«Bueno, se diría que sí -contestó el reverendo Dowd-. Si Yahvé es de verdad un dios todopoderoso, entonces lo lógico sería pensar que es capaz de hacer cuanto se le antoje, independientemente de lo que puedan pensar los demás. Pero en el capítulo sexto del Evangelio de Marcos, en el Nuevo Testamento, descubrimos que no es tan todopoderoso como le gustaría hacernos pensar. En ese pasaje se nos dice que, estando Jesús en un pueblo determinado, fueron tan pocos los que quisieron creerle que no pudo obrar más que un puñado de sencillas curaciones. [76]
»A lo que voy es a que nosotros los humanos tenemos la capacidad de emplear nuestra energía mental y espiritual para determinar lo que ocurre en este planeta. Christopher no se equivoca cuando dice que el dominio de Yahvé sobre la Tierra está en manos de sus confederados. Sin el KDP y los fundamentalistas -yo los llamo el "Culto de Yahvé"-, sin sus oraciones y apoyo, sin la focalización de su energía mental y espiritual, lo cierto es que Yahvé no podría hacer demasiado. Es más, y he aquí la clave de la cuestión, lo que le ha ocurrido a la Tierra en las últimas semanas no es el resultado de los poderes supremos de Yahvé. Se trata más bien de la consecuencia de que el KDP y los fundamentalistas estén más concentrados en su visión de mantener a la Humanidad bajo el yugo de Yahvé que lo que lo están los seguidores de Christopher en la visión de liberar al planeta del dominio de Yahvé.»
«Es increíble. No se me había ocurrido.»
«Ésta es la razón, Suzanne, de que Christopher, por poderoso que sea, no pueda derrotar él solo a Yahvé, el KDP y los fundamentalistas. Es algo que todos debemos comprender. Christopher nos necesita. Necesita que todos y cada uno de nosotros le apoyemos con toda la energía mental y espiritual positiva de la que seamos capaces. Es esencial que dejemos a un lado nuestras diferencias y disputas, para así poder concentrarnos en prestar nuestro apoyo a Christopher y Robert Milner.»
«Usted lleva en el ministerio más de cincuenta años -dijo Suzanne Wright-. Probablemente sea el predicador más famoso desde Billy Graham. [77] Ha trabajado para el Consejo Mundial de Iglesias durante años. Y, sin embargo, oyéndole hablar se diría que… Bueno, se diría que ha perdido usted toda la fe en Yahvé.»
«Bueno, con todo lo que ha pasado, no haría honor a la verdad si le dijera que no me he debatido con ese tema. Pero todavía tengo fe. Yo le ruego a Dios todos los días que se arrepienta y olvide su ira, que sea consciente de que quedaron atrás los días en que la humanidad necesitaba un dios autocrático, y que permita a los pobladores del planeta avanzar a la próxima etapa de su evolución, para que así llegue el día en que podamos unirnos a él como iguales.»
Suzanne Wright sonrió pensativa y asintió con la cabeza, inspirada por la esperanzadora visión del reverendo Dowd. Luego continuó.
«Por sus últimas palabras y por la gasa que lleva en la mejilla, estoy convencida de que nuestros telespectadores se habrán dado cuenta de que aunque sigue siendo usted cristiano… -Suzanne hizo una pausa para hacer una aclaración-. ¿Se considera usted cristiano?», preguntó.
«Sí, por supuesto, aunque yo no voy por ahí acosando a la gente, ni intento convencerles de que mi camino es el único y verdadero.»
«De acuerdo, entonces… Aun siendo cristiano, usted no es fundamentalista.»
«Por Dios, no -dijo Dowd riendo por lo bajo. Entonces se señaló la gasa y añadió-: Esto no me lo he hecho afeitándome.»
«Y por lo que he visto antes en el camerino, sé que no es la única lesión que tiene.»
«No -dijo Dowd-. He recibido la comunión y la marca, y tengo las llagas que así lo demuestran.»
Mientras hablaba, una de las cámaras enfocó de cerca la marca que lucía en el dorso de la mano derecha, para mayor efectismo de sus palabras.
