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2. Dyott, Man hunting in the jungle, p. 224.

3. Orlando Villas Boas y Claudio Villas Boas, Xingu, p. 165.

4. En 1998, Vajuvi refirió una historia similar al aventurero británico Benedict Alien, que grabó un documental de su viaje para la BBC titulado The bones of Colonel Fawcett.

5. «Report on the Human Remains from Brazil», 1951, RAL

6. Basso, Last Cannibals, pp. 78-86.

24. El otro mundo

1. Esther Windust a Nina Fawcett, 10 de octubre de 1928, PHFP.

2. Señora Mullins a Nina Fawcett, 9 de febrero de 1928, documentos de la familia Fawcett.

3. Edward Douglas Fawcett a Arthur R. Hinks, 1933.

4. Reeves, Recollections of a Geographer, pp. 198-199.

5. Leal, Coronel Fawcett, pp. 213-215.

6. Cummins, Fate of Colonel Fawcett, p. 143.

7. Ibid.,p. 58.

8. Ibid.,pAU.

9. Brian Fawcett a Joan, 3 de septiembre de 1945, documentos de la familia Fawcett.

10. Nina Fawcett a Joan, 22 de abril de 1942, documentos de la familia Fawcett.

11. Brian Fawcett a Joan, 3 de septiembre de 1945, documentos de la familia Fawcett.

12. Brian Fawcett, Ruins in the Sky, p. 124.

13. Brian Fawcett a Joan, 3 de septiembre de 1945, documentos de la familia Fawcett.

14. Percy Harrison Fawcett, introducción a Exploration Fawcett, p. xiii.

15. Brian Fawcett a Joan, 3 de septiembre de 1945, documentos de la familia Fawcett.

16. Fawcett, introducción a Exploration Fawcett, p. xiii.

17. Brian Fawcett a Nina, 1 de abril de 1951, documentos de la familia Fawcett.

18. Brian Fawcett a Nina, 15 de mayo de 1952, documentos de la familia Fawcett.

19. Nina Fawcett a Joan, 14 de diciembre de 1952, documentos de la familia Fawcett.

20. Williams, introducción a Amazonia, p. 20.

21. Ibid.

22. Brian Fawcett a sir Geoffrey Thompson, 20 de mayo de 1955, FO 371/114106, TNA.

23. Thompson a I. F. S. Vincent, 19 de mayo de 1955, FO 371/114106, TNA.

24. Fawcett, Ruins in the Sky, p. 217.

25. Ibid., p. 2S4.

26. Ibid., p. 245.

27. Ibid., p. 301.

28. Percy Harrison Fawcett, «Memorandum Regarding the Region of South America Which It Is Intended to Explore» (propuesta), 1919, RGS.

29. Fawcett, Ruins in the Sky, p. 299.

30. «The Occult Interests of Col. P. H. Fawcett», s. f., s. p., PHFP.

31. Williams, introducción a Amazonia, p. 7.

32. Fawcett, Ruins in the Sky, p. 301.

33. Fawcett a Windust, 5 de marzo de 1923, PHFP.

25. Z

1. Los datos sobre la secta proceden de Leal, Coronel Fawcett, y de mis entrevistas.

2. Brian Fawcett, Ruins in the Sky, p. 307.

3. Cummins, Fate of Colonel Fawcett, p. 43.

4. Fawcett, Ruins in the Sky, p. 301.

5. Percy Harrison Fawcett, «Memorandum Regarding the Region of South America Which It Is Intended to Explore» (propuesta), 1919, RGS.

6. Para más información sobre los hallazgos de Heckenberger, véase The Ecology of Power.

7. Los datos sobre los cambios que está experimentando la arqueología del Amazonas proceden de mis entrevistas con muchos de los antropólogos y otros científicos que están o estuvieron trabajando sobre el terreno, entre ellos William Denevan, Clark Erickson, Susanna Hecht, Michael Heckenberger, Eduardo Neves, James Petersen, Anna Roosevelt y Neil Whitehead. La información se deriva asimismo de gran parte de la investigación publicada de estos y otros eruditos. Véanse, por ejemplo, «Secrets of the Forest» y Moundhuilders of the Amazon, de Roosevelt; «The Timing of Terra Preta Formation in the Central Amazon», de Neves, y Time and Complexity in Historical Ecology, editado por Balee and Erickson. Para una visión general de los últimos desarrollos científicos que están invalidando lo que en el pasado se creía de las Américas antes de la llegada de Colón, véase Mann, 1491.

