuar de esa manera cuando educas a tus hijos. Tú mismo realmente no deberías enfadarte; educa a tus hijos con más racionalidad. Así, podrás educarlos verdaderamente bien. Si ni siquiera puedes sobrepasar estas pequeñeces sin enojarte, ¿cómo puedes incrementar tu gong? Alguien dice: «Si me dieran un puntapié en la calle, lo soportaría porque nadie me conoce». Digo que eso no es suficiente; tal vez, en el futuro alguien te dé dos bofetadas en la cara, deshonrándote frente a alguien por quien más sientes miedo de perder la cara. Esto sucederá para ver cómo tratas este asunto y si lo puedes tolerar o no. Si logras tener Ren, pero no puedes dejar el corazón, así tampoco va. Todos saben que después de alcanzar el nivel de luohan, el corazón de uno permanece tranquilo ante cualquier suceso y se descuidan todas las cosas de la gente común; uno está siempre alegre y feliz, de buen humor y sin preocupaciones, sin importar cuánto uno pierda. Si realmente puedes estar así, ya habrás alcanzado el grado elemental del estado de fruto de luohan.
Alguien dijo: «Si practicamos Ren a tal extremo, la gente común dirá que somos demasiado cobardes y que resulta muy fácil aprovecharse de nosotros». Yo digo que esto no es cobardía. Todos deben pensar en esto: hasta entre la gente común las personas de edad avanzada y las de alto nivel cultural prestan atención al autodominio y no actúan como otros. Nuestros practicantes deben hacerlo aún mucho mejor, ¿cómo puede eso ser considerado cobardía? Debo decir que esto es una manifestación de gran Ren y la expresión de una firme voluntad. Sólo un practicante de gong puede tener este corazón de gran Ren. Hay un dicho: «Cuando se encuentran dos pendencieros, desenvainan sus espadas para luchar». Para una persona común, es natural que si tú me insultas, yo te insulto, y si tú me pegas, te devuelvo el golpe. Una persona común es simplemente así. ¿Puedes considerarla un practicante de gong? Como cultivador, si no tienes una voluntad firme y no puedes controlarte, no podrás actuar con Ren.
Todos saben de un tal Han Xin en la antigüedad. Se dice que él era muy capaz y un gran general y pilar del Estado bajo Liu Bang. ¿Por qué pudo realizar hazañas tan grandiosas? Dicen que desde chico, Han Xin ya no era una persona común. Ha circulado un cuento según el cual Han Xin sufrió la humillación de arrastrarse entre las piernas de un matón. En su adolescencia, Han Xin practicaba artes marciales y la gente que las practicaba llevaba siempre una espada en la cintura. Un día, mientras andaba por la calle, un matón local le impidió el paso y con las manos en la cintura le preguntó: «¿Para qué llevas esa espada? ¿Te atreves a matar a alguien? Si te atreves a hacerlo, córtame la cabeza». Diciendo esto, le extendió su cabeza. Han Xin pensó: «¿Para qué voy a cortar su cabeza?». En aquel tiempo, matar a otra persona también se denunciaba a las autoridades, e igualmente se pagaba una muerte con la propia vida. ¿Cómo iba uno a matar a alguien a su gusto? Viendo que Han Xin no se atrevía a matarlo, el matón dijo: «Si no te atreves a matarme, arrástrate entre mis piernas». Entonces, Han Xin realmente se arrastró entre sus piernas. Esto demuestra que Han Xin poseía un corazón de gran Ren y era diferente de la gente común; por eso él pudo hacer cosas tan grandiosas. “Luchar por una bocanada de qi” es sólo un dicho de la gente común. Piensen en esto: si uno vive por esta bocanada de qi, ¿no es agotador vivir así? ¿No resulta sufrido? ¿Vale esto la pena? En un último análisis, Han Xin era un hombre común, pero siendo cultivadores, nosotros debemos ser mucho mejores que él. Nuestra meta es sobrepasar el nivel de la gente común y avanzar hacia niveles más altos. No vamos a encontrar tal situación, pero la humillación y la deshonra que un cultivador sufre entre la gente común no son necesariamente menores. En cuanto a los conflictos de xinxing entre personas, digo que tampoco son menores que éste, sino aún mayores, por eso también son bastante difíciles de soportar.
Mientras tanto, un cultivador aún debe ser capaz de sacrificarse y abandonar todos sus apegos y deseos de la gente común. Como es imposible realizarlo de inmediato, podremos lograrlo gradualmente. Si hoy lo hicieras de una vez, hoy mismo te volverías un fo. La cultivación se realiza lentamente, pero no tienes que aflojar. Si tú dices: «El Maestro dijo que la cultivación se hace lentamente, y así la efectuaremos, lentamente», ¡eso no va! Tienes que ser exigente contigo mismo. En la cultivación de FOFA, debes hacer esfuerzos vigorosos y diligentes hacia delante.