«Parece usted orgulloso de ello», dijo Suzanne.
«Lo estoy, Suzanne. Christopher dijo que debemos llevar nuestras llagas como medallas de honor, y así lo hago.»
«Si bien recuerdo, sus palabras exactas fueron que debíamos llevar nuestras llagas como "medallas de honor y desafío". ¿Qué me dice del término desafío?»
«Yo prefiero hablar de un espíritu inconmovible», contestó Dowd.
Wright asintió con la cabeza, dando a entender que comprendía y compartía las palabras de Dowd.
«¿Y qué les dice a quienes afirman que la comunión es una violación del mandamiento que prohíbe beber sangre, y que la marca es "la marca de la bestia" de la que habla la Biblia?»
Timothy Dowd negó con la cabeza, mostrando su total desacuerdo.
«Ésa es una excusa tan manida que me dan ganas de no volver a discutir sobre ella nunca más. Los fundamentalistas y el KDP recurrieron a ese argumento nada más anunciarse que se iba a suministrar la comunión. Aun así, en lo referente a la primera acusación, yo diría que hay que ser muy estrecho de miras para equiparar la ingestión de un par de ampollas con la ingestión de sangre. El mandamiento que prohíbe beber sangre es una ley tan poco precisa en la Biblia que cuesta creer que los opositores de Christopher hayan podido fundamentarse en una excusa tan débil. Es una señal de lo desesperados que están.»
«Pero la "marca de la bestia" es un concepto bastante más preciso, ¿no es así?», argumentó Suzanne Wright.
«Así as -admitió Dowd-. En el transcurso de los últimos cincuenta años, más o menos, la referencia a la marca de la bestia ha sido uno de los pasajes bíblicos más citados. Y ésa es la razón misma de que sea uno de los peor comprendidos. Ha sido objeto de tanta demagogia por parte de radicales y chiflados, han abusado tanto de él los grupos de rock y los escritores de novelas baratas para vender discos y libros, y ha sido tan citado por los predicadores fundamentalistas de derechas para infundir miedo que ya casi nadie entiende su verdadero significado. Seguro que recuerda que, cuando hace varios años el sistema de crédito bancario actual empezó a sustituir al sistema monetario en todo el mundo, hubo varios grupos radicales minoritarios que denunciaron indignados que el biochip inserto era en sí la marca de la bestia. En lugar de una maldición, el biochip ha probado ser no sólo muy cómodo, sino el medio disuasorio más efectivo contra el crimen organizado. Dudo que haya nadie en la actualidad que quiera volver a ir por ahí con los bolsillos llenos de monedas y billetes; por no hablar de las tarjetas de crédito, los permisos de conducir, las tarjetas sanitarias y otras formas de identificación personal. Yo siempre he creído y sostenido que los eventos descritos en el libro del Apocalipsis sucedieron en el siglo primero y se referían a la caída de Jerusalén, y que la "bestia" y el número 666 se refieren a Nerón, el emperador romano.»
«Acaba usted de iniciar una gran cruzada para llevar su mensaje por todo el mundo -dijo Suzanne Wright, saltando a otro tema, como tienen por costumbre tantos periodistas a fin de incluir todas las preguntas previamente preparadas-. ¿Puede explicarnos con más detalle su nueva misión?»
«Verá, Suzanne, lo cierto es que se trata de la continuación del trabajo que he venido desarrollando los últimos años. En ese tiempo, he colaborado a través del Consejo Mundial de Iglesias con los líderes de todas las principales confesiones protestantes, además de con el Papa y los más altos representantes de otras muchas religiones del mundo.»
«Asumo que eso no incluye a ningún grupo fundamentalista», bromeó Suzanne Wright.
«No -dijo Dowd con una mueca-. Las personas con las que yo trabajo son inteligentes, razonables y abiertas de miras. Muchos de ellos reconocen el tremendo poder benéfico que la comunión ofrece a la Humanidad, y se cuentan entre los primeros que acudieron a recibir la comunión, con la finalidad de aplacar los recelos de sus fieles.»