Para Ryan Swan, a la que la vida le había enseñado que sólo podía confiar en sí misma, Pierce Atkins era el último hombre al que debía confiarle el corazón. Pero ante la presencia cautivadora de Pierce, todas...
Con tres hermanos mandones y sobreprotectores vigilándola permanentemente, Tate Whitelaw encontraba imposible convertirse en mujer. Todavía pensaban en ella como una niñita. Por lo tanto Tate dejó la propiedad familiar para caer...
Ningún otro negocio le proporcionaría tanto placer.
Con tan sólo unas hectáreas de terreno más, el millonario Adam King conseguiría por fin que el rancho familiar recuperara su extensión original. Tal era su...
Pensaba que las fuerzas de seguridad no eran lugar para una mujer, pero no iba a tardar mucho en cambiar de opinión
Matt jamás había conocido a una mujer que no sucumbiera al encanto de los McCafferty. Sin embargo, la hermosa Kelly...
Tenía todo lo que una mujer podía desear. Mi marido, James. La casa junto al lago. Mi vida. Nuestra perfecta vida. Hasta que Alex vino a visitarnos.
La primera vez que vi al mejor amigo de mi marido, no me gustó. No me gustaba...
Demasiado tentador para resistirse…
Nick Cooper no podía creer que estuviera allí compartiendo habitación con Danielle Douglass, el objeto de todas sus fantasías de adolescente. Tener que compartir aquella enorme cama con ella...
Delft, Holanda, 1665. Después de que su padre se quede ciego tras una explosión, Griet, de diecisiete años, tiene que ponerse a trabajar para mantener a su familia. Empieza como criada en casa de Johannes Vermeer y poco a poco va...
Nadie podía replicar a Rafe Allman… hasta que Shelley Sinclair aceptó un cargo desde el que iba a hacerle ver al rey de la empresa lo que era tener que acatar órdenes. Pero cuando las sesiones de trabajo se llenaron de besos...
Condenado por los dioses a vivir su existencia sin emociones, Xypher escoge la busqueda de las emociones, para sentir otra vez en los sueños de los humanos, solo para encontrarse a si mismo condenado a morir. Pero se le da una última...
Phinn Hawkins, una chica acostumbrada a llevar barro en las botas y briznas de paja en el pelo, no pensaba dejarse engañar por los encantos y la sonrisa de pecado del millonario Ty Allardyce… que, además, era imposiblemente engreído...