8. Un equipo de arqueólogos asegura que en un yacimiento de Monte Verde, Chile, existen indicios de presencia humana que datan de hace más de treinta y dos mil años, lo cual, de ser cierto, tiraría por tierra la teoría tradicional de cómo y cuándo se poblaron las Américas por primera vez.

9. Roosevelt, «Secrets of the Forest», p. 26.

10. Entrevista con el autor.

28. Agradecimientos

Me siento profundamente agradecido a muchas personas por su colaboración en este proyecto. La nieta de Fawcett, Rolette de Montet-Guerin, y su bisnieta, Isabelle, me brindaron su ayuda, haciendo gala de una gran generosidad, al permitirme acceder a los diarios, las cartas y las fotografías de Fawcett. El doctor Peter Fortescue, sobrino de Fawcett de noventa y cinco años, me entregó una copia de sus memorias inéditas. Además, recuerda vívidamente haber visto a Percy y a Jack Fawcett cuando era niño en una cena de despedida antes de que ambos partieran al Amazonas. Dos de los hijos de Henry Costin, Michael y Mary, compartieron conmigo recuerdos de su padre y me permitieron leer su correspondencia personal. Ann MacDonald, prima segunda de Raleigh Rimell, me facilitó las últimas cartas que su primo había enviado a casa. Robert Temple, albacea literario de Edward Douglas Fawcett, y la esposa de Robert, Olivia, arrojaron luz sobre la maravillosa vida del hermano mayor de Percy Fawcett. El hijo del comandante George Miller Dyott, Mark, y el sobrino del doctor Alexander Hamilton Rice, John D. Farrington, me proporcionaron detalles cruciales sobre sus parientes. James Lynch me habló de su propio y angustioso viaje. Me siento también en deuda con numerosas instituciones que se dedican a la investigación y con sus extraordinarios profesionales. Quiero expresar en especial mi agradecimiento a Sarah Strong, Julie Carrington, Jamie Owen, y al resto del personal de la Royal Geographical Society; a Maurice Paul Evans, del Royal Artillery Museum; a Peter Lewis, de la American Geographical Society; a Vera Faillace, de la Biblioteca Nacional de Brasil; a Sheila Mackenzie, de la Biblioteca Nacional de Escocia; a Norwood Kerr y a Mary Jo Scott, del Alabama Department of Archives and History, y a Elizabeth Dunn, de la Rare Book, Manuscript, and Special Collections Library de la Duke University.

Jamás habría conseguido salir de la selva sin mi fantástico y alegre guía, Paolo Pinage. Estoy también agradecido a los indios bakairí, kalapalo y kuikuro por acogerme en sus poblados y hablarme no solo de Fawcett, sino también de su cultura e historia de gran riqueza.

Para recabar datos sobre la arqueología y la geografía amazónicas, recurrí a la sabiduría de varios eruditos: Ellen Basso, William Denevan, Clark Erickson, Susanna Hecht, Eduardo Neves, Anna Roosevelt y Neil Whitehead, entre otros, aunque en modo alguno son responsables de mis palabras. Querría rendir especial homenaje a James Petersen, que fue asesinado en el Amazonas poco después de hablar con él, privando así al mundo de uno de sus mejores arqueólogos y de un alma en extremo generosa. Y, no hace falta decirlo, este libro habría tenido un final muy diferente de no haber sido por el arqueólogo Michael Heckenberger, un erudito brillante y audaz que ha contribuido de forma excepcional a aportar luz sobre las civilizaciones ancestrales del Amazonas.

William Lowther, Misha Williams y Hermes Leal han hecho prodigiosas investigaciones sobre Fawcett y respondieron pacientemente a mis preguntas.